valle de güímar

Un mes recogiendo los vertidos del Polígono de Güímar en cubas

Los ayuntamientos aprobaron ayer una modificación más del plan de etapas ante el final de la autorización, al faltar un tratamiento biológico en la Edari, aún sin terminar, para seguir vertiendo al mar
La depuradora industrial de La Campana solo está preparada para 250 m3/día / SERGIO MÉNDEZ

Tal y como adelantó DIARIO DE AVISOS, los ayuntamientos de Candelaria, Arafo y Güímar no podrán verter aguas industriales al mar desde mañana, al expirar la autorización de la Viceconsejería de Lucha Contra el Cambio Climático, por no disponer aún la depuradora que se construye en el Polígono Industrial de un tratamiento biológico. Así lo aclaró el ingeniero Fernando Losada en el pleno extraordinario de Güímar, el último de los tres que se celebraron ayer después de los de Arafo (telemático) y Candelaria, en los que se aprobó la modificación del conocido plan de etapas, consensuado con el Consejo Insular de Aguas para mejorar la calidad del agua y encargar el traslado de las mismas y sus lodos a la única depuradora de aguas industriales en la Isla, en La Campana, municipio de El Rosario, o en último caso a la depuradora de Buenos Aires, en Santa Cruz, según señaló el técnico durante un pleno tenso y complejo.

En la sesión plenaria güimarera se expuso, por parte de la secretaria municipal, “la falta de rigor” del Consejo Insular de Aguas y el edil del PP Francisco Hernández Armas llegó a proponer que el gasto de las cubas lo asumiera esa administración o la empresa que construye la Edari por los retrasos en la obra, que ha desencadenado una nueva modificación del plan de etapas, que llevará a los tres ayuntamientos a tener que enviar los vertidos a otro lugar, aunque el Losada también barajó la posibilidad de “almacenarlos en la Edaru (depuradora comarcal)”, entendiendo que “El Rosario tiene capacidad para 250 metros cúbicos al día, cuando necesitaríamos 360 metros cúbicos, 36 cubas/día”.

La Edari no estará completamente terminada hasta noviembre, aunque desde el 28 de marzo podrá volver a verter al mar / FRAN PALLERO

Tras un largo debate, se aprobó la modificación del plan de etapas con los votos a favor del PSOE-CC, excepto la socialista Beatriz Perdomo, que se abstuvo, también votaron a favor cuatro ediles del PP, mientras lo hicieron en contra de Nayra Caraballero (IU-SSP) y Francisco Hernández (PP) y se abstuvo Raquel Díaz (Cs).
En Candelaria salió adelante, con los votos del PSOE y VxC, la abstención del PP, Cs y CC, y el no de Sí se puede, que, al igual que hizo este grupo en Güímar, sorprendió al pedir llevar el asunto a la Fiscalía por presunta prevaricación y delito ambiental. Arafo, que tendrá la encomienda de hacer efectivo el nuevo acuerdo, también lo aprobó (CC-PSOE); PP e IU se abstuvieron.

Escolástico Gil recuerda que “me gasté 700.000 euros en cubas”

El alcalde de Güímar, Gustavo Pérez, informó ayer en el pleno que se había puesto en contacto con el Consejo Insular de Aguas y el Ayuntamiento de El Rosario para llevar los vertidos del Polígono hasta la depuradora industrial de La Campana, una alternativa que comenzó a gestarse el viernes, cuando la Viceconsejería imponía un tratamiento biológico a las aguas industriales -sobre todo, por exceso de aluminio- del que aún no puede tratar la Edari en construcción. Aunque la depuradora de El Rosario no cuenta con un tratamiento fisioquímico, según el ingeniero Fernando Losada, sí cuenta con el tratamiento biológico para verter esas aguas en un pozo absorbente, cuya competencia es del Consejo Insular de Aguas, mientras que la depuradora, que costó 3,3 millones de euros, es de titularidad municipal, recordó el alcalde de El Rosario, Escolástico Gil. Este, además, fue denunciado por el PSOE cuando comenzó a construirla sin el apoyo del Cabildo y “después de gastarme 700.000 euros en cubas, me denunciaron”, señaló.

Gil recordó que la depuradora del polígono La Campana solo tiene capacidad para 250 m3/día y que será imposible recepcionar 36 cubas diarias, cuando cada una tiene una capacidad de 10 metros cúbicos. El gasto de cubas hasta el 27 de marzo, que ya habrá tratamiento completo en la Edari, tendría un coste de 270.000 euros.

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