LA LAGUNA

La vuelta de la Librea de Valle de Guerra

Se cumplen 450 años de la batalla de Lepanto, la misma que la noche del sábado se representó ante 400 personas para homenajear a los soldados canarios de la contienda, liderados por Francisco Díaz Pimienta

LIBREA VALLE GUERRA
La plaza de la iglesia de Valle de Guerra se convirtió en teatro. DA

Valle de Guerra recuperó este sábado la escenificación de la tradicional Librea, uno de los actos de teatro popular más importantes del Archipiélago, que recrea la batalla de Lepanto, de la que ahora se cumplen 450 años. Tras el paréntesis que supuso la pandemia el pasado año, que obligó a cancelar la representación, se recuperó en esta ocasión ante un aforo de 400 personas en la plaza de la iglesia. La función además pudo seguirse en directo, a través de las redes sociales del Ayuntamiento de La Laguna y de la Asociación Cultural Amigos de La Librea.

Declarada como Bien de Interés Cultural (BIC), la Librea comenzó a formar parte este año de la Plataforma de Patrimonio Inmaterial de España del Ministerio de Cultura, una incorporación que viene a certificar los valores de esta escenificación ritualizada en la que se aúnan hechos históricos y religiosos que se plasman en teatro popular canario.

En esta ocasión la dirección corrió a cargo de la compañía Burka Teatro y la banda de música Nuestra Señora de Lourdes fue la responsable del acompañamiento musical. La Librea de Valle de Guerra constituye un homenaje a los soldados canarios que participaron en la crucial batalla de Lepanto (en 1571), liderados por el capitán palmero Francisco Díaz Pimienta, cuya victoria ellos atribuyeron a la divina intercesión de la Virgen del Rosario. La Librea de Valle de Guerra es, asimismo, una conmemoración de la victoria de los cristianos en la batalla de Lepanto, entre la escuadra turca al mando de Alí Bajá y la liga cristiana integrada por el Estado Pontificio, Venecia y España, liderada por Juan de Austria.

Este año el auto sacramental tuvo lugar en la plaza, que se convirtió en un teatro y estuvo acotada para controlar el aforo, limitado al 35% del usual. En cuanto a las entradas, se realizaron mediante invitación, y se agotaron con varios días de antelación.