La Laguna ha brillado en FITUR 2025 con una propuesta que apuesta por la autenticidad y la sostenibilidad, destacándose como un destino de turismo cultural y patrimonial de referencia. Con el lema “La Laguna por Descubrir”, el municipio ha cautivado a un público exigente y con interés cultural, priorizando la calidad de la experiencia sobre la cantidad de visitantes.
“No se trata de una campaña puntual, sino de consolidar la marca turística de La Laguna a través de acciones continuas que trascienden FITUR”, señala Estefanía Díaz, concejala de Turismo que apuesta por potenciar y fidelizar la marca propia.
En lugar de recurrir a los clásicos vídeos promocionales, La Laguna ha innovado con una acción de street marketing en pleno centro de Madrid, poniendo en valor sus tesoros patrimoniales y naturales. Esta acción también se replicó a menor escala en IFEMA, sede de la feria.
Durante FITUR, una artista local realizó retratos personalizados en acuarela con emblemáticos rincones laguneros de fondo, como el casco histórico, su zona urbana, la Comarca Nordeste y paisajes de Anaga. Este detalle, junto con postales que incluían poemas o décimas inspiradoras, invitó a los visitantes a explorar personalmente este destino único.
Natural 🌿, costera 🌊, con tradición ⛪️ y de vanguardia 🛍️, La Laguna se convierte en un lugar lleno de esencia para aquellos que buscan disfrutar de una experiencia irrepetible, en la que se explora, se disfruta y se vive la ciudad de una manera profunda y significativa. pic.twitter.com/9plS6JDoI1
— Turismo La Laguna (@Turismo_LL) January 21, 2025
Autenticidad y diferenciación
El objetivo de La Laguna es transmitir una imagen auténtica y diferenciada, promoviendo productos turísticos clave como su oferta gastronómica de kilómetro cero, experiencias culturales y actividades en entornos naturales.
“Queremos atraer a visitantes que valoren el patrimonio y el contacto cercano con la cultura local, alejándonos del turismo de masas y apostando por el slow travel”, explica Díaz.
Asimismo, se busca captar la atención de medios especializados y consolidar la reputación de La Laguna como destino patrimonial y sostenible, tanto a nivel nacional como internacional.

Turismo espiritual y diversificado
Un hito reciente es la adhesión del CIT Nordeste, a la que pertenece La Laguna, a la Red Mundial de Destinos de Turismo Religioso y Espiritual (RMDTRE). Esto permitirá promover las festividades religiosas y el respeto a la diversidad, al tiempo que se potencia el rico patrimonio cultural, arquitectónico de la ciudad y su gastronomía.
“Este reconocimiento refuerza nuestra posición como un referente internacional en turismo espiritual, integrando tradición e innovación para enriquecer la experiencia de los visitantes”, destaca la concejala.
Un turismo cada vez más en auge y que cuenta en el municipio con espacios tan emblemáticos como el Santuario del Cristo, la iglesia de La Concepción, el convento de Santa Catalina de Siena, o el museo de Santa Clara, entre otros; o más aún con un importante legado en imaginería en diferentes comunidades religiosas, que se muestran en la celebración de la Semana Santa lagunera en un gran número de pasos procesionales.
Compromiso con la sostenibilidad
Fitur también fue el escenario de la reunión del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, en la que participó la concejala Estefanía Díaz, donde se acordó solicitar al ministro de Turismo, Jordi Hereu, que La Laguna cuente con un Parador en su red de establecimientos, de la que ya disfruta la mayoría de las ciudades del grupo, una demanda que ya había sido planteada por el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, tanto directamente como desde la presidencia de las Ciudades Patrimonio, que ostentó hasta el pasado 31 de diciembre.
Como única ciudad Patrimonio Mundial de Canarias, La Laguna reafirma su compromiso con un turismo sostenible que beneficie tanto a los visitantes como a la comunidad local, con un enfoque que busca atraer a un tipo de visitante que valore las experiencias auténticas, la conexión con la cultura local y el respeto por el entorno que cuenta con más de cinco siglos de existencia.
Y es que el casco histórico es mucho más que un museo al aire libre. Es un lugar vivo donde tradición y modernidad conviven, con una oferta cultural, gastronómica y comercial que complementa su riqueza monumental.





