El Rastro de Santa Cruz de Tenerife se quedó ayer sin refuerzo extraordinario de vigilancia policial en su interior debido al “plantón” que llevaron a cabo un total de doce agentes municipales y el mando asignado al grupo operativo voluntario, un operativo especial que, desde hace meses, y a petición del Ayuntamiento capitalino, se designa para vigilar el correcto cumplimiento de la ordenanza municipal.
La ausencia de estos agentes motivó que la actividad del Rastro se celebrara, por tanto, “sin ningún control policial en el interior, pues los policías voluntarios decidieron no acudir al operativo de refuerzo en señal de protesta contra las órdenes y contra órdenes que, últimamente, lleva a cabo el comisario en funciones, cuya improvisación y menosprecio a los agentes libres de servicio para cubrir eventos solo va contra los derechos a la conciliación laboral y familiar de los compañeros”, según denunció el sindicato CSIF.
El delegado sindical en la Policía Local de Santa Cruz, Jesús Illada, explicó que “los agentes no vendemos nuestro tiempo libre bajo estas condiciones, pues muchos tenemos familia y, además, una vida fuera del trabajo. Por ello, los policías voluntarios que estaban previstos para cubrir este servicio extra en el Rastro decidieron finalmente no acudir, por lo que ha sido el grupo que estaba asignado en la mañana quien lo ha llevado a cabo, aunque solo en el exterior, para controlar los accesos al tráfico”.
Illada recordó que, “meses atrás, un operativo policial se encargaba de cortar y regular el acceso en el mercadillo, pero, tras las denuncias de incumplimiento de la ordenanza municipal por parte de algunos vendedores, unido a la presencia de productos falsificados para su venta, el ayuntamiento pidió un servicio extraordinario de policías, que se ha venido llevando a cabo hasta ahora”.
A juicio del CSIF, el problema se debe a que “los agentes están ya quemados de que el actual comisario en funciones firme órdenes que ni lee y, además, cambie los refuerzos previstos y los turnos, avisando a los policías casi al límite de que ya no es necesario que acudan o al contrario. Así, nunca se pueden hacer planes en tu tiempo libre o con la familia porque no sabes si vas a realizar las horas extras o no, que se hacen en el tiempo libre del policía, al que nadie puede obligar”.





