El Lenovo Tenerife se mete en un problema de cara a estar en la próxima edición de la Copa del Rey de Málaga tras caer ante el Casademont Zaragoza por 64-70. Los aurinegros llegaron a ir ganando de 20 puntos, pero en la segunda parte, sobre todo en ataque, casi todo se vino abajo.
El Lenovo Tenerife arrancó autoritario, con un parcial de 10-0 ante un Casademont Zaragoza que insistía, y fallaba, con su juego interior. La situación resultó insostenible para los maños con un nuevo triple (15-6) que obligó a Porfirio Fisac a parar el duelo con un tiempo muerto. El Canarias volaba sobre la pista.
Al final del primer cuarto las cosas quedaban en 23-11.
La máxima diferencia para el Canarias llegó con el (31-11) en el arranque de la segunda manga. A partir de ese momento los locales sufrieron más -no era sencillo mantener ese nivel de acierto-, y el Zaragoza aprovechó para trabar algo el duelo.
Pese a todo, el Canarias se mantuvo superior, incluso cuando las canastas no le entraron. Al descanso, las cosas quedaban en 41-27.
Cuatro tantos de Marcelinho mantuvieron al Lenovo Tenerife con rentas importantes a favor, aunque el duelo se había vuelto algo espeso (46-28). Pero, más o menos bonito, la defensa local resultaba clave para que las cosas marcharan con tranquilidad para los de Vidorreta.
Los problemas llegarían con la sequía anotadora local. Seis tantos en casi ocho minutos de juego permitieron a los maños acercarse con el 49-46 del final del tercer cuarto.
El Lenovo Tenerife se había metido en un problema por sus grandes dificultades para ver el aro rojillo. Los de Vidorreta habían anotado 1 de 6 en tiros de dos y 1 de 9 en triples.
El Zaragoza empató el duelo en la primera posesión de la última manga con un triple de Yusta (49-49) y Kravic puso por delante a los suyos por primera vez con dos bandejas (49-53).
Al rescate salieron Gio y Marce (53-54) pero Dejan Kravic seguía a lo suyo (53-57). Bell-Haynes asumió responsabilidades y, pese a no estar brillante, hizo daño (55-61) antes de que Santi Yusta encendiera las alarmas para el Lenovo Tenerife (55-64). Vidorreta, a falta de cuatro minutos y medio, tuvo que parar el duelo.
La defensa del Lenovo Tenerife mejoró y eso apretó las cosas (62-64) pero en la jugada posterior a un intento triple de Salin (que falló), Bell Haynes corrió a la contra y recibió una antideportiva de Jaime. El maño anotó los dos libres (62-66) y luego McFadden metió un canastón de los suyos a falta de 30 segundos para el fin (62-68).
El 64-70 final es un jarro de agua fría para un Canarias que la próxima jornada se verá las caras con Granada.





