El Pleno de La Laguna aprobó ayer su presupuesto para este 2024, con los votos a favor del grupo de Gobierno (PSOE y CC), el rechazo de Vox, Unidas se puede y Drago Verdes Canarias y la abstención del PP. Unas cuentas municipales de 216.717.720 euros que suponen un descenso del 4,76% respecto a las de 2023 (227.559.880 euros); mientras que el presupuesto consolidado, que engloba el del propio Ayuntamiento, los organismos autónomos y Muvisa, supera los 240 millones, siendo también algo inferior al de 2023 (269 millones). Los presupuestos entrarán en vigor 15 días después de su publicación en el BOP, siempre y cuando no se presenten alegaciones.
La concejala de Hacienda, Francisca Rivero, enfatizó que es un presupuesto “realista, muy prudente” en base a las incertidumbres nacionales e internacionales, “equilibrado y continuista de las líneas de gasto de los últimos ejercicios”. Y destacó que, pese al descenso, “mantiene el carácter social y las medidas de impulso para estimular la economía, apostando por la mejora de los servicios, vivienda e infraestructuras”.
Mientras, desde la oposición hubo una crítica generalizada por la falta de tiempo para estudiar un documento tan amplio. El portavoz de Drago Verdes Canarias, Alberto Rodríguez, desgranó las diez enmiendas presentadas por su partido para revertir bajadas en diversas áreas, como Patrimonio, “lo que es sangrante siendo La Laguna Patrimonio de la Humanidad”, criticó, a la vez que denunció también el aumento en la partida de Fiestas.
Desde Unidas se puede, Rubens Ascanio atacó también los recortes en algunas áreas y el aumento del presupuesto del órgano de gobierno, así como en publicidad y propaganda y Fiestas. Y apuntó que la partida para vivienda en 2023 era de 5,8 millones y no de solo 1,2. Mientras, Idaira Afonso desgranó algunas de las 23 enmiendas presentadas por el partido para diferentes mejoras, como, por ejemplo, la redacción de un nuevo Plan Especial de Protección del Casco Histórico.
Por su parte, el portavoz de Vox, Manuel Alejandro Rodríguez, denunció “falta de transparencia”, la reducción en recursos humanos y dudó de que se lleguen a ejecutar todos los proyectos planteados. En este sentido, denunció el alto remanente de las cuentas de 2023 y, por tanto, el bajo nivel de ejecución presupuestaria.
Asimismo, desde el PP, Juan Antonio Molina criticó la reducción en diferentes partidas, así como que “son las mismas promesas durante cuatro años” y que las modificaciones presupuestarias “convertirán este documento en una mera declaración de intenciones”, aunque tendió la mano a seguir llegando a acuerdos. También afirmó que CC, socio de gobierno, “solo tiene un 25% del presupuesto, esto no es un pacto”.
Desde el grupo de Gobierno, el portavoz de CC y concejal de Servicios Municipales y Participación, Fran Hernández, destacó que “estamos completamente convencidos de que este presupuesto es el mejor para los laguneros y laguneras”, elaborado bajo criterios de “responsabilidad financiera” y con “marcado acento social y que favorece el crecimiento de La Laguna de una manera vertebradora”.
Por su parte, el portavoz del PSOE y concejal de Deportes, Badel Albelo, insistió también en que “el presupuesto respeta los límites de ingresos previstos, lo que indica una gestión responsable”, y defendió que el aumento en Fiestas está “ajustado a la realidad” de las 142 fiestas que tiene el municipio. También respondió que “es demagógico que se confundan las cifras de ejecución, en 2023 fue de un 62,76% y comprometido un 75%”, y que en recursos humanos, “los puestos se dotan en función de la tasa de reposición”.
Las enmiendas no se pudieron votar
El debate más intenso llegaría en el momento de la votación de las enmiendas presentadas. Desde la oposición, Unidas se puede había registrado una enmienda a la totalidad y 23 parciales, y Drago Verdes Canarias presentó otras diez que suscitaron dudas sobre si eran válidas por su hora de registro, aunque finalmente se aceptaron. Sin embargo, ninguna de ambos partidos se pudo votar para su inclusión o no en las cuentas. Y es que ya al inicio de la sesión, desde el PP se plantearon dudas sobre si estas enmiendas se podían aprobar en el formato presentado, al no adjuntar ficha financiera, lo que la concejala de Hacienda consultó al interventor antes de su votación.
A este respecto, el interventor respondió que, en base a la legislación, “para la presentación de enmiendas al presupuesto se hace necesario que se determine el crédito que se propone incrementar y, lo más importante, se debe de señalar el recurso que lo financia, o bien con mayores ingresos o con bajas de otras áreas, para que se cumpla el principio fundamental de equilibrio presupuestario”. Por lo que, “si se incluyeran estas enmiendas, sin señalar una fuente de financiación, se incrementaría el gasto presupuestario y, por tanto, estaríamos en una prohibición legal, que sería aprobar el presupuesto con déficit inicial”, explicó.
A tenor de esta explicación, el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, propuso “aprobar el proyecto de presupuesto tal cual, con la voluntad política del grupo de Gobierno de estudiar pormenorizadamente todas y cada una de esas propuestas que no pueden ser como enmiendas, de lo contrario sería irregular la aprobación del presupuesto”.
Badel Albelo (PSOE) también destacó que “hay una clara voluntad de llegar a entendimiento”, ya que días antes habían estado trabajando con Unidas en sus propuestas.
A este respecto, Idaira Afonso (Unidas se puede) denunció que habían trabajado las enmiendas tal y como se les instó en la Comisión de Hacienda. “Había un acuerdo tácito de que lo que se presentaban eran propuestas que fueran acuerdo político que no incluyeran partidas económicas, que luego el grupo de Gobierno y la parte técnica se encargarían de encajar”, indicó.
En base a esto, afirmó que “habíamos anunciado una abstención” en la votación del presupuesto, pero como “no se cumple con lo acordado”, finalmente votaron en contra.





