CD Tenerife

El Tenerife sufre más de lo previsible ante el Amorebieta, pero logra los tres puntos antes del derbi (2-1)

La expulsión de Mellot provocó que el equipo sufriera lo indecible para hacer buenos los goles de Elady y de Shashoua, de penalti

Club Deportivo Tenerife – Amorebieta. Fran Pallero

Lo importante era la victoria, pero no estaba escrito en el guión que para conseguirlo hubiera que sufrir tanto. El Amorebieta puso en serios aprietos a un Tenerife que no quería fallar, pero que tampoco quiso quemar todas las naves pensando en la cita del próximo sábado: el derbi canario. Costó sudor y lágrimas conseguir la victoria frente al cuadro vasco. Las lágrimas las derramó Mellot, quien se autoexpulsó en la primera parte cuando su equipo ganaba 1-0 gracias a Elady. Ahí empezaron los problemas blanquiazules. Ni siquiera el gol de Shashoua, de penalti, evitó que los nervios y el sufrimiento se apoderasen del Heliodoro hasta el último suspiro. Pero una vez que los puntos se quedaron en casa, ahora toca meterle mano al eterno rival.

Claramente Luis Miguel Ramis ideó un once inicial pensando en que en la siguiente jornada el rival es la UD Las Palmas. Por eso se quedaron en el banquillo Carlos Ruiz, Michel y Álex Muñoz. Fueron novedad Pomares, Bermejo y Sipcic. Toda una minirevolución recordando que el próximo sábado llega una de las jornadas más importantes del calendario liguero para blanquiazules y para amarillos.

Le costó al CD Tenerife abrir la lata frente a un Amorebieta que concedía poco, pero que arriba generaba menos. Aún así, a los 11 minutos de juego a los visitantes se les anuló un gol por fuera de juego. Fue lo más destacado en ataque de un equipo que como visitante noe s un equipo fiable.

El Tenerife intentó llevar siempre la manija del partido y realizar incursiones ofensivas que intimidasen a un Santamaría que en el 16 le detuvo, en dos tiempos, un disparo a Rubén Díez. Poco después fue Elady Zorrilla el que cabeceó fuera un saque de esquina. Sería esa jugada la previa a la de la acción que sirvió a los blanquiazules para adelantarse.

Siempre que tiene la pelota en sus pies Corredera, pasan cosas. Así fue en el 28 cuando el mediocentro le puso medida a la cabeza a Elady un balón que el ex del Cartagena cabeceó sin demasiada fuerza, pero lo suficientemente colocado como para que Santamaría evitase que entrara en su portal con algo de incertidumbre. Una jugada en la que el meta del Amorebieta se lesionó y poco después pidió el cambio, entrando en su lugar Saizar.

Parecía que lo que restaba de primera mitad sería plácida para un Tenerife que quería cuanto antes quitarse de delante el trámite de hoy. Pero todo se complicó en la recta final de la primera mitad cuando Mellot se autoexpulsó. El lateral había sido objeto de una falta que el colegiado no pitó, por lo que el francés se tomó la justicia por su mano. Cuando logró reponerse, cazó de manera poco inteligente a un jugador del equipo vasco, ganándose la segunda amarilla del partido. Su equipo se quedaba con uno menos y Ramis tuvo que dar entrada al canterano David, que debutó con la camiseta del primer equipo, debido a que Moore se perdía el partido por estar concentrado con su selección. Mellot también se perderá el derbi.

Esta jugada le insufló oxígeno a una Amorebieta que lo intentó en los últimos minutos de la primera parte, aunque el Tenerife supo irse al vestuario con una ventaja que se presenta corta teniendo en cuenta que juega con uno menos desde el minuto 38.

La segunda mitad arrancó con un Tenerife impreciso y con un cuadro vasco que lo intentaba con mucho corazón y poco fútbol. No le gustó a Ramis el ‘andar de la perrita’ y metió músculo en el medio campo con Michel y Mollejo. Se fueron Elady y Rubén Díez en el 58.

Apenas le dio tiempo entrar en calor a ambos, porque al poco tiempo se produjo la acción del penalti a favor de los locales que les puso con el 2-0 a favor. En el 63, el colegiado decreta, tras una interminable revisión del VAR, pena máxima para el Tenerife por un golpe que recibió Sipcic en el área vasca. Se encargó de tirarlo Shashoua con su habitual maestría. El inglés engañó a Saizar y metió el balón por la derecha de la meta contraria haciendo el 2-0 que parecía finiquitar el choque.

No obstante a este Tenerife parece que le va la marcha y quiere darle emoción a los partidos que juega como local. El Amorebieta se metió en el 69 en el partido con un tanto de Etxaburu de cabeza. Los fantasmas del encuentro ante el Mirandés le dio la vuelta a un partido que el Tenerife lo tenía ganado.

Para evitar otra tragedia similar, Ramis empleó la última ventana de cambios para seguir metiendo gente defensiva que le asegurase el botín de los tres puntos. Shashoua se fue ovacionado por el público y Aitor hizo lo mismo. Entraron Álex Muñoz y Sergio González. Quedaba menos de diez minutos para defender con el cuchillo entre los dientes los tres puntos.

Y lo hizo el Tenerife parapetado atrás y con un Heliodoro volcado totalmente. Pero esta vez no pasó lo del Mirandés y el Tenerife logró un triunfo que le permite llegar al derbi en condiciones inmejorables.