crisis migratoria

Dolores Septién: “Los cayucos que se dirigen a El Hierro corren el riesgo de quedar a la deriva en la inmensidad del océano”

Jefa del Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo en Tenerife
Dolores Septién, jefa del Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo en Tenerife. DA

Canarias cerró 2024 con el mayor número de migrantes llegados de su historia. Miles de personas se subieron a una embarcación, desprovista de cualquier tipo de medida de seguridad, para surcar una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo: casi 47.000 personas lograron llegar con vida a nuestras costas. Un fenómeno en el que Salvamento Marítimo desempeña una labor fundamental. Su jefa del Centro de Coordinación en Tenerife, Premio Taburiente 2024 de la Fundación DIARIO DE AVISOS, reconoce, en una entrevista concedida al programa Atlántico Interviú, que la geolocalización de los teléfonos móviles es clave en la actual crisis migratoria.

¿Cómo definiría este último año?

“Un año complicado desde el punto de vista laboral, ya que el número de rescates ha sido muy elevado. Son personas que se encuentran en peligro, a bordo de embarcaciones precarias y sobrecargadas en un medio hostil. Cada misión supone un esfuerzo y un riesgo muy importante”. Hace apenas unos meses tuvo lugar la mayor tragedia migratoria en Canarias en aguas próximas a El Hierro con 9 personas fallecidas y más de 50 desaparecidas.

¿Qué sucedió exactamente aquella madrugada?

“Esa fatídica noche, al intentar realizar el rescate, la embarcación precaria se volcó por varias razones: tenía una vía de agua, iba sobrecargada y, en el momento del traslado al barco de Salvamento Marítimo, los migrantes se aglutinaron en una banda del cayuco, provocando su vuelco. A esas circunstancias hay que añadir que las condiciones meteorológicas aquella noche eran adversas. La situación fue muy trágica y complicada”.

¿Se podría decir que el traslado al barco de Salvamento Marítimo es el momento más crítico?

“Dentro de la operación de rescate, sí. Aunque también la aproximación porque las personas se empiezan a poner nerviosas. Tenemos que actuar con mucha profesionalidad e intentar transmitirles tranquilidad. Cuando estas personas avistan nuestro helicóptero o avión, saben que el barco será el siguiente en acudir en su ayuda. Es el milagro que todos esperan”.

La vida también se abre paso en este tipo de embarcaciones tan precarias, tal y como ha ocurrido recientemente con el parto de una migrante en altamar.

“Sucedió con el patrón Domingo, que no era su primera vez (con este, ya ha vivido tres nacimientos en aguas canarias). Cuesta creer que vengan mujeres en un estado tan avanzado del embarazo y, además, que sean capaces de dar a luz allí, en medio de tanta gente y en unas circunstancias tan precarias. Hace poco tuvimos que evacuar en helicóptero a otra mujer que había parido dos días antes y venía con su bebé recién nacido”.

¿Reciben algún tipo de formación al respecto?

“Nosotros, como marinos, contamos con una formación específica de auxilios en la mar porque hay travesías que pueden ser muy largas y necesitamos salir del paso con los botiquines que tenemos a bordo. No obstante, también existe el servicio radiomédico que tenemos en España, así como otros internacionales. Asimismo, tenemos el apoyo del Centro de Coordinación de Emergencias y Seguridad que nos guía en las actuaciones”.

Durante su intervención en la Gala de los Premios Taburiente, pidió más diálogo a la clase política. Conociendo de primera mano el drama que viven estos supervivientes, ¿qué opinión tiene sobre los continuos desencuentros entre los partidos?

“Cada uno tiene su función en la sociedad. Lo que consideramos, desde el punto de vista de Salvamento Marítimo, es que habría que poner el foco en evitar que la gente salga de los países de origen. Sabemos que es complicado porque, incluso, los propios países desde donde parte las embarcaciones también son de destino, pero lo que queremos es concienciar a estas personas para que no pongan sus vidas en peligro”.

Dolores Septién durante su intervención en la gala de los Premios Taburiente de la Fundación DIARIO DE AVISOS. | Fran Pallero

En su discurso también llamó la atención que pidiera perdón a los seres queridos por las ausencias, y no solo las físicas. ¿Cómo les afecta su labor en el día a día?

“Las tripulaciones permanecen un periodo de tiempo embarcadas y otro descansando en casa, y en este último nos llevamos todo lo sucedido y vivido a pesar de que contamos con apoyo y ayuda psicológica. Hay ocasiones en las que tenemos que salir corriendo, dejando todo a medias. Hay que poner en valor el apoyo que nos dan las familias porque no es fácil. Los responsables de los centros, como es mi caso, tenemos que estar disponibles las 24 horas porque tenemos que conocer cómo se coordinan las emergencias que van sucediendo y, en ciertos casos, intervenir. La mención especial a la Solidaridad en la gala ha sido un orgullo importante para las instituciones (Salvamento Marítimo, Cruz Roja, Guardia Civil y Policía Nacional) que estamos día y noche rescatando personas. Y para mí, personalmente, muy emocionante que viniera por parte de DIARIO DE AVISOS por el vínculo que tengo con la isla de La Palma”.

Dentro de sus años de experiencia en Salvamento Marítimo, ha coordinado varias crisis migratorias. ¿Qué diferencia a esta última de las anteriores?

“En el año 2006, que fue la que gestionamos desde el centro de Tenerife, llegaban cayucos senegaleses, que suelen ser más robustos, y un perfil de varón marinero. Los cayucos que arriban ahora son de fibra y se mueven muchísimo, por lo que, a la hora del rescate, es más complejo. Aunque lo que más preocupa es que estas embarcaciones arriban a El Hierro con el riesgo de que queden a la deriva en la inmensidad del océano, alejados de las rutas de navegación en las que un buque mercante, un crucero o un velero los pueda socorrer. En esta última, también llegan más mujeres y niños”.

¿Ayuda la geolocalización de los móviles en el rescate de embarcaciones?

“Sí, dependiendo del tipo de teléfono que los migrantes lleven a bordo. A esas barcazas las llamamos pateras telefónicas porque localizarlas es más sencillo; podemos incluso contactar con la compañía para que nos facilite su ubicación. En cambio, hay ocasiones en las, al tener cobertura, entendemos que están relativamente cerca, pero nos cuesta localizarlas, sobre todo, cuando es de noche o la mar está picada. En esos casos, activamos medios aéreos, pero el operativo sigue siendo complicado. Son momentos de angustia porque las personas, por ejemplo, aseguran que ven una luz roja, pero desconocemos desde donde”.

¿Cómo se inicia un operativo cuándo reciben un primer aviso?

“La movilización de los medios depende de la distancia a la que nos digan que se encuentra el cayuco, de las condiciones meteorológicas, si es de día o de noche… Es entonces cuando activamos, normalmente, las denominadas salvamares porque acuden a una mayor velocidad. En cambio, si nos avisan desde la propia embarcación precaria por móvil, los medios aéreos son los idóneos porque tienen otra visión más amplia”.

¿Cuáles son los recursos de los que dispone actualmente Salvamento Marítimo en Canarias?

“Con la nueva embarcación de refuerzo, una salvamar en Lanzarote, tendríamos 12 barcos de intervención rápida, que son las que suelen auxiliar a las pateras y cayucos. Además, de las cinco patrulleras que tiene Salvamento Marítimo a nivel nacional, cuatro están en el Archipiélago. Dos remolcadores de gran porte: ‘Miguel de Cervantes’ y ‘Heroínas de Sálvora’, que es la nueva joya de la corona, capacitado para operar con drones. Luego están los medios aéreos (dos helicópteros y un avión) y embarcaciones de Cruz Roja, cuya presencia hemos reforzado en la isla de El Hierro”.

¿Son suficientes estos recursos?

“Lo cierto es que a todos nos gustaría tener una ambulancia en la puerta de casa, pero claro, nos regimos por la máxima eficacia y eficiencia. Hoy por hoy, estamos dando respuesta a todas las emergencias que nos llegan con los medios que tenemos. Aunque si llegan nuevos tampoco vamos a negarnos. Igualmente, no estamos solos, sino que contamos con los denominados buques de oportunidad, es decir, aquellos barcos de recreo, pesqueros, mercantes o cruceros que, por su posición en ese instante, pudieran cooperar en un operativo de rescate”.

Los medios de comunicación nos hemos hecho eco de rescates in extremis en los que Salvamento Marítimo alerta de cayucos a la deriva en aguas marroquíes. ¿Cómo se procede en estos casos?

“España tiene asignadas cuatro zonas SAR y Canarias, que abarca dos tercios del total, está solapada además con la zona SAR marroquí. Estas áreas las asigna la Organización Marítima Internacional, pero no tienen nada que ver con fronteras geográficas, políticas o económicas, sino con la búsqueda y el rescate (en inglés, Search and Rescue). En este sentido, el manual internacional que nosotros empleamos recoge que toma la iniciativa quien primero recibe la alerta, activando así el mecanismo de rescate. Posteriormente, dependiendo de la distancia u otras variables, se contacta con el país que pueda ofrecer una respuesta más eficaz”.

TE PUEDE INTERESAR