puerto de la cruz

Vecinos aledaños al Iders, en el Puerto de la Cruz, temen un desplome por las grietas

Los afectados no descartan una manifestación pacífica por fuera del edificio para pedirle a las autoridades que actúen de urgencia y adopten medidas para evitar males mayores

“No somos técnicos ni arquitectos pero puede ser que en alguna esquina haya algún desprendimiento y pudiera causar alguna desgracia tanto a los edificios colindantes como a transeúntes”, advierten varios presidentes de comunidades de edificios aledaños al IDERS (Palmeras Playa, apartamentos Guajara, Bahamas, Avenida, Biscal e Iberia) así como propietarios de bares y cafeterías de la zona, quienes se reunieron recientemente para analizar la situación y las medidas a tomar para exigir a las autoridades que de una vez por todas adopten medidas para evitar males mayores.


En este sentido, coincidieron en que llevan dos años años luchando para que el inmueble, abandonado hace 30, se desinfecte y se limpie pero ahora, “se dan cuenta de que con todos los incidentes que se han producido de incendios y vientos fuertes y lluvias se ven muchas grietas y varios puntales que se han desprendido” y temen un desplome.


Por este motivo, piden “desesperadamente” a las autoridades que “actúen de urgencia porque a todo esto se suma la inseguridad por los ocupas que residen en dicho edificio”. Por ello, una de las alternativas que barajan para que se les escuche es convocar una manifestación pacífica por fuera del inmueble.


La última carta que le enviaron al alcalde, Marco González, data del 11 de noviembre de este año y en la misma le recordaban que se reunieron con él en diciembre de 2020 -previa petición al Diputado del Común para pedirle que intercediera en este asunto- y les explicó las acciones que se estaban llevando a cabo para “empezar a ver resultados en marzo de 2021”. A posteriori, en concreto en diciembre de ese año fue aprobada una moción por unanimidad en el pleno municipal para actuar en el edificio y sin embargo no se ha hecho nada. “Y el Iders sigue siendo una zona sin ley donde hay “continuas peleas, perros peligrosos sueltos, consumo de estupefacientes, y ratas que campan a sus anchas”, insisten los vecinos de los edificios colindantes, quienes no descartan una protesta pacífica para que de una vez por todas se les escuche.


El pasado martes se produjo un conato de incendio en el patio del Iders en el que por fortuna no hubo que lamentar víctimas ni pérdidas de gravedad pero que volvió a levantar todas las alarmas.

Preocupación


En esa ocasión, Marco González mostró su preocupación por este asunto pero al mismo tiempo aseguró que el Ayuntamiento, como administración, “está atado de pies y manos. Si fuese una cuestión municipal actuaríamos incluso solventando reparos y otras cuestiones jurídico-administrativas”. No obstante, prometió que se seguirán dando los pasos para poder encontrar una solución al abandono de la propiedad.


En este sentido, explicó que tras recibir la conformidad por parte de las autoridades sanitarias para poder actuar, el Ayuntamiento está elaborando un informe técnico actual del estado del inmueble que le requieren las empresas de limpieza que fueron invitadas al proceso de contratación para garantizar la seguridad de sus trabajadores.

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