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Tenerife, laboratorio mundial para la erradicación de las termitas subterráneas

Cinco años después de que la plaga se convirtiera en una amenaza para la Isla, se han dado pasos que han permitido controlarla, aprobar un plan para extinguirla y reponer los daños causados
Tenerife, laboratorio mundial para la erradicación de las termitas subterráneas
Termitas encontradas en Valle de Guerra, en el municipio de La Laguna. Fran Pallero

Fue en junio de 2017 cuando se conoció de manera oficial el poder destructivo de la termita subterránea (Reticulitermes flavipes), un insecto que ya había ocasionado importantes daños en zonas señaladas de Tenerife, principalmente en el municipio de Tacoronte, donde su presencia data, al menos, desde 2009, fecha en la que se detectó por primera vez en la urbanización residencial Parque Atlántico.

Mucho ha pasado desde entonces. Investigaciones, tratamientos, información a la ciudadanía, apoyo público, concienciación y un plan para su erradicación, han hecho que la Reticulitermes flavipes pasara de ser una pesadilla a una realidad con la que hay que convivir al estar, supuestamente, controlada, y a partir de los próximos cinco años, un mal recuerdo si se cumplen todas las previsiones para conseguir extinguirla por completo.

La principal consecuencia de todo esto es que en la actualidad Tenerife es un referente mundial en la erradicación de este insecto, que ha encontrado en la Isla unas condiciones agroclimáticas óptimas que han facilitado su reproducción y propagación, al convertirse en uno de los lugares del mundo con mayor superficie tratada.

Ya hay aprobado un plan de control y erradicación y el 22 de noviembre se celebrará en Tenerife un congreso internacional en el que participarán expertos de Estados Unidos, Canadá, Chile, Gran Bretaña, Suiza y Portugal que aportarán su experiencia en otras regiones y podrán observar, de primera mano, cómo se está realizando este tratamiento novedoso.

Así lo asegura el investigador y biólogo del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), David Hernández Teixidor, quien añade que muchos sitios “se controlan las poblaciones de Reticulitermes para que baje el daño y se pueda convivir con ellas, mientras que en la Isla se ha optado por intentar erradicarlas, por lo que todos los tratamientos que vamos haciendo eliminan colonias hasta conseguir que la superficie conocida con termita subterránea se extinga a largo plazo”.

El experto explica que desde el año 2000, que existen los sistemas de cebo con biocida, son los únicos que eliminan las colonias completas, además de ser más beneficiosos para el medio y causar daños mucho menores que otros tratamientos que se desarrollan en el mundo como las barreras químicas, que se siguen aplicando, por ejemplo, en Estados Unidos.

“Nosotros aquí, tras los tratamientos para eliminarlas, hacemos un seguimiento para ver si el biocida puede afectar a las plantas, cultivos y otra fauna que hay en el suelo. Y este estudio no se ha hecho en ninguna otra parte del mundo”, remarca.

Tenerife, laboratorio mundial para la erradicación de las termitas subterráneas
Las ‘Reticulitermes’ también dañan los cultivos. Sergio Méndez

La consejera del área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, Isabel García, suscribe sus palabras: “Los tratamientos van muy bien, seguimos igual con el mismo protocolo. Primero se hace una prospección de todo el ámbito, luego se aplica el tratamiento hasta conseguir el control de las colonias, finalmente se refuerza donde no había monitoreo o donde todavía quedaba por examinar mejor el territorio”.

Este mes comienza la fase alada, que se mantendrá hasta enero del próximo año, una etapa en la que los insectos aparecen en la superficie y se pueden detectar a simple vista. Y aunque se espera un pequeño repunte, la situación se puede decir que está controlada porque la gente las ve y se preocupa, pero tiene la información necesaria para no alarmarse.

La actuación que se ha hecho hasta el momento abarca unas 600 hectáreas y cinco municipios: Tacoronte, La Laguna, Santiago del Teide, Adeje y Arona. En este último se ha dado por eliminado el foco igual que en Los Naranjeros, Garimba y Parque Atlántico mientras que en Santiago del Teide y El Pris la actividad está en recesión y en poco tiempo se podrá afirmar también que sigue el mismo camino, asegura García. Las zonas más activas siguen siendo Valle de Guerra y el nuevo foco detectado hace unas semanas en Adeje, donde se han instalado 300 cebos con biocida en una zona aproximada de 15.000 metros cuadrados y en breve se colocarán unas 1.000 estacas de control para determinar el perímetro.

Actualmente hay en el territorio 25.686 puntos de control. De esta cantidad, 8.723 son estaciones donde se colocan cebos con biocida de las cuales en 791 han sido consumidas por las termitas quedando las colonias eliminadas por completo.

Tiempo de desaparición

Una vez que la termita entra en contacto con el cebo tarda entre 3 y nueve meses en desaparecer, independientemente del número de colonias que haya. Para tener una idea, una colonia puede alcanzar hasta 34.000 metros cuadrados, el equivalente a cinco campos de fútbol.

El gramaje que se pone en cada cebo es de 0,75 gramos y desde que la termita come, “queda fulminada con lo que se comprueba que el sistema y el biocida son eficaces”, sostiene la consejera.

Asimismo, se han colocado 16.963 estacas de madera que tienen pequeños surcos en la parte superior, van enterradas hasta una cierta profundidad en el suelo, y permiten detectar en qué zonas se encuentra el insecto ya que al tener los nidos en el suelo resultan difícil de ver hasta que se producen daños muy graves en las viviendas, terrenos o cultivos. De esta forma, las termitas que van por galerías se comen preferentemente esa madera, que es blanda y permite ser digerida con facilidad.

Este plan de erradicación, que recoge a nivel mundial toda la información que se conoce de la especie y las particularidades de Canarias, los problemas que pueden causar, los tratamientos y las acciones a desarrollar, fue consensuado entre los integrantes de la Comisión Técnica, conformada por el Cabildo de Tenerife, el Gobierno de Canarias y los ayuntamientos afectados. Además, se cuenta con la participación de expertos del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC) y de la Universidad de La Laguna (ULL). A su vez, el Cabildo a través de la empresa pública Tragsatec, lleva a cabo el seguimiento de la aplicación de la estrategia y la mejora y propuesta de actualización de la misma.

El trabajo de los investigadores y el personal de Tragsatec también ha evolucionado en estos cinco años. Actualmente se cuenta con unos equipos, que mediante un sistema de georreferenciación, facilitan la detección de los puntos de control (estacas y las estaciones con biocidas) y el manejo de la información asociada, como las fechas en que debe ser revisado cada uno sin necesidad de manipularlos de forma continua. Así, se tiene un control más informatizado de lo que ocurre dentro del cebo y facilita mucho el trabajo.

También se ha avanzado mucho en materia de información y concienciación ciudadana. Cuando se instalaron las estacas había vecinos que las retiraban y tanto el Cabildo como los ayuntamientos solicitaban la colaboración de la población para evitar este tipo de actos vandálicos que no ayudaban a combatir el problema.

Lo mismo con la basura, fundamentalmente enseres, afectados por la plaga y tirados a los contenedores sin ningún tipo de control. En la estrategia de erradicación se realiza una recogida, traslado y eliminación de restos de podas de jardín y de enseres de madera en un punto único, una parcela de titularidad pública ubicada dentro de la zona afectada por las termitas en el municipio de La Laguna.

Aunque la estrategia se contempla para un periodo de cinco años (fue elaborada el 4 de diciembre de 2020) ello no impide que se siga avanzando en investigaciones, pruebas y estudios que ayuden a extinguir la plaga y a reducir los costes que supone para la administración pública los tratamientos.

Tenerife, laboratorio mundial para la erradicación de las termitas subterráneas
Este insecto ha encontrado en la Isla unas condiciones agroclimáticas óptimas que han facilitado su reproducción y propagación . Sergio Méndez

Por el momento se sigue utilizando el hexaflumurón pero se están realizando pruebas con diflubenzurón, los dos únicos biocidas aprobados por normativa europea y continuamente expuestos a revisiones de la UE.

“Nos han llegado noticias acerca de que el primero podría ser retirado, pero no sabemos si finalmente lo hará porque hasta el momento no nos han advertido ni avisado nada de manera oficial. No obstante, ante la duda hemos querido empezar a hacer pruebas para ir comparando”, comenta García. Se realizan en una parcela independiente para ver el funcionamiento y la eficacia que tiene. De momento se han instalado cien cebos ya que la estación es más grande, pesa 300 gramos y el gramaje, por lo tanto, también es diferente, 1,50 gramos de diflubenzurón que, además, se coloca en polvo. Para los resultados habrá que esperar, al menos, un año.

Las investigaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) demuestran que no hay toxicidad demostrada tras el tratamiento con hexaflumurón en los cultivos. “Eso nos da la tranquilidad que los gramajes que estamos utilizando son eliminados en el proceso y no producen daño en la salud”, enfatiza la consejera.

Pero su coste es muy caro (150 euros cada cebo) y por eso no se descarta probar otras fórmulas de cara a que pueda ser desclasificado o su precio se eleve y las administraciones no puedan afrontarlo.
En el caso del diflubenzurón, todavía no hay estudios a nivel científico por parte del CSIC.

Implicación de los ayuntamientos

El presupuesto invertido hasta el momento para combatir la plaga asciende a 2,5 millones de euros. La mayor inversión ha sido realizada por el Cabildo. Sin embargo, ante el nuevo foco que ha aparecido en Adeje, Isabel García considera que los ayuntamientos deben empezar a contemplar en sus cuentas una partida específica para la termita.

Sus intentos para que el Ministerio para la Transición Ecológica subvencione la erradicación de esta especie que, además, ha sido incluida en el Catálogo español de especies exóticas invasoras mediante la Orden TED/1126/2020, de 20 de noviembre, “han sido estériles”, pero “seguirá solicitándolo”.

Razones no le faltan, si el objetivo, además de exterminar la plaga, es que en Tenerife se sigan realizando estudios únicos en el mundo.

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