La típica imagen de una avalancha humana a las puertas de unos grandes almacenes en la inauguración de las rebajas forma parte de otra época. Antes de la liberalización estaban limitadas a dos temporadas: verano e invierno. El real decreto ley 20/2012 reventó el corsé de las fechas y de las franjas mínimas de descuentos.
Lo que no ha cambiado es la necesidad de ajustarse el cinturón tras aflojar los bolsillos. Un alivio es que tampoco se haya relegado la tradición del 7 de enero como el inicio de un periodo de precios reducidos, hasta el 28 de febrero o 6 de marzo.
Las perspectivas son halagüeñas para el comercio, después de su mejor campaña de Navidades desde la pandemia de la covid-19. A falta de cifras definitivas, se percibe en el ambiente. “Ha sido, sin duda, la mejor Navidad en los últimos cuatro años”, traslada a DIARIO DE AVISOS Alfredo Medina, secretario general de la Asociación Canaria de Medianas y Grandes Empresas de Distribución (Asodiscan). “Hemos recuperado los niveles de 2019 en cuanto al volumen de operaciones, asistencia de público, movimiento de coches, de gente en las calles… Se trata de unos resultados moderadamente satisfactorios”.
Por norma general, los comerciantes no alardean de triunfalismo por si acaso. En la Federación de Áreas Urbanas de Canarias (Fauca) comparten esa observación. Su presidente, Abbas Moujir, corrobora que han sido unos meses positivos para el pequeño comercio: “A la vista de los datos de noviembre, estimamos un crecimiento de ventas entre el 5% y el 8% con respecto a diciembre de 2023, en cualquier formato. Al igual que el turismo, el comercio ha tirado del empleo. Ello viene a demostrar que goza de buena salud. Lo que hay que hacer es continuar trabajando y esforzarnos por seguir en la misma línea”.
A pesar de que las rebajas “se han diluido un poco al haber descuentos prácticamente todo el año” -sobre todo, con el importado e impostado Black Friday, la jornada posterior al Día de Acción de Gracias en Estados Unidos-, Moujir concede una gran importancia a esta moda: “Participan muchos establecimientos y consumidores”. En ese ámbito, confían fundamentalmente en la primera semana: “Hay más existencias y variedad de productos. A partir de ahí pierde fuelle”.
Las atractivas y tentadoras ofertas expuestas en los escaparates derrochan encanto, pero el interior no siempre está exento de picaresca. Ha habido denuncias de “publicidad engañosa” y de “hinchar los precios” para luego quitar volumen. Abbas Moujir exime al pequeño comercio: “No es una práctica habitual, no me consta que se haga. El negocio se juega el prestigio. Además, el consumidor analiza muy bien el producto”.
La empresa Randstad pronostica que se generarán más de 8.600 contratos laborales en Canarias, un 19,2% por encima de los de 2024. “El pequeño comercio bastante tiene con procurar conservar el empleo”, comenta el portavoz de Fauca. “Puede haber alguna incorporación muy excepcional”, apostilla Abbas Moujir. Para el empaquetado, la asociación habilita zonas en colaboración con el Gobierno regional y los ayuntamientos.
En la mediana y grandes superficies, no acechan factores que alteren las perspectivas. “La contención de la inflación, los recortes de los tipos de interés y el turismo favorecen que la economía fluya a una mayor velocidad”, resalta Alfredo Medina, a su vez director de Comunicación, Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de El Corte Inglés en Canarias.





