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Simone Basilisco y Francesca Zoppetti cuentan la historia de superación de su hijo: “Manuel nunca se ha quejado de sus problemas; al contrario, ha sido decidido. Es un luchador incansable”

Los padres del joven de 16 años explican a DIARIO DE AVISOS que fue operado a los 14 días de vida por una hemorragia cerebral sufrida a los siete meses de gestación
Manuel Basilisco; su padre, Simone Basilisco; su hermano, Iván Basilisco, y su madre, Francesca Zoppetti. DA
Manuel Basilisco; su padre, Simone Basilisco; su hermano, Iván Basilisco, y su madre, Francesca Zoppetti. DA

Por todos es sabido que practicar deporte no solo ayuda a mejorar el apartado físico de una persona, sino que también contribuye a fortalecer su mente, lo que beneficia, a su vez, poder superar cualquier obstáculo. Manuel Basilisco es un ejemplo claro de esto. A sus 16 años, el joven, nacido en Roma pero erradicado en Adeje, en el sur de la Isla, desde 2014, sufrió una hidrocefalia cuando su madre tenía siete meses de embarazo, de la que tuvo que ser operado a los 14 días de nacer. Por ello, desde muy pequeño ha tenido que lidiar con una hemiparesia izquierda, que le afecta a la movilidad de las extremidades de ese lado del cuerpo. Pruebas que le ha puesto la vida y que ha afrontado y superado gracias a su constancia.

El deporte ha sido y es un gran aliado para Manuel, que cursa sus estudios en el IES Adeje. Sus padres, Simone Basilisco y Francesca Zoppetti, han contado a DIARIO DE AVISOS su historia de superación y cómo hacer ejercicio ha sido una parte fundamental de su crecimiento físico y mental. “Desde muy pequeño, Manuel tuvo que enfrentarse a muchas dificultados. La hemorragia cerebral que padeció le ocasionó un coágulo de sangre, que le taponó el ventrículo peritoneal, por lo que, al nacer, con solo 14 días, le tuvieron que poner una válvula, que todavía tiene, para que el cerebro funcionara correctamente”, explican.

Después de superar con éxito la intervención, Simone y Francesca relatan que “tuvimos miedo, porque no sabíamos qué daños iba a tener en el cerebro”. Pero, a pesar de las dificultades, Manuel, como exponen sus padres, las ha ido sorteando una a una: “El primer gran obstáculo fue aprender a caminar y lo consiguió a los dos años. Otro de los grandes problemas fue, por ejemplo, aprender a subirse los pantalones para ser autónomo y poder comenzar a ir al colegio”.

El joven, al recibir un diploma de jiu-jitsu brasileño. DA
El joven, al recibir un diploma de jiu-jitsu brasileño. DA

Cuando Manuel comenzó a ser consciente de sus limitaciones, “nos preguntaba por qué otros niños iban al parque a jugar y él tenía que acudir con tanta frecuencia al médico. Era algo que no entendía. Todo viene porque desde bien pequeño lo hemos llevado a hacer fisioterapia y tiene un control fijo en el hospital”, narran.

El joven tenía ocho años cuando sus padres, su hermano pequeño, Iván, y él llegaron a Tenerife. A consecuencia de su discapacidad, Simone y Francesca indican que “tuvo una buena adaptación al colegio, pero le costó integrarse con otros niños, debido a su discapacidad. Sufrió bulling. Aunque esto creemos que es por la sociedad en la que vivimos, que solo valoran al que llega primero y no al que consigue las cosas con esfuerzo”.

Pero la vida le puso otro pequeño obstáculo al joven a los 11 años de edad: “Empezó a tener crisis epilépticas a los 11 años. A día de hoy, continúa el problema, pero toma medicación mañana y noche para controlarla”. Manuel lleva a cabo sus estudios en el IES Adeje, donde cursa 4º de la ESO. Sus padres apuntan que “nuestro hijo está en diversificación curricular. Nos lo aconsejaron en el instituto, porque también tiene problemas cognitivos”.

El gran aliado del joven siempre ha sido el deporte, que, como remarcan sus padres, “lo es todo para él”. A pesar de tener problemas de movilidad en el lado izquierdo de su cuerpo, que le afectan a su brazo y pierna, practica fútbol sala y artes marciales, concretamente, jiu-jitsu brasileño. “El deporte lo es todo para él. Gracias al fútbol sala que practica en el EMF Adeje, ha mejorado su capacidad motora, su movilidad. Se ha hecho un hueco en su equipo, donde tiene continuidad jugando para seguir creciendo”.

Simone y Francesca son unos padres orgullosos, que ven cómo la tenacidad de su pequeño le ha llevado a que hoy en día crea en sí mismo y confíe en él: “Ha sido un luchador nato. Le pone entusiasmo a todo lo que hace. A pesar de las dificultades del principio, donde tuvo que lidiar con la frustración de que no le salieran las cosas tan rápido como al resto, ahora se siente como los otros niños. Eso le ha hecho ganar mucha confianza en sí mismo. Con sus ganas, ha ganado mucho nivel. Él tiene la pierna izquierda limitada, pero su cuerpo se ha acostumbrado a la perfección a emplear la derecha. A parte de practicar fútbol, también es cinturón azul de jiu-jitsu brasileño, donde, junto con el fútbol, sigue mejorando día a día su condición física”.

Además, subrayan que para él ha sido clave el grupo que han formado en su equipo de fútbol sala, el EMF Adeje: “Siempre con sus compañeros se ha llevado muy bien. Se apoyan entre ellos mucho. Al igual que con sus entrenadores. Una de las cosas que más valoramos del deporte es que Manuel tuvo que aprender a gestionar cuando no le salían las cosas y, a partir de ahí, fue superándose día a día”.

Su club compite en una liga de iniciación del fútbol sala, que nace gracias al área de Deportes del Ayuntamiento de Adeje y al Comité Técnico de Fútbol Sala de la Federación Interinsular de Fútbol Sala (FIFT) y cuyo fin es impulsar la participación de equipos no federados y, sobre todo, aquellos del sur de la Isla, donde menos hay. En palabras de su entrenador, Gustavo Redondo, a la FIFT, “de 80 niños que tenemos en la escuela, es uno de los tres mejores jugadores que golpea el balón. Con la pierna izquierda está limitado, pero su cuerpo se ha adaptado tan bien que la derecha se ha desarrollado muy bien al fútbol y fútbol sala”.

Además, Redondo declara que los valores del club se centran en el crecimiento personal de cada jugador: “Nuestra premisa es que los niños disfruten y lo pasen bien. Por eso, hemos creado una liga en la que no hay marcador, así que lo que queremos es volver un poco a los tiempos de antes, donde los niños jueguen, que es lo más importante, y olvidarnos del sistema competitivo”.

Para el joven, el deporte “lo es todo”, como relatan sus padres. DA
Para el joven, el deporte “lo es todo”, como relatan sus padres. DA

Vida plena

Simone y Francesca piensan que su hijo se está criando en un clima que le hace estar contento con su vida, gracias a que está rodeado de un ambiente sano: “Como padres pensamos que Manuel está contento con la vida que tiene. Seguro que tiene sueños de poder mejorar aún más, pero él nunca se ha quejado de sus problemas, al contrario, siempre ha sido decidido y disciplinario”. Su intención es seguir estudiando y, claro está, “continuar vinculado al mundo del fútbol, ya que uno de sus sueños es ser entrenador”.

La de Manuel Basilisco es una de esas tantas historias de superación que demuestran que “si no puedes volar, corre; si no puedes correr,camina; si no puedes caminar, gatea, pero sigue avanzando hacia tu meta”, como bien decía Martin Luther King. “Todavía recordamos cuándo en el confinamiento su entrenador les dejó un reto a cada jugador, que consistía en dar cinco toques a un rollo de papel higiénico. Estuvo practicando todo un día, prácticamente sin parar, hasta que finalmente le salió. Es una paradoja de lo que es él, un luchador incansable”, relatan Simone y Francesca.

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