La jornada comienza temprano: despertar, desayunar y dirigirse al taller. La mañana transcurre entre trabajos, hasta que llega la pausa para el almuerzo. Si se pregunta, ¿y por la tarde? No hay otra respuesta: seguir en el taller hasta, la mayoría de veces, la madrugada.
Durante el día, se alternan las visitas. Por un lado, familiares y manos amigas que llegan para aportar su granito de arena. Y aunque hay días en los que no van a pegar piedras, sí llevan café y bizcochones, y eso es suficiente. Por otro lado, la aparición de la candidata, que también se pone manos a la obra y contribuye en la creación de su fantasía. Y otras veces, hay visitas más especiales, como la de Alejandro Ramos Sánchez, que llega para compartir su entusiasmo por el diseño que está tomando forma en el taller de Cristian Santana.
Alejandro, con apenas 10 años, ha hecho del Carnaval de Santa Cruz una parte esencial de su vida. Su madre, Alejandra Sánchez, no duda en afirmar que esta fiesta supone una pasión que ha acompañado a su hijo desde su infancia. Componente de la comparsa Valleiros, el pequeño saltó a la fama en redes sociales gracias a un vídeo en el que mostraba una maqueta de la fantasía Juego de Tronos, una creación propia que desfilaba sobre un escenario montado por él. Sin embargo, lo que más sorprendió fue su habilidad para narrar la presentación, improvisando como presentador: “Candidata número 7. Con una fantasía de Sedomir Rodríguez de la Sierra, representando a Alcampo La Laguna”. La estructura del diseño, decorada con plumas negras, rojas y amarillas, se alzaba sobre la candidata, representada con un playmobil. Sin embargo, Alejandro no se conforma con ser espectador y ya tiene clara su primera candidata: su hermana.
Aunque no es la primera vez que crea un diseño, asegura que ésta tiene un significado especial: “Escuché la canción, me gustó y vi cómo se llamaba la serie. Por eso elegí ese nombre”. La pasión por el diseño le viene desde pequeño, cuando comenzó a seguir con admiración las galas del Carnaval. Alejandra, su madre, visualiza con orgullo el futuro de su hijo, trabajando en su taller en la realización de su primera fantasía real. “Él llegará hasta donde quiera, pero siempre tendrá mi apoyo”, afirma.
El futuro creador sueña con presentarse en todas las modalidades del Carnaval, siempre con propuestas llenas de “fantasía y brillo”, una característica que le atrae especialmente de su diseñador favorito, Sedomir Rodríguez de la Sierra, a quien considera una gran inspiración. Precisamente, Sedomir ha jugado un papel importante en el acercamiento de Alejandro al diseño, invitándolo también junto a su familia al taller para conocer su trabajo Gotas de Cielo.
Alejandra reflexiona sobre la experiencia de su hijo: “La mejor forma de apoyar a los niños que sueñan con ser diseñadores es lo que están haciendo con Alejandro. Permitirles ver de cerca el proceso creativo, para que no pierdan la ilusión por este mundo”. La visita a los talleres de Sedomir y Cristian Santana ha dejado una huella en el joven: “Nunca voy a dejar de luchar por ser diseñador”, asegura.
Cristian Santana, quien se coronó con la Cuarta Dama de Honor en 2024, se muestra agradecido por poder ser un referente para niños como Alejandro. “He luchado mucho para llegar hasta aquí, y que alguien me vea como un modelo a seguir es una gran recompensa”, señala emocionado. Sin embargo, también expresa su frustración por la escasa visibilidad de los diseñadores en el Carnaval, a menudo eclipsados por la figura de las candidatas. “El trabajo de los diseñadores está en la sombra y en las galas o cualquier otro acto deberían de ponerle cara a esos que, a lo mejor, te suenan de escucharlos, pero no conoces”, subraya.
Santana también anima a los niños a soñar con la profesión: “Es fundamental que los más jóvenes se incorporen al Carnaval. Necesitamos nuevas ideas y diseñadores que lleven esta fiesta hacia el futuro”. Alejandro, por su parte, envía un mensaje a quienes, como él, quieren ser diseñadores: “Que sigan luchando para cumplir sus sueños. Nunca dejen de intentarlo”.
El diseñador recuerda con cariño la visita del pequeño talentoso a su taller: “La experiencia fue increíble. Hasta nos trajeron un bizcochón para alegrarnos el día al resto del equipo.
Pasaron un par de horas con nosotros, compartiendo inquietudes, viendo los materiales y aprendiendo el proceso creativo”. Santana admite que, al ver el vídeo de Alejandro, sintió una conexión inmediata: “Cómo lo transmite desde su casa, creando escenarios y fantasías. Me recordó a una parte de mí cuando yo era pequeño”, sentencia emocionado. A su juicio, el apoyo a los niños resulta clave para el futuro del Carnaval: “Eso significará que la fiesta tenga progreso, que es justamente lo que ahora mismo estamos necesitando”. Y concluye, convencido: “Para ser un buen diseñador, lo más importante no son sólo las ideas, sino las ganas de seguir creando”.





