La Orotava

Un nuevo genio del arte efímero en La Orotava

El tapiz del Corpus de la plaza de San Juan ha sido confeccionado por el joven Alejandro Hernández, que quiso reflejar “lo positivo” frente a la tristeza de una sociedad "enmascarada"

Con tan solo 20 años, Alejandro Hernández Pérez realiza por segundo año la alfombra del Corpus de la plaza de San Juan, en la Villa de Arriba. DA
Con tan solo 20 años, Alejandro Hernández Pérez realiza por segundo año la alfombra del Corpus de la plaza de San Juan, en la Villa de Arriba. DA

Desde pequeño, Alejandro Hernández elaboraba una alfombra con su familia en la calle Marqués, en la Villa de Arriba, La Orotava, y poco a poco fue tomando la autoría en la parte artística.


Este villero, estudiante de Bellas Artes, no dudó cuando se le propuso confeccionar el tapiz de la plaza de la iglesia de San Juan en 2019 con motivo del Corpus Christi y se estrenó como director con tan solo 18 años. El año pasado su elaboración se interrumpió por la pandemia y en 2021, a propuesta de la Hermandad del Santísimo Cristo de San Juan, volvió a tomar las riendas con gran éxito. La del domingo es su segunda alfombra del Corpus y la cuarta en la plaza, porque también ha participado en la que se recuperó con motivo de la Festividad de la Virgen de los Remedios que se hacía a comienzos del siglo XX.

Alejandro le dio un par de vueltas a la cabeza hasta conseguir la idea final de lo que quería reflejar. “Enseguida mi mente pensó en mascarillas y en los sanitarios, pero después pensé que la sociedad ya estaba demasiado sobresaturada y que quizás era mejor ser más optimista y centrarse en lo que la gente desea ver, puesto que se empieza a ver un atisbo de mejoría”, comenta.


Así se le ocurrió la idea de la luz, “esa esperanza que todavía queda” pese a que la Covid-19 no ha desaparecido y por lo tanto, hay que tenerle respeto.


De esta manera, el resultado final fue la oscuridad alrededor de las tres virtudes teologales, la fe, la esperanza y la caridad, que están inmersas de luz. Y aunque una imagen vale más que mil palabras, el joven quiso acompañar el dibujo con una frase de San Francisco ‘Ni toda la oscuridad del mundo puede apagar la luz de una sola vela’.


Este nuevo genio del arte efímero pinta el boceto original en tablilla, a mano, traza la cuadrícula y luego lo dibuja en la plaza con tiza. En 2019, este último proceso, previo a poner la arena, lo hizo la misma mañana, con lo cual “fue una carrera contrarreloj” porque estuvo con su familia colocando la tierra hasta último momento.


Este año se organizó mejor y realizó el dibujo en la plaza el sábado, el día anterior al Corpus Christi y así lo seguirá haciendo si se mantiene la tradición y él sigue al frente del tapiz.


De la parte más artística, es decir lo que compete a colores, difuminados y contrastes, se ocupa él, pero tiene la gran ayuda de su familia para el resto. Tíos, padres y hermana hacen un trabajo “en equipo” a la vista de vecinos, curiosos y sus abuelos que hacen el apoyo “moral”, simplemente dándoles ánimos y llevando algo de comida.


El tapiz, de 4,4 por 5,5 metros fue elaborado con marmolina, material utilizado en las alfombras de la Villa de Arriba, que fue proporcionado por el Ayuntamiento, igual que los tintes.


Alejandro ha estado en la Escuela de Alfombristas de la Villa de Abajo y conoce a la perfección como es trabajar con este material y con arenas del Teide. En este último caso es fina, suelta y se maneja fácilmente, mientras que en el primero, es más compacta y por lo tanto, más complicada de trabajar. En su caso, como lo ha hecho desde pequeño en la alfombra que elaboraba con su familia, los Hernández Acosta, en la calle Marqués, está acostumbrado y el efecto es excelente.


Con la intensa luz de fondo que irradiaban las virtudes teologales, el Santísimo Sacramento caminó el domingo sobre la alfombra de la plaza de la iglesia de San Juan portado por Roberto León, el párroco de San Juan, acompañado de la Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento y su presidente, Gustavo Rodríguez, a la cabeza, autoridades municipales y bajo los acordes de la Banda de Música de San Juan.


Este último describe a Alejandro como “un artista con mayúsculas” y una “futura promesa” para la alfombra de la plaza del Ayuntamiento.