Hoy se celebra el Día Mundial de la Enfermera, una jornada en la que el colectivo reclama que es una pieza fundamental de los cuidados. Sin embargo, se sienten maltratadas por parte de la administración, ya que tienen mucho que decir en el cuidado y la atención sanitaria.
Solicitan mejoras en sus condiciones de trabajo y una consolidación profesional acorde a su cualificación, pues son capaces de realizar muchas más tareas. Quieren participar en un cambio de modelo donde cobren un mayor protagonismo.
-¿Por qué se sienten maltratadas profesionalmente?
“Las enfermeras son una fuerza vital para prestar cuidados profesionales de calidad, eficaces, eficientes y ofrecen sostenibilidad al sistema de salud, además de garantizar la salud de la población. Sin embargo tenemos una sensación continua de maltrato profesional. En primer lugar, cuando hay un recorte en el sistema sanitario, las primeras que despiden o no renuevan sus contratos son a las enfermeras, lo que pone en riesgo la atención sanitaria, la salud del paciente y su seguridad. No se cubren bajas, vacaciones, días propios, días de formación y deben ser cubiertos por el resto de compañeros, provocando una sobrecarga mayor. Además, desde hace mucho tiempo llevamos detrás de varias reivindicaciones profesionales que no han sido atendidas, algunas empiezan a caminar y terminan bloqueándose. Está por un lado el déficit de enfermeras para atender a la población que tenemos, en la actualidad hay un déficit que estimamos en casi 2.000 profesionales en la provincia, lo que provoca que no podamos atender de la manera que nos gustaría por la alta tasa de presión asistencial y el incumplimiento de los ratios europeos, con una sobrecarga laboral de los enfermeros y enfermeras. Tenemos una gran inestabilidad laboral en Canarias, muchos compañeros llevan 15 años trabajando en el SCS y todavía no tienen plaza fija, debido a que no se realizan oposiciones de manera regular y la gente no ha podido consolidar su plaza. Y cuando sale una oposición, pues se presenta muchísima gente y no hay plaza para tantos interesados. Nosotros actualmente recibimos gente de fuera, mucha gente viene a trabajar aquí, a Tenerife, pero cuando pasa un tiempo y ven que no hay estabilización, se marchan de nuevo. En ocasiones siguen ofreciendo contratos de corta duración, semanas o incluso días sueltos. Toda esta situación hace que algunos compañeros hayan abandonado la profesión, no es que se sientan insatisfechos por su trabajo, que es vocacional y están comprometidos, sino por el pobre sueldo, las grandes cargas de trabajo o que no se reconozca la categoría”.
-Qué otras reivindicaciones piden a la Administración?
“No tenemos el reconocimiento de nuestra categoría profesional A1, tampoco tenemos la consolidación de las especialidades, no solo algunas pendientes de salir, sino las plazas de especialidades que salen en los EIR son pocas, y esos compañeros, que se forman durante dos años, cuando finalizan no tienen contrato como especialista y, si lo tienen, no se les reconoce en los contratos. Falta desarrollar también la prescripción enfermera, que comenzamos el año pasado, pero tenemos muchos bloqueos. También tenemos techos de cristal para llegar a puestos de alta gestión, necesitamos mejoras en las condiciones de jubilación. Además, son pocos los nuevos enfermeros que se gradúan cada año en nuestras universidades y se no cubren las vacantes que se producen por el relevo generacional, jubilaciones, bajas, traslados… Es un gran problema, no tenemos enfermeros ni hemos hecho esfuerzos en estabilizarlos, entonces tienen que buscarse otras alternativas y se marchan a otras comunidades o al extranjero”.
-Piden cambiar el modelo para incorporar enfermeras?
“Defendemos que es necesario ese cambio de modelo para que tenga más protagonismo la enfermera para responder a una demanda de mayores cuidados de la sociedad, cuyo perfil va camino de un paciente más envejecido, más crónico, más dependiente y con unas necesidades de cuidados cada vez mayores, y precisamente son las enfermeras las que pueden dar respuesta de manera mucho más eficiente. Creemos que el ámbito sociosanitario habría que dotarlo de mayores recursos humanos de enfermería, no se trata de quitarlos de los centros de salud o de los hospitales y ponerlos en el ámbito sociosanitario, sino que hay que dotarlos con nuevos recursos humanos, pero no solo en las residencias o centros de día sociosanitarios, se puede prestar una atención a los usuarios en sus propios domicilios. Llevamos 15 años hablando de la saturación de las Urgencias, y cuando analizamos el perfil de población en la mayoría de las ocasiones son pacientes con un perfil sociosanitario, no solo que ocupan camas de agudos, sino que no sabemos dónde ubicarlos, cuando si muchos de ellos tuvieran una atención domiciliaria no necesitarían acudir a Urgencias. Este cambio de modelo sociosanitario requiere profesionales preparados y estamos fallando. En la provincia de Santa Cruz de Tenerife no tenemos ninguna plaza de enfermeros geriátricos en formación, y en Canarias solo hay dos en Lanzarote. Las enfermeras somos profesionales con muchas competencias pero no nos aprovechan, nos están limitando, no nos usan en nuestra plena capacidad. Somos capaces de hacer más de lo que se nos permiten”.
-Háblenos de la especialización y su consolidación laboral.
“Somos profesionales muy formados, tenemos una profesión regulada, colegiación obligatoria, nuestras funciones son asistenciales, docentes, investigadoras y de gestión. Y cuidamos en todos los etapas de la vida, en la salud y en la enfermedad, realizamos promoción de la salud, prevención, etc. Nuestro nivel formativo universitario es excelente, tanto en Canarias. El 22% de las enfermeras de la provincia tienen estudios de postgrado, el 20% de expertas, el 20% máster y el 3,53% de doctorado, por encima de muchas otras Comunidades. Del total, el 30% tienen una especialidad, con predominio de Medicina Familiar y Comunitaria, seguida por Matronas, Salud Mental, Pediatría o Medicina del trabajo. Por otro lado, históricamente hay compañeras que realizan un trabajo de gran complejidad y no están reconocidas en áreas como UCI, quirúrgica o Urgencias. Y como señalé antes, reclamamos la especialidad geriátrica, que no existe en la provincia. Abogamos por aumentar las plazas de enfermería y formar nuevas especialistas que complementen a las generalistas”.
-¿Por qué pide más plazas de Enfermería en la Universidad si hay 300 en paro?
“Entendemos que para igualarnos con las ratios europeas necesitaríamos en España 90.000 enfermeras más, en Canarias unas 4.000 y en Santa Cruz de Tenerife casi 2.000 enfermeras más. En Europa la tasa es de 8,2 enfermeras por cada 1.000 habitantes, en España la media es de 6,1 por 1.000 habitantes y en Canarias 6,9 por cada 1.000 habitantes, cuando hace unos años estábamos mucho más abajo. Hay que alinear la necesidad real del ratio enfermero/paciente con la necesidad de contratación del sistema. También necesitamos mejorar las condiciones laborales de nuestros profesionales de la enfermería, consolidar sus puestos de trabajo ofertando nuevas plazas y realizando convocatorias de estabilización para evitar abandonos o fugas de profesionales a otras Comunidades o países donde les ofrecen mejores condiciones. Por otro lado, de aquí a 10 años, teniendo en cuenta las mayores exigencias de cuidados que requerirá la sociedad canaria, hay que organizar y planificar los servicios de salud, con un cambio en el modelo de la atención acorde con las necesidades de los pacientes. Actualmente la esperanza de vida es de 84,3 años en las mujeres y 79 años en hombres, y tenemos un grado de envejecimiento del 17%. Si le preguntamos a la población por su estado de salud nos dice que empeora con el aumento de los años y cada vez hay más prevalencia de hipertensión, obesidad, diabetes, etc. Por tanto, habrá que aumentar la contratación de profesionales de enfermería y mejorar la oferta de plazas universitarias en la provincia, que actualmente ronda los 260 ingresos: 100 plazas en la ULL, 50 en la sede de La Palma y 50 en la ‘escuelita’ de La Candelaria y estimo unas 60 en la Universidad Europea y que no cubren el déficit de enfermeros que arrastramos”.
-¿Cuándo se implantará la enfermera escolar?
“Hay un compromiso para implantarlo y se están realizando pruebas piloto. Lo ideal es que la enfermera se dedique exclusivamente a las labores encomendadas de atender las necesidades y problemas de salud de los menores, actuando en la prevención de enfermedades y promoviendo la salud de todo el centro educativo. Si la implantación se hace sin contratar recursos y restándolos de los Centros de Salud entonces cargamos de más tareas a ellas y sus compañeras. Espero que realicen contrataciones con un perfil de especialistas en familiar y comunitaria o pediatría”.
“Necesitan cuidados y están en situación de desamparo”
Actualmente, están colegiadas en la provincia 7.800 enfermeras, de las cuales 105 están inscritas como no ejercientes, y hay unas 300 enfermeras desempleadas, casi dos promociones. El 90% trabaja en atención primaria o asistencia hospitalaria (pública o privada), un 5% trabaja en ámbito sociosanitario y el otro 5% son docentes, militares, prisiones, mutuas, etc.
Para Natalia Rodríguez, “hasta ahora las enfermeras no se planteaban crear empresas o trabajar de autónomas porque el sistema sanitario público (86%) o privado absorbía la gran mayoría de plazas y apenas había paro, pero con el aumento de las necesidades de cuidados por parte de la población, es una opción que gana muchos enteros”.
Actualmente, solo un 5% trabaja en esa área de los cuidados sociosanitarios, un espacio para el empleo “que deberíamos plantearnos una formación e innovar en los cuidados geriátricos. Ancianos y dependientes necesitan cuidados y están en situación de desamparo. Podemos ofrecer un servicio que no lo da el sistema”. La enfermera ofrece calidad en los cuidados y reduce los eventos adversos y mortalidad.






