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“Los medios contribuyen al racismo al hablar de crisis, oleada o invasión”

"Si no hubiese habido migración, los humanos seguirían en el continente en el que surgieron: África”

A sus 35 años, el senegalés Mame Cheikh Mbaye lleva en Gran Canaria desde 2007. Lo hizo con un visado de corta duración y por reagrupación familiar (su padre llevaba 40 años), y, a diferencia de los muchos africanos que arriesgan la vida en el mar, ha tenido las cosas más fáciles y ha podido estudiar en la universidad (Comercio Exterior, Marketing y Dirección de Empresas en la ESCOEX y master de Relaciones Hispano-Africanas). Eso sí, ha dejado su concienciación social en varias entidades (como una asociación de intercambio de estudiantes europeos y africanos), dirigiendo cuatro años un centro de menores y presidiendo ahora la Federación de Asociaciones Africanas de Canarias. Su experiencia le convierte en una voz autorizada para hablar del fenómeno migratorio y criticar a los medios por alentar el racismo al emplear términos como “crisis, oleada o invasión” cada vez que hay un repunte.
-En este tiempo, ¿ha notado mucho racismo? ¿ha ido a más?
“Racismo siempre ha habido, sobre todo cuando hay llegada de cayucos y pateras. El problema es lo que se enseña en los medios, que contribuye a que la gente tenga información incompleta y agrava la xenofobia”.
-¿Se informa mal de migración y se contribuye al racismo?
“Algunos medios, sí, porque hablan o suelen usar palabras que no tienen nada que ver con la realidad, como invasión, oleada, crisis… La gente que desconoce el fenómeno escucha tras una pantalla y es natural que le entre miedo si no recibe la información completa. Por eso se hacen jornadas, para que la ciudadanía tenga datos reales”.
-De hecho, casi nadie sabe que, de los siete millones de extranjeros asentados en España, ni el 1% procede de África…
“Por ejemplo. Además, la mayoría de la migración aquí o en el resto de España no viene en cayuco o patera, sino por aeropuertos y con visado. Se vende algo incierto: que hay una invasión por las pateras o cayucos”.
-Khady Ly, estudiante senegalesa, dice sentirse en Canarias como en su tierra por el pasado de esclavos africanos y que tiene derecho a ello: ¿le pasa igual?
“Lo que nadie puede negar es que, geográficamente, Canarias está en África, aunque políticamente es de Europa. De hecho, cuando vine con 19, ya con el bachillerato, tardé una hora y media desde Dakar, cuando serían dos y media más a Madrid. Lo que dice Khady es cierto, pero no solo sobre Canarias, sino el derecho del humano a moverse por el mundo porque es algo natural. Si no hubiese sido por la migración, no habría más que un continente poblado de humanos, pues los primeros surgieron en África. Por eso, deberíamos tener derecho y libertad a ir donde queramos”.
-Siente impotencia al pedirle a padres senegaleses que no manden a sus hijos por el riesgo en el mar y los problemas posteriores: ¿alguna vez cambiará esa mentalidad y les convencerán?
“No es cuestión de mentalidad, sino de sobrevivir. Si fuera por mentalidad, se puede trabajar y cambiar, al ser algo subjetivo; el problema es que se ven obligados a salir por varios motivos y, por tanto, ese cambio debe venir por otro enfoque humano y por darles la esperanza de ser libres y tener lo básico para vivir bien, poder comer y tener salud. Los humanos tienen ese derecho a salir de su lugar y vivir con dignidad; y todos deberían trabajar para dar esa oportunidad”.
-El pasado jueves se anunció el Pacto de Migración en la UE: ¿es pesimista, optimista?
“He visto algunos artículos del pacto (aún no se sabía lo de los 20.000 euros por persona), pero, en el fondo, los puntos más fuertes no suponen sino más barreras y seguridad porque se cree que lo que llega por mar es un peligro. Hasta que no haya un enfoque humano y se le dé soluciones a los africanos, en coordinación con sus países y con la Unión Africana, no hay solución. Los pactos los hacen ellos y se exigen desde la I Guerra Mundial, pero el problema no es escribir cosas en un papel, sino actuar, porque, por ejemplo, hay países muy en contra de la migración cuando son culpables de lo que pasa en África”.
-¿Todo se resuelve con visados y acuerdos laborales que beneficie a las dos partes?
“Los visados y esos acuerdos existen y están en papel…”.
-Pero no son suficientes o funcionan mal, y de ahí que se aventuren tantos al mar…
“El papel está, pero otra cosa es la actitud y la realidad. Si solicitas visado, pero no tienes trabajo, no te lo dan. Además, si pides cita en el consulado de España en Senegal, te la dan para 2025. No hay forma de conseguirlo. La emigración es un derecho, aunque, en el fondo, nadie quiere dejar su país si no fuera para sobrevivir”.
-¿Cómo se cura el racismo? Con la educación no basta…
“Hay que seguir hablando, informando de forma completa, no exagerar o vender cosas irreales… El racismo es desconocimiento, pero lo hay más por la pobreza que por otra cosa. En su zona de confort, el humano no quiere que nadie le moleste… Por ejemplo, a Ansu Fati, por ser famoso, futbolista y rico pero negro igual que yo y de Guinea, todos le piden fotos por la calle; a mí no me pasa. ¿Cuál es la diferencia? Él tiene dinero y yo no”.
-De hecho, hay mucho racismo en África, entre países, etnias, poblados-ciudades…
“Por eso digo que es por desconocimiento y del humano, no de europeos, americanos o africanos. Si no quiero que me hagan algo, no lo hago y así se crece, respetándonos como humanos, los derechos. La salida está en luchar cada uno contra el racismo y en la justicia social”.