El vuelo acuático de las mantelinas es un espectáculo fascinante. Con sus curiosas formaciones que parecen sugerir un rostro sonriente, son una de las especies más interesantes de las aguas canarias. Una especie que, lamentablemente, se encuentra en peligro crítico de extinción.
Para combatir esta situación, Loro Parque Fundación en colaboración con Científicos de Loro Parque, Poema del Mar, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y Rays of Paradise realiza cada año una actividad que pone a prueba la habilidad de todos los implicados: marcar al mayor número posible de ejemplares en las costas canarias. Este año se ha realizado el marcaje de 5 ejemplares de mantelina en playas de Tenerife y Gran Canaria. Se trata de una acción que se lleva desarrollando cinco años y en la que ya se han marcado 123 ejemplares.
La llamativa actuación se realiza en un tiempo récord, de manera que los animales no sufran estrés ni resulten perjudicados en la manipulación, para que la se cuenta con los expertos de esta área. Los profesionales de Poema del Mar y Loro Parque, junto con investigadores de la ULPGC han sido capaces de desarrollar procedimiento biológico poco invasivo que incluye su medición, pesaje, y una ecografía para comprobar su estado de gestación. A esto hay que sumar una biopsia que ayuda a obtener información genética de la especie, este proceso es el empleado para la implementación de la marca acústica. La experiencia y el conocimiento de los científicos de ambas entidades permite que dicho procedimiento se haga de una manera poco invasiva, en un intervalo que no supera los 8 minutos.
Las poblaciones de mantelina han experimentado un fuerte declive como consecuencia de la presión pesquera ejercida en los últimos 50 años, especialmente en los lugares donde se usan redes de arrastre. El hecho de que en Canarias no se usen este tipo de artes ha hecho que sea uno de los lugares donde mejor se conservan las poblaciones dentro de su área de distribución que abarcaba todas las costas templadas y tropicales del océano Atlántico.
El conocimiento que se genera en Poema del Mar es una de las mejores herramientas para desarrollar estas acciones con seguridad:
“Estamos acostumbrado a trabajar con esta especie bajo cuidado humano. Es por ello que todo el estrés y el riesgo que conlleva es minimizado y el tiempo empleado es mucho menor”, explica el director de Biología de Poema del Mar, Ángel Curros





