Miles de personas se echaron ayer a las calles de todos los municipios de Tenerife para dar la bienvenida a Sus Majestades Los Reyes Magos de Oriente, que llegaron, por fin, tras una larga espera de un año, para repartir ilusión y poner el final dorado a la Navidad.
De Norte a Sur, la Isla fue ayer un hervidero de chicos y grandes que desde la mañana a la noche pudieron disfrutar de las actividades organizadas en torno a la visita real en los diferentes municipios.
La tradicional entrega de llaves por parte de alcaldes y alcaldesas para que los Reyes pudieran dejar sus presentes abrió la veda de la emoción, para dar paso a las recepciones y a las coloridas cabalgatas en las que se han involucrado miles de figurantes para sorprender a los más pequeños y a los que los acompañan en esta fiesta familiar.
La Laguna recibió a Sus Majestades por la mañana en el Ayuntamiento, desde donde partieron hasta la plaza de La Concepción ante la presencia de unas 5.000 personas. Ya por la tarde, se multiplicó esta cifra por siete, al registrase en torno a 35.000 personas en la cabalgata cuyo recorrido tradicional se recuperó después de más de tres décadas.
En La Orotava, otras 30.000 personas disfrutaron de la fiesta de los Reyes, en una cabalgata que es todo un referente en la zona norte de la Isla. Los emperadores de Oriente, junto a su séquito de más de 500 personas, hicieron vibrar a todos los asistentes.
El recorrido en El Rosario cumplió las expectativas. El buen tiempo acompañó a las más de 5.000 almas que se congregaron para saludar a Sus Majestades y que abarrotaron el centro de La Esperanza, que disfrutaron de un cortejo real que volvió a caracterizarse por su apego a las tradiciones y al mundo rural.
Candelaria, por su parte, concluyó la Noche de los Sueños con una gran participación, de unos 20.000 asistentes, a una jornada llena de sorpresas, en la que grandes y pequeños disfrutaron de momentos inolvidables.
En Adeje, el helicóptero transportó a los Reyes aterrizó en el campo de fútbol municipal donde los esperaba una multitud enfervorecida, que disfrutó de un espectáculo infantil, a la espera de que cayera la mágica noche.
Granadilla de Abona recibió a Sus Majestades, que llegaron acompañados de sus pajes, cargados de regalos para todos los niños y niñas. En las primeras horas de la tarde se iniciaron los actos de la gran fiesta, que contó con numerosas sorpresas.
Escenas similares se repitieron por toda la geografía insular durante toda la mágica jornada de ayer ante miles de personas. Ya fuera a pie, en coche, a lomos de un camello o en helicóptero, los Reyes Magos volvieron a demostrar que son los protagonistas indiscutibles de la Navidad.












