Alto Voltaje

La historia de Amanda, propietaria de la vivienda que ha dado la vuelta al mundo

El volcán ha reventado el proyecto de vida de una mujer luchadora, de profesión ayudante de cocina (actualmente en un ERTE) y madre de dos hijos

La increíble imagen de la apertura de una boca de lava en la puerta de una casa. 1-1-2
La increíble imagen de la apertura de una boca de lava en la puerta de una casa. 1-1-2

De entre las múltiples imágenes capturadas en la última semana hay una que sobresale y que ha dado la vuelta al mundo: una casa, enterrada por la ceniza y a menos de 10 metros del foco emisor de la lava que sepultó el cementerio de Las Manchas.

El río de fuego que se ha creado en la ladera de Cumbre Vieja empezó a brotar desde el jardín de Amanda Melián, una palmera de 33 años, que cada día se enfrenta a una frase que su hijo mayor, de 3 años, no para de repetir: “Mamá, vamos para casa”.

El volcán ha reventado el proyecto de vida de una mujer luchadora, de profesión ayudante de cocina (actualmente en un ERTE) y madre de dos hijos. “Yo ya me había dicho a mi misma: tengo la casa hecha, ahora me dedico a trabajar, a los niños y de vez en cuando algún caprichito”, lamenta.

Es uno de tantos dramas que está generando un monstruo que sigue muy vivo, sin ofrecer la más mínima concesión.

El rastro de destrucción y la proximidad de las Navidades acentúan los sentimientos de tristeza e impotencia en la Isla Bonita, que este año vivirá las fiestas más duras que se recuerdan en décadas.

Los psicólogos que trabajan en primera línea recomiendan arroparse más que nunca en la familia, admitir que en la vida suceden circunstancias que se deben aceptar a duras penas y relativizar lo material. Los damnificados afrontan el gran desafío de sus vidas.