Los Realejos

Un local con mucha historia

Motivos económicos y el reclamo del inmueble por parte del dueño, obligan a IUC a cerrar su sede después de 40 años y lugar de encuentro de varios colectivos

Juan Borges, el mejor testigo de lo acontecido en el local en las últimas cuatro décadas. Fran Pallero

Fue sede de tres partidos políticos, primero el PSOE, luego el Partido Comunista (PC) y finalmente Izquierda Unidad Canaria (IUC), cuando estos dos últimos se terminaron fusionando, además de lugar de encuentro de varios colectivos sociales, como la Coordinadora Popular de la Vivienda; la Coordinadora por La Paz (Referéndum OTAN en 1986), y las Plataformas contra la Autopista del Norte (2002-2004) y el Campo de Golf de Los Príncipes (2011- 2015) y mesa de redacción desde mayo de 1984 hasta diciembre de 1985 del Rompe y raja, la revista mensual de la Agrupación Comunista de Los Realejos, y luego de El bucio, que editaba la Asamblea Local de IUC.
Ubicada en el edificio La Cascabela, en la céntrica calle San Agustín, la sede de IUC cerró hace un mes sus puertas después de 40 años. Una decisión que responde a varios factores, el primero de ellos, la voluntad manifiesta del propietario de recuperar el inmueble, a quien la organización le está inmensamente agradecido por los años difíciles en los que no se podía pagar el alquiler a tiempo.
El segundo, porque la crisis económica de IUC impide la apertura de un nuevo espacio de reunión y su mantenimiento, un factor que se une a que la formación política ha perdido en este mandato representación municipal y por ende la asignación económica que iba en gran parte destinada a ese fin.
“El local siempre estuvo abierto a todo aquel que se atreviera a entrar. En estos 40 años hemos visto nacer, vivir, casarse, nacer, hacer primeras comuniones a muchos vecinos”, señala Juan Borges, el mejor testigo de las cuatro décadas allí vividas, uno de los fundadores de IUC Los Realejos, quien también fue miembro del PC, ya que la historia de ambos van unidas. “En su momento se celebró hasta una reunión de vecinos para debatir si podían o no seguir ahí. Tenían miedo por posibles atentados”, cuenta.
Fue en abril de 1978 cuando se fundó la Agrupación Comunista de Los Realejos, en el lugar que en ese entonces era la sede del PSOE que permitió compartirla.
Tras el intento de golpe de estado del 23F, varios compañeros se plantearon tener un espacio propio y dio la casualidad que el local estaba libre, ya que después de que el PSOE lo dejó pusieron una zapatería que no había tenido el éxito esperado.
En 1986, como consecuencia del referéndum de la OTAN convocado por Felipe González, surgió en Los Realejos la Coordinadora Popular por la Paz que englobaba al PC. En ese contexto se fundó IUC, conformada por todos los colectivos anti OTAN el 27 de abril de ese mismo año. Para las elecciones generales que adelantó el exlíder socialista, IUC se presentó y obtuvo 8 diputados, un resultado que motivó en el municipio la idea de organizarse aprovechando que la gente empezó a atreverse a entrar al local. Así se formó un comité de apoyo a Izquierda Canaria Unida (ICU), que era la denominación de entonces, y se presentó una candidatura municipal al año siguiente encabezada por Santiago Luis García, Alvaro García Domínguez y Juan Borges, que obtuvo tres concejales y por 42 votos no llegaron al cuarto. “Fue la mejor elección de IUC en Los Realejos”, recuerda.
Juan Borges fue concejal hasta 1992 y en las elecciones de ese año el partido se presentó como ICAN, “que fue una buenísima idea pero que terminó muy mal” y que finalmente los miembros de IUC y PC abandonaron.
En el local se celebraron una serie de reuniones y se formó una comisión coordinadora para recuperar las siglas de IUC. En su caso, renunció al acta de concejal por ICAN y en 1995 se presentó otra vez como IUC y volvieron a tener representación, igual que en 1999 y en 2003 con la fórmula IUC-Los Verdes.
Estuvo 20 años como edil del Ayuntamiento, tanto en el gobierno como en la oposición, hasta que en 2007 el partido perdió representación por 72 votos y la volvió a recuperar en el mandato comprendido entre 2011 y 2015 con IUC-Asamblea por Tenerife con dos concejales.
“Se hizo un gran trabajo ese mandato pese a la mayoría absoluta del PP y fruto del mismo volvimos a tener dos ediles”, apunta.
Pero en 2019 se pegó “un batacazo” y para entenderlo, según Borges, hay que retrotraerse a las elecciones de 2015, año en el que aparece Podemos, que es un adversario político y “que quiso absorber a IUC porque le planteó unas elecciones en igualdad de condiciones” pese a que la trayectoria política de ambos no es la misma, y con el que “no hubo acuerdo por su prepotencia e intolerancia”.
Desde 2019 hasta hace un mes, la dirección insular y nacional de IUC pagaron el local hasta que dijeron que ya no era posible seguir afrontando ese gasto y fue necesario tomar una decisión, en la que influyó el deseo del dueño de recuperar el inmueble, que además de tener un precio accesible para los 19 afiliados, estaba muy bien situado. En la puerta dejaron un texto de despedida agradeciendo el apoyo de todos estos años.
Eso no significa que IUC haya desaparecido del mapa político de Los Realejos, aclara Borges. “Ahora teletrabajamos”, bromea.
Mientras tanto, la formación política sigue buscando un local con un precio asequible donde reunirse aunque difícilmente tenga tanta historia como el de la calle San Agustín.