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Hospiten recuerda la importancia de los primeros controles fetales para evitar la espina bífida

Esta malformación, que afecta a la columna vertebral y la médula espinal, puede tener consecuencias como la muerte o la reducción de movilidad
Dr. Walter Plasencia Acevedo
El Dr. Walter Plasencia Acevedo, director de la Unidad de Medicina Fetal del Grupo Hospiten en Tenerife

Hospiten destaca el papel fundamental que tienen tanto las revisiones prenatales, para un eficaz diagnóstico de este defecto congénito, como la toma previa a la gestación de ácido fólico para prevenir la aparición de esta afección.

Según el director de la Unidad de Medicina Fetal del Grupo Hospiten en Tenerife, el Dr. Walter Plasencia Acevedo, la espina bífida es una enfermedad que afecta a la columna vertebral y la médula espinal, que no llegan a formarse de forma adecuada.

En este caso, desde Hospiten se insiste en la importancia de la ecografía de las 12 semanas, ya que es una prueba de gran relevancia en la cual se pueden detectar problemas en el desarrollo del feto, se puede ofrecer un cálculo fiable del riesgo de alteraciones cromosómicas del mismo e identificar estados hipertensivos de la gestación (preeclampsia) o problemas de crecimiento fetal.

Según la gravedad de la malformación y el lugar de la columna afectada, los síntomas pueden variar. Debido a las complicaciones de la enfermedad, alrededor de un 25% de los bebés fallecen antes el parto, mientras que un 20% lo hace en el primer año de vida. En pacientes de riesgo como es el caso de las pacientes diabéticas, con tratamiento para la epilepsia, con obesidad o con embarazos previos afectados por espina bífida, la dosis debe ser mayor y es recomendable iniciar el tratamiento tres meses antes de la gestación, ya que se ha demostrado que las pacientes con estas afectaciones tienen mayores probabilidades de que el feto se vea afectado.

Las causas de la espina bífida no se conocen en su totalidad, se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos, nutricionales y ambientales. Durante muchos años, para su diagnóstico, se usó un análisis de sangre que se realizaba en el segundo trimestre midiendo una proteína llamada alfaproteína. Hoy en día, con los avances en las ecografías se consigue una tasa de detección del 98% de los casos de espina bífida en la ecografía del segundo trimestre en torno a la semana 20.

Cuando la enfermedad se detecta, los profesionales de Hospiten ofrecen toda la información y opciones con las que cuenta la madre para su decisión. Cada vez el diagnóstico se puede realizar antes, a través de la ecografía del primer trimestre en el que se puede realizar una valoración del cerebro fetal para identificar a aquellos que tienen mayor riesgo de padecerla.

Entre los avances que se han conseguido, se encuentra la terapia fetal, que a pesar de no ser una técnica curativa, ayuda a la no progresión del deterioro del sistema motor del feto. En la actualidad, existen diferentes asociaciones y grupos de apoyos para las personas y familiares que viven con la enfermedad, ofreciendo apoyo psicológico, información y concienciación.

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