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Lyubomyr, camarero ucraniano en Tenerife: “Si Putin quiere conquistar Ucrania será sobre millones de cadáveres”

Lyubomyr Matkovskyy, camarero en el sur de Tenerife, teme que “la guerra irá a más,” porque “si le damos el Donbás a los rusos, mañana querrán media Europa, los rusos no pararán ahí”
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Lyubomyr Matkovskyy, un camarero ucraniano al que todos llaman Lucas en el Sur. Norchi

Lucas, cuyo nombre completo es Lyubomyr Matkovskyy, es un camarero ucraniano en Tenerife, de un restaurante en el Sur que lleva ocho años residiendo en la Isla. Vive, como casi todo el millar de compatriotas en la Isla, con la tristeza e incertidumbre de lo que está pasando su país tras la invasión rusa que se prolonga más allá de un mes. Entre otras razones, porque sus padres y hermanos se mantienen allí, en Lviv (Leópolis), la segunda ciudad más poblada del país, casi fronteriza con Polonia, a la que “ya han comenzado a llegar los misiles, aunque no los soldados rusos”, apunta Lucas.

“Esto no va a parar, va a ir a más”, señala de manera pesimista e insiste en que la única manera de acabar con esta guerra es que “Europa o la OTAN decida cerrar el espacio aéreo y los rusos no puedan seguir bombardeando nuestro país”, porque él descarta un pronto acuerdo y menos “si los rusos insisten en repartirse parte de mi país, como hicieron con Crimea sin disparar un tiro. Si hoy le damos el Donbás, mañana querrán todo el país, media Europa, los rusos no acabarán ahí”. Lyubomyr lo tiene claro: “Ucrania ha demostrado una unidad ejemplar, de la que muchos dudaban y si Putin quiere conquistar Ucrania, será sobre millones de cadáveres”. Apunta que “ya es una gran ayuda que se envíe material humanitario, pero Europa debe entender que esta no es una guerra contra Ucrania, sino contra Europa, y por eso debe aislarse todo lo que se pueda a Putin y su gobierno”.

“Estoy en contacto permanente con mi familia y muchos amigos, algunos de mi quinta (36 años) que hicieron la mili obligatoria hace 17 años conmigo y hoy están en las trincheras defendiendo a todas nuestras ciudades. Me gustaría poder ayudarles, pero yo también trato de hacerlo desde aquí, me gustaría poder acoger a esos refugiados que salen huyendo del terror, aquí en Tenerife, donde podrían disfrutar del clima y de la hospitalidad de la gente. Aquí todos los ucranianos estamos colaborando, todos tememos por ello”, mientras señala que “dormir, se duerme”, pero está todo el día “con la guerra en la cabeza y en un sinvivir continúo, oyendo o viendo las noticias”.

Para Lyubomyr, Volodímir Zelenski “ha pasado de ser un cómico a un campeón, un ejemplo de político que necesitaba Ucrania para mantener los valores de país unido y en libertad”.

Y termina con una reflexión que da que pensar, por la posible ruptura de familiaridad hasta ahora entre los rusoparlantes en el sur de Tenerife: “Desde hace un mes los rusos apenas se dejan ver, al menos yo ya no los veo por el restaurante o por la calle, y lamento que no salgan a expresar públicamente su rechazo a la invasión. Entiendo que los que viven aquí tienen la información que se niega en Rusia, donde hay gente que aún vive en el año 1941 o 1942, que se cree que esto no es una invasión, sino una misión, siguiendo el mensaje único de Putin. Pero aún así este odio va a ser por muchos años, aunque aquí la relación entre los rusos y ucranianos hasta ahora ha sido buena, no hemos estado tirándonos piedras, algo que podría ocurrir si esta invasión se alarga”, remarca Lyubomyr Matkoskyy, que nos despide pidiéndonos que sus palabras lleguen a su Leópolis natal, con un “dyakuyu”, gracias en ucraniano.

Oberig enciende velas por los niños ucranianos víctimas de la invasión

La asociación Oberig que defiende los intereses de los ucranianos residentes en Canarias, organizó ayer un emotivo acto en el exterior de la puerta principal del Centro Cultural de Los Cristianos con un encendido de velas por los niñas y niños ucranianos víctimas de la agresión de Rusia sobre su país, iniciada el pasado 24 de febrero y que oficialmente ya ha dejado un balance provisional de 200 menores muertos.

A falta de consulado en Canarias -los asuntos burocráticos los lleva la cónsul de Ucrania en Málaga- la asociación Oberig (amuleto en ucraniano) aglutina los intereses de la colonia de esta nacionalidad en las Islas, siendo en Tenerife donde reside la mayoría, en torno a unos mil (973, en el último censo), de ellos casi todos en los municipios de Arona y Adeje, como pasa con la colonia de rusos, que superan los cuatro mil.

Oberig organizó el viernes un concierto solidario en el Auditorio Infanta Leonor, con la actuación de 19 artistas de distintas procedencias europeas, así como las escuelas y bandas municipales de Arona, gracias a la colaboración del Ayuntamiento.

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