Santa Cruz

Las primeras esculturas del Museo Rodin llegarán a Santa Cruz a finales de 2022

El alcalde, José Manuel Bermúdez, adelanta que la capital aspira a contar con un original de El Beso, y una reproducción de la Puerta del Infierno

Parque Viera y Clavijo
Parque Viera y Clavijo. / F. P.

El alcalde, José Manuel Bermúdez, ofreció esta mañana más detalles del acuerdo firmado el pasado viernes en París, y mediante el cual el Museo Rodin tendrá una segunda sede en Santa Cruz de Tenerife, concretamente en el Parque Viera y Clavijo, una vez rehabilitado. Bermúdez avanzó que las primeras esculturas del Museo Rodin podrían llegar a la capital a finales de 2022 o principios de 2023, de forma que, “aunque la rehabilitación del Parque Viera y Clavijo no esté terminada, podríamos acogerlas en otros espacios como el Museo de Bellas Artes hasta que podamos colocarlas en su lugar definitivo”.

En cuanto a las obras de Rodin que la capital aspira a tener se encuentra un original de El Beso, o una reproducción de la Puerta del infierno. “No podremos tener un original de El Pensador porque los moldes originales que dejó el Auguste Rodin, una docena, ya se han completado. En cambio sí que hay disponibles de El Beso y otras obras del escultor, que son las que tenemos que negociar”. En cuanto a la Puerta del infierno, la concejala de Cultura, Gladis de León, explicó que “lo que estamos negociando es poder alquilar una reproducción porque contar con un original tiene un coste de 25 millones de euros, y se va del presupuesto”. Un coste, el de montar el Muse Rodin en Santa Cruz, sobre el que aún el Ayuntamiento no quiere dar cifras puesto que es parte de la negociación que se plasmará en el convenio definitivo que se firmará con el Museo Rodin de París, el próximo año.

El alcalde detalló que el impacto económico de contar con un museo de esta categoría en Santa Cruz superaría los 60 millones de euros “con una previsión conservadora”, mientras que “siendo optimistas” esa cifra podría alcanzar los 158 millones. “Estimamos que unas 570.000 personas podrían pasar al año por el museo, y teniendo en cuenta que cada año visitan Tenerife más de 5 millones, no nos parece una cifra inalcanzable”, añadió Bermúdez.

El arquitecto encargado del proyecto de rehabilitación del Parque Viera y Clavijo, y de la adaptación del mismo a este nuevo uso, Fernando Menis, apuntó que la adaptación arquitectónica será relativamente sencilla, y que su intención es la de respetar la historia del edificio, manteniendo las naves en las que se divide el inmueble, así como la capilla.