Santa Cruz de Tenerife

2022: Un año clave para el Anillo Insular

En los meses que quedan de este ejercicio y el próximo se proyectan y licitan importantes obras para la movilidad de la Isla, tanto para conectar el Norte y el Sur, como para facilitar el tráfico en las comarcas

El próximo año será clave para el Anillo Insular. Si bien no va a ser el fin, ni tampoco se le aproxima, sí marcará un hito importante debido a las actuaciones que están proyectadas desde la Dirección General de Infraestructura Viaria del Gobierno de Canarias y que se esperan bien aprobar, redactar o sacar a licitación.
También lo fue 2020, con el inicio del túnel de Erjos, un proyecto paralizado durante varios años pese a que siempre y desde todas las fuerzas políticas en las instituciones, se consideró fundamental para unir el Norte y el Sur de Tenerife. Su reactivación supuso un antes y un después en la compleja maquinaria de obras que incluye el Anillo Insular que facilitarán la movilidad en Tenerife en general y en las distintas comarcas, y que poco a poco, empiezan a tomar forma y a concretarse. No obstante, todavía queda mucho camino por andar -nunca mejor dicho- para que puedan ser una realidad y los ciudadanos se beneficien de ellas.
Son muchos obstáculos que sortear, se han dado pasos importantes, según el director de Infraestructura Viaria del Gobierno de Canarias, José Luis Delgado, empezando por redactar todos los proyectos -ya que cuando asumió su cargo “no había ni un solo redactado”- y adjudicar el tramo El Tanque-Santiago del Teide que él, asegura, “había lanzado en 2016”.
Desde entonces, el departamento que preside “no ha parado” de hacer proyectos para poder licitar las obras que resultan fundamentales para la Isla.
Uno de ellos es la Circunvalación de La Laguna, cuyo trazado se encuentra actualmente en fase de redacción. “Está muy avanzado y ya se han realizado los sondeos geodésicos, es decir el tipo de tierra que hay y como máximo, a finales de año saldrá a información pública”, precisa Delgado. A partir de ese momento, como en cualquier obra, la ciudadanía podrá presentar alegaciones si lo considera oportuno. Su “esperanza” es que el próximo año se esté licitando”.
“Esta obra irá muy rápido porque no afecta al tráfico, pasa por detrás del aeropuerto de Los Rodeos en su mayoría en túnel para no afectar a las viviendas. Si el año que viene se consigue empezar, no tardará menos de cuatro en ejecutarse”, asegura.
Otra actuación necesaria es la contemplada entre Guamasa y el Aeropuerto Tenerife Norte, para unir este último punto con la Circunvalación. Es una obra obligatoria que en el anterior mandato se le encomendó al Cabildo de Tenerife y que se llevará a cabo con dinero que le aporta el Gobierno de Canarias a través del Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdecan). El objetivo es licitarla este año dado que la redacción del proyecto “también se encuentra muy desarrollada” y ya tiene informe ambiental por parte de la Corporación insular.
El tramo de conexión entre el Aeropuerto Los Rodeos y la TF-13 será la futura Rambla de La Laguna y se compartirá con el Ayuntamiento de este último municipio. Desde Padre Anchieta hasta la TF-13 le corresponderá al Cabildo porque la carretera que baja desde La Esperanza es insular y conecta con la autopista, mientras que el tramo que va desde el Aeropuerto hasta Padre Anchieta le corresponderá al Ayuntamiento cuando el Gobierno de Canarias la desclasifique y pase a ser de titularidad municipal.
“A partir de ese momento será una rambla municipal o una avenida, no hay que conectar nada, pero será el Consistorio quien decida qué se hace allí”, aclara Delgado.

Túnel de la Mesa Mota
El director general también confía en poder licitar en 2022 el túnel de la Mesa Mota. Actualmente se están abriendo las plicas para la adjudicación del proyecto, que permitirá comunicar la Vía de Ronda con Tegueste sin pasar por Las Canteras.
En lo que respecta al área metropolitana, quedaría pendiente el tramo de Ofra Santa María del Mar para que la TF-2 se conecte con la TF-1 con dos carriles descendentes y enlace directamente con Santa María del Mar.
Hacia el Sur de la Isla, uno de los tramos que mayor expectación ha generado desde su inicio, en septiembre de 2020, es el de El Tanque a Santiago del Teide, considerado como la obra pública más cara de España (240.370.796 euros, íntegramente financiados por el Gobierno central). Desde los comienzos nadie garantizó que fuera a ser sencilla debido a que la orografía del Macizo de Teno representa en sí una dificultad. Allí se construye un túnel de 5,1 kilómetros a la altura de Erjos (el más largo del Archipiélago y uno de los más largos de España), adjudicado en noviembre de 2019 a la UTE formada por las empresas FCC, El Silbo y Syocsa-Inarsa. Trece meses después de iniciarse, el ritmo de la obra es el esperado.

El primer kilómetro en Erjos
“Ya estamos trabajando con las cuatro bocas, dos del lado Norte y dos del lado Sur. Este último va más avanzado y se trabaja a un ritmo promedio de entre 30 y 35 metros semanales de perforación. Ahora mismo, entre falso túnel y túnel se calcula que antes de final de mes se llegará al primer kilómetro de las dos primeras bocas”, precisa.
En el caso del lado Norte, los trabajos van más lentos por las malas condiciones del terreno (es muy arcilloso) y no se ha llegado a los cien metros por cada boca, explica Delgado.
En el Sur hay diseñada también una reforma ambiental entre Santiago del Teide y Fonsalía. “De momento está preparado el expediente para sacar los pliegos y licitar lo que se llama el segundo carril”, apunta el director, quien al mismo tiempo subraya la rapidez con la que se ejecuta el enlace Chafiras Oroteanda, que “ha cogido ritmo en los últimos meses” después de la sentencia que obligó a paralizar la actuación. La idea es que a 31 de diciembre el enlace Oroteanda esté funcionando con el objetivo de “meternos de lleno en el de Chafiras”, puntualiza José Luis Delgado.
En el caso del tercer carril San Isidro-Chafiras y de Oroteanda-Las Américas se están redactando los proyectos.
Si de proyectos se habla, el presupuesto del próximo año incluirá la redacción del tercer carril desde San Isidro hasta Güímar, que contempla la solución al acceso al puerto de Granadilla y al puertito de Güímar, “que actualmente no es seguro”. Este última ha sido una demanda de los vecinos de este municipio pero además, “para poder construir el tercer carril es necesario ampliar el túnel que atraviesa de Güímar hacia el Sur”, sostiene Delgado.
Un proyecto muy importante en esta comarca es el que va desde Los Cristianos hasta Adeje, con el objetivo de evitar “las monstruosas colas que sufren a diario los usuarios de esta carretera”. Ahí está previsto un falso túnel en el que el tráfico de la ciudad pasará por la parte de arriba y el que va a Los Cristianos, por abajo. “Es similar a lo que se hizo en el túnel de la Tres de Mayo. De esta manera, no ocupamos espacio ni terreno y tampoco hay problemas ambientales”, declara José Luis Delgado, quien espera que la obra esté licitada el próximo año ya que el anteproyecto está culminado.
Hacia el Norte, en concreto desde Guamasa a La Orotava el proyecto contemplado para solucionar los problemas de tráfico es el carril bus VAO (para guaguas y vehículos de alta ocupación) cuya redacción está adjudicada y en el que se ha empezado a trabajar. La idea es que antes de diciembre el Gobierno de Canarias reciba el proyecto de trazado para sacarlo a información pública y someterlo al estudio de impacto ambiental.

Actuación compleja
Delgado no oculta que esta actuación es compleja porque para construir un tercer carril hay que bloquear uno de los dos existentes por sentido para poder trabajar. “Se hará por las noches, puesto que en horas punta sería añadir más caos a la gente del Norte que va a trabajar al área metropolitana y por lo tanto, no podrá ir a un ritmo normal sino muy lento”, expone.
Por eso, en su opinión, antes de iniciar esta actuación resulta fundamental acabar y poner en servicio la Circunvalación y el túnel de Erjos, dado que de esa manera se balanceará el tráfico de la Isla y permitirá descargar la TF-5.
El tramo que discurre desde San Juan de la Rambla a Icod de los Vinos saldrá en un mes a información pública y el propósito de la Dirección General es licitarlo antes del año que viene para que se empiece a construir.
Solo quedaría pendiente el tramo Los Realejos- San Juan de la Rambla, el más complejo y al que ningún gobierno se atrevido ni siquiera a plantear una alternativa hasta ahora porque afecta al paisaje natural protegido de Campeches, Tigaiga y Ruiz y al paraje de Rambla de Castro.
“Nunca ha habido simultáneamente un despliegue de infraestructuras en marcha. El objetivo es que todas estos proyectos y obras estén iniciadas -al menos en alguna de las fases- antes de que termine el mandato. No sé si lo conseguiremos porque estamos hablando de un volumen de obras que no tiene precedentes en Tenerife”, recalca José Luis Delgado, para quien “el ritmo de los trabajos siempre va más lento de lo que le gustaría”.
Los medios con los que cuenta el director general “son escasos”, pero se compensan con la “gran implicación de los ingenieros y jurídicos, con los que se está dejando la piel” para que el cierre del Anillo Insular sea de una vez por todas una realidad.
Tampoco oculta que el departamento que dirige se encuentra con problemas todos los días, “pero también los sortea” y eso es importante, remarca.

Un túnel, solución más viable para unir Los Realejos-San Juan de la Rambla

Los Realejos-San Juan de la Rambla es el único tramo del Anillo Insular que queda pendiente de resolver porque es un tema de planeamiento “que hay que aprobarlo y es un camino largo”, admite José Luis Delgado.
Lo que se acordó en la reunión que se celebró en el mes de julio con el presidente del Cabildo, Pedro Martín, y los dos alcaldes de los municipios afectados, Manuel Domínguez y Jesús Ezequiel Domínguez, es que después de verano el director general de Infraestructura Viaria les daría a conocer algunas alternativas que tiene esbozadas.
“Yo plantearía que fuera un túnel de dos carriles por sentido, pero eso lo tienen que decidir ellos. Creo que esa debería ser la solución para no dañar el paisaje natural de Campeche, Tigaiga y Ruiz”.
En su opinión, “hay que ir por dentro de la montaña, no se puede tocar esa zona protegida porque sino, no va a salir nunca. Si se pudiera hacer mitad túnel, mitad falso túnel para conservar las vistas desde la ladera, como está hecho el túnel de Martiánez, sería la solución perfecta”.
En cualquier caso, hay que analizar todas las alternativas para resolver las dificultades de este tramo con especial sensibilidad ambiental, razón por la que lleva 20 años atascado. Delgado no oculta que las soluciones que se plantean son complicadas de ejecutar y por eso se requiere mucho consenso para encontrar una solución y que este tramo no corra la misma suerte que el túnel de Erjos y se eternice en el tiempo. Por el contrario, el Gobierno regional espera que sea una realidad cuanto antes.