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El CD Tenerife no pasa del empate con el Villarreal B (1-1)

Un gol de Enric Gallego permite sumar un punto en la lucha por la permanencia tras un flojo partido de los blanquiazules, que no rentabilizaron su superioridad numérica desde el minuto 20
CD Tenerife
Foto: Sergio Méndez

No hubiese sido justo que el CD Tenerife perdiera ante un Villarreal B que se quedó con un jugador menos en el minuto 20 y luego con nueve en el 92. Solo en ese momento, con una superioridad numérica tan notable, los blanquiazules pudieron empatar una contienda que se le había puesto cuesta arriba desde el 53, cuando Tasende adelantó a los suyos.

La cabeza de Enric Gallego salvó los muebles en el tiempo de prolongación como mal menor, pero no se puede ocultar el mal partido de los locales, a los que les pesó la precipitación, la ausencia total de fútbol y la falta de calidad que tiene el equipo en líneas generales.
En el arranque del partido, el colegiado puso el listón de las faltas muy alto y en apenas 16 minutos de juego, castigó a los locales con nueve penalizaciones.

Sin embargo, en la primera que cometió el equipo castellonense, se marchó a los vestuarios Collado. El dorsal 7 amarillo cazó por la espalda el tobillo de Mellot. El colegiado primero mostró la amarilla pero de inmediato corrigió y mostró la tarjeta roja directa, por lo que el Villarreal B se quedó con uno menos en el partido desde el minuto 20. Miguel Álvarez tuvo que recomponer su esquema, agrupando dos líneas de cuatro muy juntas para arroparse y una sola referencia ofensiva.

El verse con un jugador más no aceleró el pulso de los blanquiazules, que se siguieron tomando el partido con tranquilidad. En los siguientes minutos de choque, Gallego probó fortuna (de cabeza en el minuto 30 y abajo con la zurda en el 32, atrapando Iker Álvarez) y también Waldo Rubio en el 38 (chut desde lejos que atrapa el guardameta visitante). Bagaje pobre para un equipo que jugaba con superioridad numérica, pero que estaba atascado en la parcela ofensiva.

El juego se reanudó tras el paso por los vestuarios y muy pronto Teto tuvo en sus botas el 1-0. Recibió un balón que era un verdadero regalo de Reyes: sin contrario delante, al borde del área y con toda la portería para lucirse. Quizás eso le pesó y su remate fue blandito con el interior y sin casi intención. Una decepción.

Y del posible 1-0, se pasó al 0-1. Suele pasar así. Acción muy mal defendida por los locales que nace en la propia meta filial. La acción acaba con fortuna para los levantinos, ya que a Tasende le cayó un rechace, por lo que solo tuvo que definir ante Soriano. Se adelantó el Villarreal, para perplejidad del respetable del Heliodoro.

Ramis reaccionó al gol y pronto hizo el primer cambio del partido: Quitó a Teto y metió a Iván Romero, que durante toda la semana estuvo entre algodones por unas molestias. Minuto 56. Pronto la movilidad del jugador cedido por el Sevilla se hizo notar.

El marcador también hizo despertar al equipo blanquiazul, que empezó a empujar una y otra vez para acercarse a la meta grogueta. Cuando falta fútbol, solo se puede poner corazón y más ganas que el rival para acercarse al objetivo.

Mellot tuvo en sus botas el empate. Centro desde lejos de Corredera y, lanzándose con todo el francés, no empató de milagro. El balón se estrelló en el larguero de la meta amarilla.

A partir de ahí, el Tenerife embotelló a su contrincante y se asomaba una y otra vez a la meta rival. En el 61, Buñuel triangula con Gallego y el pase final del lateral acaba en las botas de un Garcés que no pudo superar a Álvarez. Cuatro minutos después, el delantero norteafricano volvió a golpear el palo del Villlarreal. Le cedió el balón en la frontal Iván Romero, pero el remate con la izquierda del delantero no quiso entrar para desesperación de la grada tinerfeña.

Los minutos pasaban y el empate no llegaba, por lo que las dudas podían surgir en la tropa de Ramis. El partido enfiló su recta final y el Tenerife fue perdiendo la fe en el empate. Además, acusó un exceso de improvisación en el ataque.

Ramis refrescó el mediocentro en el 73, quitando a Aitor Sanz para meter a José Ángel. Más adelante, ya en los últimos minutos, quitó a Mellot y metió a los canteranos Cacho y David, quien relevó a Buñuel. El Tenerife se quedaba cerrando con tres defensas, ya que tocaba atacar con todo y a la desesperada.

Pasó de todo en los últimos minutos y en una prolongación de seis minutos. En el minuto 91 el colegiado expulsó a Carlos Ruiz, que estaba en el banquillo, por protestar. No podrá ser convocado en el partido del próximo viernes ante el Lugo.
También perdió a otro jugador el Villarreal, quien en el 92 se quedó con nueve jugadores por la doble amarilla que recibió Del Moral. Quedaba tiempo y fe para, por lo menos, empatar el choque.

Y el Tenerife lo logró en tiempo de prolongación. Corría el minuto 93 cuando un centro de Waldo en el área del Villarreal choca en un defensa amarillo y el balón describe un globo que parecía fácil que atrapase Iker Álvarez. Pero el meta cometió un error garrafal y se le resbaló el esférico. Lo aprovechó un oportunísimo Gallego. El punta estaba atento y cazó en el 93 de cabeza el balón para subir al marcador un empate justo y merecido.

Le quedaban segundos al choque y el Tenerife creyó en el milagro de completar la remontada. Pero no hubo tiempo para más y al final los blanquiazules lograron un punto en el último suspiro.

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