dos años del inicio de la pandemia

El primer caso de COVID en España se dio en La Gomera, vía Alemania

Guacimara Barrera, gerente del Hospital Nuestra Señora de Guadalupe, recuerda que “fue un reto tener que afrontar con incertidumbre una enfermedad que desconocíamos”
Personal del Servicio Canario de la Salud enfundado en un EPI junto a la ambulancia que trasladó a los cinco alemanes al Hospital de La Gomera. | DA

El positivo de uno de los seis turistas alemanes que llegaron a finales de enero de 2020 a Hermigua, al norte de La Gomera, fue el primer caso de coronavirus detectado en España y uno de los primeros de Europa, tras contagiarse supuestamente en un taller de capacitación en una factoría de coches en Baviera, tras un contacto estrecho con una profesora china procedente de Shanghai, que allí había recibido días antes la visita de sus padres, residentes en Wuhan, donde nació y se desarrolló el bicho.
Dos años más tarde, y en plena sexta ola de la pandemia con la nueva variante del virus, ómicron, La Gomera curiosamente entrará mañana en la fase 3 de alerta, no tanto por superar el centenar de contagios (136), sino por su capacidad de respuesta hospitalaria, recuerda la gerente del Hospital Nuestra Señora de Guadalupe, Guacimara Barrera Magdalena.
Aquel 30 de enero de 2020 en que los cinco alemanes fueron trasladados en ambulancia desde el centro de salud de Hermigua hasta el hospital, Guacimara no era entonces la gerente, pero lo vivió de cerca. “Nos vino bien haber tenido equipamiento de EPI, guardados desde el ébola, porque nadie sabía realmente cómo reaccionar ante ese nuevo virus”. Tras dos días de espera por los análisis enviados al Instituto Carlos III -ya hoy se pueden realizar en casi todos los laboratorios de Canarias- la confirmación del positivo de uno de los alemanes incrementó la medidas de seguridad y el aislamiento en una habitación de la planta alta, aunque con terraza, estando los pacientes “a la vista de la infinidad de paparazzis que llegaron de todas partes esos días”, recuerda Guacimara.
“Tuvimos que montar un lienzo -continúa- para afrontar una enfermedad desconocida, no sabíamos a qué nos enfrentábamos, estando presente siempre la incertidumbre, decidiendo aislar a todos los alemanes, aunque no tenían síntomas, porque no conocíamos nada de la variante del contagio, a la espera ansiosa del resultado de los análisis, que tardaron dos días en llegar de Madrid, algo que hoy conocemos al par de horas, entre otras razones porque la COVID ha servido para incrementar los servicios de laboratorio en todos los hospitales, lo que nos ha aportado una gran autonomía”.
Recuerda Guacimara Barrera que los cinco alemanes se sintieron “como si estuvieran en un hotel” y entendieron que aquella experiencia sirvió para que “ellos supieran llevar la supuesta enfermedad y nosotros a saber cómo usar nuestros recursos, aprender hasta cómo entrar en aquella habitación y cómo descontaminarte a diario”, algo que hoy ha servido para que el trabajo sea más llevadero, a pesar de que La Gomera entra mañana en el nivel 3, pero con solo cuatro pacientes ingresados por COVID. “Dos años después hoy tenemos más luz y todo está protocolizado”, remarcó la gerente.

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