Arico

Sigue la búsqueda del pescador Francis, 120 días después de su caída al mar

El buceador Moisés Pires confirma que el sonar ha localizado “una figura” a 100 metros de profundidad, cerca del suceso

El sonar Klein 3000 de barrido lateral, utilizado en la búsqueda de Francis / DA

Se cumplen 120 días sin que se haya podido rescatar el cadáver de Francis, el pescador de 47 años que desapareció el domingo 20 de junio cuando pescaba junto a su hermano frente al puerto de Granadilla.

Francis se enredó con una nasa y desapareció en el fondo del mar a cien metros de profundidad. Desde entonces, familiares y pescadores de Tajao no han cesado en su búsqueda, con el apoyo de la Guardia Civil y con la colaboración del experto buceador en rescates marinos Moisés Pires, residente en El Médano.


Francis ha sido buscado por aire, tierra y mar sin éxito, pero nunca se ha abandonado su búsqueda, aunque todos los pronósticos estén en contra tras un exhaustivo reconocimiento de la zona desde el puerto de Granadilla hasta la Montaña Roja. Sin embargo, una vez conocidos los resultados del sonar que se ha utilizado en las tareas de rescate, Moisés Pires nos trae un halo de esperanza. “Hemos recibido hace unos días los resultados del uso del sonar Klein 3000 de barrido lateral -nos dice- y, de las 200 que se han tomado en los cuatro días que lo usamos, hay dos o tres que recogen figuras que no cuadran con el ambiente marino, con el fondo bentónico, tomadas muy cerca de donde cayó Francis al agua. Una de esas tomas es muy prometedora, pero siempre hablando desde la prudencia”.


Pires insiste en que “esa figura tiene una rara forma que tiene semejanza con una persona y ahora solo nos queda contratar un robot que pueda bajar esos 110 metros de profundidad y pueda confirmar esas ecografías que se han realizado”. Una operación que no será fácil porque “contratar un robot que certifique que esa imagen corresponde a Francis puede costar 30.000 euros, porque la profundidad es prohibitiva para un buzo, aunque yo he bajado más de 100 metros, pero en un ambiente más controlado. Te pueden bajar con una cesta, pero tirarse así a scuba, tirando gases, quedas muy a expensas de lo que son las corrientes”. Pero dejó claro que “no nos rendimos”.