La gran joya oculta de Canarias: el Templo Masónico de Tenerife

Templo Masónico de Santa Cruz

Testigo de la historia de Santa Cruz a lo largo de los siglos XX y XXI y declarado Bien de Interés Cultural (BIC), el Templo Masónico de Tenerife se alza como un edificio en ruinas con un pasado, no solo majestuoso, sino único en su categoría.

Ubicado en la Calle San Lucas de Santa Cruz de Tenerife, fue inaugurado en 1904 y en su construcción se tardó un total de 23 años, ya que lo trabajos se extendieron de 1900 a 1923, sobre los planos dl proyecto del arquitecto Manuel de Cámara y Cruz para uso de la Logia Añaza 270, que tuvo su propia escuela, gratuita, dentro del edificio.

Realmente, la Logia Añaza 270 fue el resultado de varios cambios de auspicio, desde la del Grande Oriente Ibérico a la del Grande Oriente Español aunque en 1931, siendo parte de la Gran Logia de Canarias, una división la Logia Añaza 270 expulsa a los miembros de la otra facción (Añaza 1) al ser menores en número.

El Golpe de Estado del general Franco supone un duro golpe para la masonería, que ve como sus miembros son perseguidos y sus edificios, en el mejor de los casos, ocupados. Cuando no saqueados y destruidos.

Llegada del Franquismo

En septiembre de 1936, Francisco Franco firma el primer decreto contra la masonería en España. El Templo Masónico de Tenerife pasa a manos de la Falange Española para pasar luego a ser el almacén de la Farmacia Militar. Dentro de ese uso por parte de los militares, también sería una óptica y un lugar en el que los soldados podían pernoctar.

El acuartelamiento estaba situado en la zona alta del edificio, mientras que la Sala de las Reflexiones, cuando se mantenía ocupado por la Falange, podía ser visitado. Eso sí, previo pago de una entrada.

Afortunadamente, el Templo Masónico de Tenerife se mantuvo en pie, siendo por ello único en España, ya que otros edificios de la logia fueron demolidos. En democracia llegó a albergar un tribunal militar, hasta que quedó completamente cerrado en 1990.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife adquirió al Estado el edificio en 2001 por un precio de 470.000 euros, comenzando así una etapa de retrasos en todos los proyectos de rehabilitación que han dejado el edificio en total abandono, aunque conservando vestigios de su grandiosidad pasada.

El Templo Masónico se comenzó a construir en 1901 de la mano de la Logia de Añaza, en la calle San Lucas.

Joyas y tesoros ocultos

El fuerte simbolismo del templo masónico de Tenerife lo convierten en un edificio único. De inspiración egipcia, cuatro efigies realizadas por el escultor Guzmán Compañ Zamorano, destacan sobre una fachada de tres cuerpos, con enormes columnas enbebidas con un gran frontón triangular. El Ojo que todo lo ve, que representa al Gran Arquitecto del Universo, aparece en ese frontón con un llamativo ojo del que salen rayos. Destaca también su puerta de acceso, hecha en madera, con motivos geométricos.

Tras un vestíbulo, el Salón de Tenidas, del que se conservan los mosaicos del suelo, las columnas y un espacio sobre la sala, se presenta en un templo masónico de Tenerife cuya verdadera joya es la Cámara de Reflexiones, que se encuentra en el subsuelo y que está hecha en un tubo volcánico natural. En la parte de arriba hay varias habitaciones, mientras que la Sala de Banquetes está en la segunda planta.

La latitud del Templo Masónico de Tenerife, 28º norte, coincide con la del Monasterio de anta Catalina del Monte Sinaí, en Egipto, donde Moisés habría recibido las Tablas de la Ley según los creyentes.

Rehabilitaciones fallidas

Por desgracia, la historia del Templo Masónico de Tenerife es la historia de innumerables proyectos de rehabilitación, así como de proyectos en los que se buscaba devolver a Santa Cruz una de sus mayores joyas, desconocida, incluso, para muchos de sus habitantes.

Un acuerdo entre Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y Gobierno de España facilitará que el Templo Masónico de Tenerife pueda ser recuperado para la ciudadanía.

Román Rodríguez trasladó al representante de su partido (Nueva Canarias) en el Congreso de los Diputados la conveniencia de la presentación de una enmienda por importe de tres millones que fue incluida en los Presupuestos Generales del Estado para 2022, aprobada en la tramitación de las cuentas del Gobierno.

Las obras proyectadas por la arquitecta María Nieves Febles en el Templo Masónico de Tenerife se centrarán en la recuperación simbólica y materialmente de la logia masónica, atendiendo a su categoría de BIC, además de adecuar y compatibilizar los nuevos usos, con el carácter patrimonial del edificio, contemplando, además, la recuperación de la configuración espacial e iconográfica de los espacios de mayor simbolismo, como la Sala de Tenidas y la Sala de Ágapes.

El equipo redactor contempla incorporar técnicas de construcción actuales, en espacios de nueva creación o de interés simbólico, cuya resolución resulte más ventajosa para la resolución final, por lo que se añade que se resolverán los espacios posibilitando el uso público del edificio, según las normativas en vigor, accesibilidad (ascensor), normativa de incendios, adecuación estructural a los nuevos o futuros usos e incorporar las instalaciones necesarias, “sin desvirtuar la imagen original, ni ser agresivas en cuanto a su expresión, quedando lo más mimetizadas posible”, sostiene la arquitecta.

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