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Un nuevo estudio desvela el momento con mayor riesgo de morir por gripe

Las consecuencias más graves pueden llegar mucho después de la fase aguda, según la investigación publicada en 'The Lancet'
Un nuevo estudio desvela el momento con mayor riesgo de morir por gripe

España se enfrenta a una nueva ola de gripe prácticamente en cada invierno. A medida que avanzamos en diciembre, los informes semanales emitidos por la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica señalan que estamos experimentando el punto más crítico de hospitalizaciones debido a esta enfermedad en lo que va de 2023.

Afortunadamente, las tasas de mortalidad en nuestro país indican que la mayoría superará esta situación sin mayores inconvenientes. Sin embargo, una reciente investigación publicada en The Lancet Infectious Diseases revela que las secuelas negativas pueden persistir mucho tiempo después.

Desde el inicio de la pandemia de Covid-19, se han realizado numerosas investigaciones sobre las consecuencias a largo plazo de esta infección, incluyendo daños cardíacos, pulmonares y un aumento en las tasas de mortalidad. Sin embargo, los efectos a largo plazo de la gripe estacional han pasado desapercibidos en comparación.

Investigaciones anteriores ya habían suscitado sospechas sobre la prolongación de otras infecciones respiratorias más allá de las cuatro semanas. Este estudio se centra en los daños a largo plazo que puede causar la gripe en pacientes más vulnerables. Según los hallazgos, aquellos que fueron hospitalizados por gripe durante los 18 meses posteriores a la infección tuvieron un mayor riesgo de muerte, readmisión hospitalaria y problemas de salud.

Un estudio realizado en España, dirigido por el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos Ángel Gil, también resaltó la carga hospitalaria que implica la gripe a largo plazo. Por cada hospitalización por gripe codificada con un diagnóstico específico, se estimaron 3,8 hospitalizaciones adicionales debido a problemas cardiovasculares y respiratorios relacionados.

La gripe en sí puede causar la muerte, especialmente en personas vulnerables, debido a problemas respiratorios y deshidratación. Sin embargo, la inflamación asociada con la enfermedad puede afectar otros órganos, similar a lo que se ha observado con la Covid-19, generando patologías que aumentan el riesgo de mortalidad. Durante el período analizado por el estudio de Gil (2008-2018), se estimó una tasa de 27,7 muertes por gripe por cada 100.000 habitantes, la mayoría debido a complicaciones respiratorias y cardiovasculares, con un total de 74.694 muertes excesivas, de las cuales 68.484 ocurrieron en pacientes mayores de 65 años.

El investigador hace hincapié en la importancia de tomar en serio las infecciones virales y no trivializarlas, ya que algunas personas pueden desarrollar problemas de salud graves a largo plazo. La vacunación se presenta como la mejor herramienta para prevenir estas complicaciones a largo plazo, aunque las tasas de vacunación en España aún no alcanzan los objetivos establecidos por el Ministerio de Salud.

La Asociación Española de Vacunología lamenta esta situación y enfatiza la importancia de tomar conciencia de los peligros potenciales, similar a lo que se ha descrito en esta nueva investigación, tanto para la gripe como para otras infecciones respiratorias, como el neumococo.

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