CD Tenerife

Estéril dominio blanquiazul ante un Eibar que se llevó el triunfo haciendo lo mínimo (0-1)

El Tenerife llevó el peso del partido y dispuso de las ocasiones de gol, incluido un tiro al palo, pero el cuadro armero sentenció el choque con un un gol de Tejero

CD Tenerife-Eibar. Fran Pallero
CD Tenerife-Eibar. Fran Pallero

El CD Tenerife no logró reponerse frente al Eibar de la derrota sufrida ante Las Palmas. Lo intentó y lo hizo casi todo bien, pero acusó en exceso la falta de un delantero. Tuvo ocasiones más que de sobra para haberse llevado los puntos, pero unas veces se estrelló con el meta rival y en otra con el palo de la meta armera. La ausencia de Enric Gallego se ha convertido ya en una piedra excesivamente pesada para un Tenerife que se va desinflando poco a poco. Sin embargo el Eibar se limitó a hacer lo justo para llevarse el triunfo. Además, los blanquiazules pierden a Mollejo para la cita del sábado en Leganés, tras ser expulsado en la recta final del duelo.

Ramis prometió que haría cambios en el once inicial y vaya que si cumplió. Revolucionó la formación titular con la entrada de Mellot, Sipcic y Pomares a la defensa, mientras que Larrea estrenó titularidad para formar un doble pivote en la medular con Corredera. Rubén Díez y Bermejo ocuparon los extremos, mientras que Elady también fue suplente, por lo que fue Mollejo el delantero titular frente al Eibar. Un once inédito y sumamente revolucionario.

La primera parte solo tuvo un dueño y fue el local. Los blanquiazules jugaron más y mejor que su rival, quien se vio perjudicado por la temprana lesión de Yanis, quien se vio obligado a salir en camilla del campo de juego. Entró Franchu en su puesto.

No se recompuso bien el Eibar y el Tenerife llevó el peso de la primera mitad en todo momento. Las ocasiones fueron cayendo para el bando chicharrero. Comenzó el festival a los once minutos un remate de Mollejo, tras centro de Pomares. El balón se marchó fuera, pero muy cerca del primer palo. Un minuto después lo intentó Shashoua desde fuera del área, tampoco sin fortuna.

Al borde de la media hora de juego, fue Mollejo el que dispuso de una doble oportunidad casi consecutiva. En la primera intentó superar por arriba a un Yoel que desvió in extremis lo que parecía un golazo. En el 28 una contra lanzada por Mellot acaba con el disparo, al lateral de la red, de Mollejo.

En los minutos finales del primer acto, un centro al área de Mellot casi acaba siendo gol en propia puerta, mientras que el primer acto acabó con un impresionante chut desde la banda derecha que se fue cerrando y salvó Yoel cuando casi se cantaba el gol.

Con esta nueva oportunidad y con un gran sabor de boca, los blanquiazules se fueron al descanso tras haber minimizado a un contrario superior en la teoría.

En la caseta Ramis decidió modificar un equipo que estaba funcionando a la perfección. De hecho tocó la medular que componían Corredera y Larrea. Ambos se quedaron en el vestuario y salieron los experimentados Aitor y Michel. También realizó cambios Garitano, a quien no debió gustarle en absoluto su equipo durante la primera mitad. Correa y Leschuk entraron por Toño García y Corpas.

El juego se reanudó con la misma dinámica. Es decir, con dominio local y con un contrario replegado atrás. Pero con el paso de los minutos se fue estirando el conjunto armero, que tuvo una grandísima ocasión de gol en las botas de Tejero en el minuto 56. Su disparo en el segundo paso lo rechazó, cual portero de balonmano, Soriano.

Ramis actuó de inmediato para evitar que la situación fuera a mayores. Metió más mordiente arriba, aunque en realidad hizo un cambio hombre por hombre. Salió Bermejo y se incrustó en esa banda zurda Elady.

Al poco de estar en el campo, el propio Elady estrelló un balón en el palo. Balón largo para el extremo, que dribla a Sergio y en el mano a mano ante el portero cruza el balón con la mala suerte de que el palo rechaza el gol. Minuto 60 de partido y el Tenerife seguía tocando a la puerta del gol.

Nueve minutos después la tuvo Sam con un disparo desde la frontal que Yoel despeja a córner.

En el 74, en una de las pocas ocasiones que tuvo el Eibar marca Tejero con un potente disparo que se cuela por la escuadra izquierda de la portería de Soriano. Castigo inmerecido para un Tenerife que arriba no tenía la noche. Terminó de matar a los locales la expulsión de Mollejo en el 85, después de que el colegiado revisase el VAR.

El sábado, en Butarque, le toca una reválida a los blanquiazules.