TENERIFE

Puertos de Tenerife trabaja para resistir a los impactos del cambio climático

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife potencia la mejora continua del comportamiento ambiental de sus puertos para lograr un desarrollo sostenible

Puerto de Santa Cruz de Tenerife
Puerto de Santa Cruz de Tenerife

El cambio climático y sus efectos cada vez son más preocupantes para el sector portuario. Los puertos ya han comenzado a sufrir mareas y temperaturas extremas, así como temporales que están siendo un lastre para sus actividades. La presencia de microplásticos y el aumento del nivel del mar son dos de los efectos que más preocupan a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, ya que, entre otras localizaciones, un estudio de expertos de Naciones Unidas ha señalado que la capital tinerfeña puede sufrir en tan solo 30 años una subida del mar de hasta 26 centímetros, la mayor de toda España junto con Santa Cruz de La Palma. 

Siendo optimistas, el aumento del nivel del mar crecerá en nuestros puertos 26 centímetros, aunque en 2080 se prevé que sea de casi medio metro. El Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas en el borrador del Sexto Informe de Evaluación (AR6) ha alertado a las autoridades competentes de las actividades portuarias de que este crecimiento es irreversible, y que, por lo tanto, deben empezar a prepararse para que su actividad no se vea afectada, pero también deben comenzar a reducir su impacto medioambiental para ralentizar sus efectos. 

En este sentido, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, teniendo en cuenta su responsabilidad en la protección del medioambiente, ha comenzado a realizar acciones preventivas adoptando buenas prácticas operativas y tecnologías limpias, controlando los aspectos ambientales derivados de sus actividades y servicios y desarrollando un sistema de gestión ambiental que les permita identificar los aspectos ambientales significativos y la minimización de impactos ambientales.

Puertos de Tenerife es responsable de la gestión de los puertos de Tenerife (Santa Cruz, Granadilla y Los Cristianos), La Gomera (San Sebastián), La Palma (Santa Cruz) y El Hierro (La Estaca), por lo que su implicación respecto a la preservación y cuidado de las aguas que bañan las islas Canarias es fundamental. 

La mejor educación comienza en casa 

El aumento del nivel del mar es consecuencia del calentamiento global y del aumento de las emisiones, que han acelerado el deshielo. En este sentido, las zonas costeras y portuarias se verían gravemente afectadas, y los puertos podrían sufrir contratiempos en su operatividad si no comienzan a adaptar sus infraestructuras. Las consecuencias más inmediatas serán la seguridad estructural de los diques y la propia funcionalidad del puerto, que vería afectada la operatividad de sus muelles y pantanales, pero, aunque estos efectos son irreversibles, los puertos cuentan con las herramientas necesarias para que el empeoramiento de la situación sea más tarde que pronto. 

La administración santacrucera, en este sentido, tiene claro que la mejor educación comienza en casa, por lo que ha comenzado a impartir entre su personal y la comunidad portuaria formación adecuada que derive en sensibilidad medioambiental. Esto se enmarca en su política ambiental, que está a disposición de toda persona u organización que la solicite. Además, la institución lleva varios años desarrollando iniciativas ambientales como la adecuada gestión de los recursos generados, la actuación respecto a los vertidos procedentes de buques y mercancías peligrosas, la regulación de las emisiones a la atmósfera de contaminantes, la contaminación del suelo derivada de derrames, la reducción de los ruidos y la limitación de los horarios en este sentido en pro de calidad acústica, la protección del paisaje, y la reducción del consumo de recursos naturales.

Por otra parte, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife promueve planes de emergencia ambiental y acciones de responsabilidad medioambiental, que reafirman el compromiso que Puertos del Estado ha adquirido y exige a todos sus puertos. Además, Puertos de Tenerife, ha ido más allá creando su propio código de conducta ambiental, que refuerza su postura y trabaja por conseguir una actividad más sostenible y respetuosa con el medioambiente, pero que también busca prevenir y ralentizar los efectos del cambio climático en su operatividad, logrando tener puertos más resistentes a los cambios y mucho más seguros de cara al futuro inmediato.