El Lenovo Tenerife dependerá de sí mismo para disputar la próxima edición de la Copa del Rey. Los aurinegros se impusieron por 73-76 a un bravo Baxi Manresa en un encuentro con muchos errores, malo por momentos, pero en el que la defensa insular resultó clave. Eso y la capacidad que tiene este equipo para jugar momentos complicado, para verse contra las cuerdas y salir de manera asombrosa de esa situación con toda la naturalidad del mundo.
Sorprendió Vidorreta dando de salida a un cinco con Abromnaitis y Doornekamp como grandes. La cosa no funcionó en un primer cuarto malo de solemnidad, en el que ambos equipos sumaron 9 y 13 tantos respectivamente y en el que Marcelinho comenzó a destacar moviendo a los suyos como nadie lo hace.
La segunda manga no fue mejor que la primera. Manresa cargaba el rebote ofensivo -llegó con 10 rechaces al descanso-, y, pese a todo, los errores posibilitaban al Lenovo Tenerife mantener, incluso, ciertas rentas importantes (19-26).
A partir de ese momento las cosas se volvieron a apretar, tras un 27-26, pero el 3 de 16 en triples de los locales permitían a los canaristas llegar al descanso por delante (27-31).
El Lenovo Tenerife se mostró, por fin, superior a Manresa en el tercer cuarto. Los locales continuaban cometiendo faltas y se mantenían fieles a su estilo: correr y lanzar de tres. Por suerte para el Canarias, los porcentajes locales se mantuvieron bajos, consiguiendo, por fin, la primera renta de diez puntos (33-43) que parecían un mundo visto la producción anotadora local.
Con 47-57, y la sensación que la victoria caería del lado visitante, acababa el tercer cuarto.
Jaime Fernández fue protagonista de los últimos diez minutos. El alero madrileño volvió a ser clave (62-72) para permitir que los aurinegros dependan de sí mismo para ser equipo de Copa del Rey (73-76).





