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“O nos dan un local ya o llevamos la comida a la puerta de los ayuntamientos”

La asociación Inclúyeme, que atiende a una media de 20 familias sin recursos por semana, clama por un inmueble urgente tras el vencimiento de la cesión de su almacén en San Isidro

“O nos dan un local ya o dejaremos la comida en la puerta de los ayuntamientos del Sur”. Así lo advirtió ayer, en declaraciones a este periódico, Alicia Rodríguez, presidenta de Inclúyeme, asociación que nació hace dos años en Los Abrigos (Granadilla) y que desde que comenzó la pandemia ha repartido alimentos, productos de higiene, artículos de limpieza y juguetes a más de 3.000 familias necesitadas de toda la comarca sur derivadas desde los servicios sociales de los ayuntamientos.

Desde hace 11 meses, la asociación disponía de un local en San Isidro, pero el contrato de cesión del inmueble ya venció la semana pasada, coincidiendo con el fallecimiento de su propietario. Su familia le ha permitido disponer un par de semanas más del espacio, donde el colectivo social paga el agua, la luz, el seguro, pero no el alquiler y donde hoy se almacenan todos los alimentos procedentes de donaciones de entidades, empresas y particulares.

Según explicó Rodríguez, Arona fue el primer ayuntamiento que contactó con nosotros, “pero el alcalde nos pidió más tiempo, tiempo que no tenemos; nos dijo que si conseguíamos otro local pequeño, lo cogiéramos provisionalmente hasta que el Ayuntamiento disponga de uno más amplio”. Ahora, las esperanzas están puestas en una reunión que la asociación mantendrá mañana con el alcalde de Granadilla, José Domingo Regalado. “Fuimos a ver con el Ayuntamiento un local en San Isidro, es chiquito, pero no hay otra cosa. O eso o cerramos”, señaló la presidenta de Inclúyeme. “Solo espero que en esa reunión nos den los papeles y los podamos firmar, porque hoy mismo empezamos a recoger alimentos y, si no firmamos mañana, toda la comida que hayamos recogido la dejaremos en la puerta de los ayuntamientos”.

“Estamos rezando para que mañana nos den la llave y el jueves empezar a mudarnos”, reiteró Alicia Rodríguez, que indicó que de las administraciones públicas “no queremos dinero, de hecho no lo recibimos, lo único que le pedimos es que nos den un local y, sobre todo, que no dejen familias sin comer y las deriven a asociaciones como la nuestra”.

Inmueble prestado

Provisionalmente, la asociación, que cuenta con 25 voluntarios, ha tenido que pedir prestado hasta enero un local particular para almacenar los juguetes de la campaña de Navidad y Reyes, “porque la comida y los juguetes no caben en el mismo local; de hecho, la mayoría de la ropa se ha enviado a La Palma”. Además, la presidenta de Inclúyeme agradeció el ofrecimiento “con el alma” de un inmueble por parte del Ayuntamiento de Vilaflor de Chasna, “pero es inviable mandar a una familia en guagua desde El Fraile a Vilaflor”.

El diputado del Común, Rafael Yanes, visitó ayer el local que debe ser desalojado en unos días. Allí mantuvo un encuentro con los representantes de Inclúyeme y se comprometió a contactar con distintos ayuntamientos del Sur para buscar una solución urgente y evitar que sin sede física se produzca el fin de la labor social que presta la asociación, lo que acarrearía graves consecuencias para las familias más desfavorecidas del sur de Tenerife.

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