La Orotava

Una tradición del día de los muertos más viva que nunca

La Asociación Cultural Pinolere homenajea a los vecinos de Las Candias y La Luz por recuperar el enrame de papel picado para la celebración de las fiestas

Pinolere. Fran Pallero
Pinolere. Fran Pallero

Las enramadas o enrames es una tradición muy antigua vinculada a la religión que consistía en adornar con ramas de distintas especies, tales como hayas, albahaca, romero o palmas, las afueras de los templos y el camino por el que discurría la procesión.


Con el paso de los años, la aparición del papel de seda o papel picado añadió otros elementos decorativos a estas enramadas, tales como flores, guirnaldas, arcos, arañas o barcos, sostenidos sobre una estructura de alambre o caña.


El enrame no es una costumbre propia de Canarias sino que también se conoce y pervive en otras partes del mundo, como México, donde todavía se mantiene para la Fiesta de todos los Santos, o el Día de los Difuntos, el 1 de noviembre, dado que en el país andino el símbolo de la muerte no refleja tristeza sino que celebra la vida.


En las islas, el enrame de papel picado se solía hacer para las fiestas. En La Orotava, y en el caso concreto del barrio de La Luz, datan desde el año 1620 y estaba vinculada a los discursos catequéticos, como un un barco con siete cañones, representando a los siete sacramentos, o una piñata con forma de paloma, símbolo del Espíritu Santo.


Los vecinos se reunían por la noche ya que el lugar era estrictamente agrícola y la labor del campo no daba margen casi al esparcimiento, explica Pablo Torres Luis, vecino del barrio de La Luz, restaurador, escultor y conservador y una de las personas que colabora en mantener viva una tradición asociada al Dia de los Muertos.


Las fiestas se fueron modificando, la sociedad fue cambiando y el concepto de fiesta también. La desaparición del enrame fue paulatina, hasta que quedó abandonado por completo y sustituido por otros elementos, como las banderillas de colores que venían en bebidas como el ron. “Ello además suponía un ahorro para las comisiones de fiestas, porque adquirían la bebida y les regalaban las banderillas”, explica Pablo.

Pinolere. Fran Pallero


Fue en el año 2006, con la decadencia de esas fiestas que se habían promocionado desde los años 70 en adelante, cuando los vecinos de La Luz y Las Candias volvieron a recuperar la tradición para las fiestas que se celebran en el mes de septiembre y que comparten los dos barrios, dado que ambos pertenecen a la misma parroquia.


Se trata de una artesanía muy laboriosa y que además es efímera, ya que elementos como la temperatura, el sol o la lluvia afectan directamente al papel que se decolora al estar varios días expuesto en la calle.
Se compran los pliegues de papel, que además es muy delicado pese a que ya no se fabrica con los antiguos capullos de seda -de allí el origen del nombre-, se hacen las plantillas y se van armando según la forma que se le quiera dar.


Debido a que la Feria de Artesanía de Pinolere de este año está dedicada al papel y al cartón, la Asociación Cultural propuso a los vecinos hacer una muestra con el fin de dar a conocer la tradición del enrame a todo el publico, además de rendirles ayer un merecido homenaje por esa recuperación. Fue uno de los dos actos de reconocimiento que se hicieron en el marco del evento. El otro fue a la turronera Olivia Díaz Frías quien cumple 80 años y lleva más de 30 años asistiendo.


Fueron cerca de 15 personas las que estuvieron durante un mes trabajando para el público pudiera apreciar el trabajo que lleva el enrame. Un gran barco, flores, arañas y banderines de todos los colores cuelgan desde el viernes sobre el escenario principal del recinto a la vista de los asistentes. Figuras que no pasan desapercibidas por su tamaño y su gran colorido.


“Es un patrimonio inmaterial y por lo tanto, si no se hace, desaparece. Antaño fue habitual en muchos pueblos de la Isla, aunque ahora parezca como algo original”, sostiene el restaurador.


En el homenaje, el gerente de la Asociación Cultural, Jesús García, también subrayó el importante trabajo de los vecinos, palabras con las que coincidió el alcalde de La Orotava, Francisco Linares, quien anunció que en 2022 las fiestas de los barrios se van a celebrar de forma presencial.


Un parón que también sufrió la Feria de Artesanía de Pinolere que hoy llega a su fin y que se podrá visitar hasta las 20.00 horas, tras haber abierto sus puertas el viernes.