“La autopista está colapsada”, anunció Ángel Pérez, presentador de la Carrera por la Vida, minutos antes de las 11 de la mañana sobre el escenario instalado frente a la zona de aparcamientos del centro comercial Siam Mall. A esa hora, una multitud rosa ya colmaba los exteriores del recinto comercial de Adeje, donde se respiraba un ambiente de fiesta. Pocas convocatorias generan una respuesta social tan abrumadora y una atmósfera tan saludable como esta caminata de algo más de cuatro kilómetros, en la antesala de la Navidad, para apoyar a las personas con cáncer de mama.
La decimonovena edición de Carrera por la Vida, que culminó en Playa de Las Américas, batió los récords de participación y de recaudación. Más de 7.000 personas acudieron a la llamada benéfica de la fundación canaria presidida por Brigitte Gypen y se colectaron 109.130 euros, que se destinarán a apoyar la investigación contra esta patología y a mejorar la calidad de vida de las pacientes y sus familias. Un resultado que compensa el esfuerzo durante meses de la entidad organizadora y su plantel de voluntarios, cuyo trabajo ha sido clave para el éxito de ayer.
Con calor, aunque menos que en días precedentes y bajo un sol amortiguado por la calima, los asistentes –familias enteras, grupos de residentes de diferentes edades procedentes de toda la Isla y turistas de diversas nacionalidades– disfrutaron de una jornada que comenzó muy temprano con actividades para todos los públicos, entre ellas bailes, coreografías, batucadas, photocall de 360 grados, pintacaras y una gran burbuja de globos. Resultaba difícil, casi imposible, encontrar a alguien que no portara una prenda color rosa. Desde camisetas, gorras, faldas, pelucas, alas y abanicos hasta mascotas ataviadas para la ocasión.
En la parte trasera de las camisetas de numerosos participantes en la “fiesta de la vida”, como calificaron la iniciativa varias personas inscritas, figuraban dedicatorias personalizadas escritas a mano: “Yo camino por Priscila”, “por Maite”, “por Marta y por todas”, “por las que ya no están”… Mensajes para insuflar ánimo y confianza, en unos casos, y para recordar a quienes se marcharon antes de tiempo después de plantarle cara a la enfermedad.
“Aquí te llenas de energía positiva y de buenas vibraciones”, señaló a este periódico Marta, una paciente en tratamiento; Tino y su mujer, diagnosticada el verano pasado, se sumaron junto a sus hijos y nietos a la gran marea rosa. “Ella es muy fuerte y saldrá adelante”, aseguró él. Vanesa superó la enfermedad y ha concluido su tratamiento. Ahora es una activista de la prevención. “Hay que autoexplorarse y, sobre todo, hacerse mamografías”, insistió.
MADRINA EMOCIONADA
Yaiza Díaz, periodista tinerfeña que se sometió a una operación el mes pasado, ejerció de madrina del acto y, como ocurrió durante la entrega de los premios de la fundación, no pudo reprimir algunas lágrimas sobre el escenario tras ráfaga de aplausos que generaban sus palabras. “Estos aplausos son para todas las mujeres que están en una situación como la mía”, dijo. Tras reclamar a los representantes institucionales un “decidido apoyo” a las pacientes, “más allá del cariño”, para mejorar los tratamientos contra esta patología, la informadora reconoció sentirse “impactada” por la “capacidad de convocatoria y la actitud de los participantes”. La autora de la novela La hija del ciego, que recibió la medalla de la fundación “por ser una ganadora de la vida”, concluyó su alocución con un grito de esperanza: “Hoy vamos a celebrar la vida”.
Por su parte, Brigitte Gypen, “la fiera que mueve todo esto”, como la definió el presentador del acto, agradeció el amplio respaldo popular, institucional y empresarial y pidió una ovación “muy especial” para los voluntarios de la fundación que preside, al ser parte esencial en la organización de uno de los actos solidarios más participativos de cuantos se celebran en Canarias. En su intervención también recalcó la importancia de acudir a las revisiones médicas: “La detección precoz salva vidas, ese es nuestro gran mensaje hoy y todos los días”.
Al acto asistieron los regidores de Arona, Adeje, Guía de Isora y Buenavista del Norte. Fátima Lemes, alcaldesa aronera, subrayó la visibilidad que aporta la Carrera por la Vida y expresó su agradecimiento “por ir todos de la mano”. José Miguel Rodríguez Fraga, alcalde de Adeje, destacó la “proyección mundial” del acto de ayer, que definió como una “manifestación de solidaridad, sensibilidad y compromiso”.
Por parte del Gobierno de Canarias intervino Ángel Sabroso, viceconsejero de Actividad Física y Deportes, quien señaló que los valores del deporte, entre los que citó la superación, el esfuerzo, el sacrificio y el trabajo en equipo, están representados en acciones como la de ayer. Por último, desde el Cabildo, su consejera de Acción Social, Agueda Fumero, resumió el ambiente con una frase: “La imagen de hoy vale más que mil palabras”.
La sirena de un camión de bomberos anunció el inicio de la gran caminata benéfica, que contó con el apoyo de la Fundación DIARIO DE AVISOS, y activó la gran marea rosa -la mayor en sus 19 años de historia-, que desembocó en el centro comercial Oasis, en Playa de Las Américas. A su finalización, los organizadores se mostraban exultantes. Tenían motivos para ello tras certificar el notario el doble récord.
“Ha sido un día grande después de un trabajo enorme y solo podemos dar las gracias a todo el mundo por hacer posible este récord, que nos ha sorprendido y que servirá para aumentar todas las ayudas, que es lo que deseamos, para mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer de mama y sus familias”, señaló anoche Brigitte Gypen a este periódico.
El listón ha quedado muy alto para la próxima edición, que será un aniversario redondo. Por lo pronto, algo se está preparando con 20.000 patos de goma…




















