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Chaladas busca su pase para el viernes en una primera fase del concurso de murgas con ambiente de final

Marchilongas, Desbocados, Burlonas, Diablos Locos, Mamelucos, Charlatanas y Diabólicas fueron las otras siete murgas encargadas de marcar un buen nivel en esta jornada
Chaladas busca su pase para el viernes en una primera fase del concurso de murgas con ambiente de final

A las 20:30 horas ya se encontraba Castorcitos sobre el escenario para servir como telonera a esta primera fase del Concurso de Murgas Adultas tras su tercero de interpretación en el Concurso de Murgas Infantiles, que finalizó el sábado pasado. Se nota que ya no hay tantos nervios y solo disfrutan, suenan tan bonito que dan ganas de invitarlos a participar. Aunque parecía que sería imposible conseguir un sitio esta primera jornada tras el cartel de entradas agotadas, la realidad es que el recinto no se llenó del todo, aunque contó con una gran afluencia y ambiente. Este año, sin novedades en la organización: concurso a tres fases y final a ocho con nuevas incorporaciones en las filas con las murgas femeninas Chaladas y Jocicudas.

Marchilongas (1987)

Si has visto la película de Coco, la entrada de Marchilongas te tuvo que transportar directamente a ella. “Seremos mexicanas, pero no te olvides de que somos las más decanas”, una fantasía diseñada por Josua Sánchez para esta formación que lleva 37 años en el Carnaval. Arrancan con su primer tema a concurso haciendo un homenaje a las mujeres pescadoras de Canarias, a priori una temática innovadora que dio un giro para criticar la situación del Archipiélago con los emisarios o la sobrepesca deportiva “que no les permite salir a faenar”. Aprovechan para reivindicar el sector primario y denunciar las importaciones, con algún toque de humor comparando a los políticos con pescados.

Aunque las expectativas eran otras, las de Keila Jérez no disgustan. Su segundo tema a concurso, “Las Hijas de Tere”. Escenario apagado y luces led para presentar “todos los secretos, desde las Galletas hasta Valleseco” a modo de secta. Aunque faltó un hilo conductor, aprovecharon para criticar a los políticos, con guiño también para Bolorino y Rudy, concluyendo que “hay muchas sociedades y cada una de ellas con sus personajes”. Terminaron con un canto a Canarias, defendiendo la lucha por recuperar todo lo que se ha perdido.

Desbocados (2006)

“En las murgas no se ensaya seis meses para que las vean desfilar”. Así abría el concurso Desbocados con una crítica a la falta de actuaciones, para luego regalarnos unos de esos pasacalles que te hacen bailar sin quererlo: “Desbocado soy, orgulloso estoy”. Y con ese mismo orgullo, entonaron su primer tema a modo de tajaraste, “Canarias, tierra solidaria, pero gilipollas no”. Continuaron presentando a extranjeros, un chef italiano o un mecánico alemán, a los que se les abre la puerta, mientras que al canario se le cierra. Una defensa a la protección de nuestra tierra y sobre el escenario, el sentir canario: representación de equipos de lucha canaria y grupos folclóricos. Sin duda, un tema que toca el corazón y que levanta en pie al recinto.

Con su segundo tema, llegan más atípicos que nunca y le dan un toque de humor: “No me van las verbenas, nunca voy de romería y jamás probaría las costillas de Tomás”. Aprovechan para tirar la pulla a que siempre pasan las mismas a la final. ¿Por qué será?, me pregunto. Algo de crítica con retahíla a que todo se cobre en los grupos del Carnaval y aprovechan para recordar que la murga no es orquesta. Así, buscan revalidar su pase del 2023 arrancando aplausos con un homenaje a las murgas del Norte.

Chaladas (2018)

Una de las más esperadas de la noche. Llegan desde Icod tras en 2024 hacer historia con dos premios de Interpretación. Y claro, no es para menos. Sólo escucharlas en su presentación es un regalo, con mención incluida a murgas de la capital como Diablos Locos, Bambones o Burlonas. Esto solo era la premisa de que detrás venían dos temazos, y así fue. “Hoy soy tú” fue un reflejo de solidaridad, y así las de Marina se taparon los oídos para ponerse en la piel de las personas sordas. De ahí, pasaron a quedarse calladas en reivindicación a las barreras de las personas mudas, y entonces entonaron la estrofa en lengua de signos. Así siguieron con la ceguera para terminar sin percusión y frente al escenario a capella para defender a las personas con sensibilidad al ruido como las que tienen autismo. Hasta el momento popurrí en el que tratan diferentes temáticas suena hilado y bonito.

Su segundo tema, un disfrute que recuerda a Triquikonas al dividir a la murga entre las que son madres y las que quieren serlo. Estas chicas demuestran que son capaces de hacer crítica y humor de calidad, algo que las puede colocar perfectamente en la final. Muchos son los guiños que arrancan risas del público, como cuando las madres cuentan que ya “el yo soy una taza, una tetera” no se lleva porque ahora todo es “reggaeton bro”. Momento Turn Down for What cuando el hijo pregunta: “¿Qué hay de comer?” y la madre responde: “Comida”. Y así, entre idas y venidas, homenajean a todas las madres, desde las “enciclopedias que lo saben todo” hasta las “presumidas que quieren estar relucientes”. Vuelven a hacer reír con el momento chola y aunque a veces se pierde la vocalización, Chaladas enamora.

Burlonas (2012)

Con siete pases consecutivos a la final, las que siempre sueñan en febrero tenían el listón alto. Tanto, que no terminaron de conectar con el público en dos temas que demuestran que Burlonas es la voz del pueblo, la esencia de la crítica. Así, arrancaron con su primer tema, “El 20 de abril Canarias se reveló, y a los políticos la careta se les cayó” para ir a machete, tal y como ellas saben, contra los políticos: “A ver, Patricia Hernández, que te vi manifestándote, pero tu partido en Adeje sigue reventando”. Y así, una crítica al turismo de masas y a la vivienda vacacional, entre otro temas, para defender la poca acción a la demanda de los canarios en la manifestación masiva.

Con “Bienvenidos al teatro”, las de Adela Peña no bajaron su energía, sino que la subieron para continuar con un guion de más crítica sobre los problemas de Canarias como las listas de espera en la sanidad. Terminaron con el aplauso del recinto gracias a un canto al machismo en el Carnaval, y no solo en las murgas, sino también en la fiesta de la calle. Quizás faltaron ideas más frescas en esta segunda canción, que recordaba a temas ya tratados por las de Amelia.

Diablos Locos (1970)

“Escuchamos pero no juzgamos”, decían. Y mentira no era, porque qué presentación más bonita y divertida. A ritmo de Hay un amigo en mí, Toy Story llegaba al escenario para abrir su concurso. Y con los trónicos sobre el escenario, uno de los pasacalles más históricos del Carnaval. Quizás lo mejor de su actuación. En su primer tema, “Políticamente Incorrecto” dejaron de hilar fino para hablar con la verdad en un popurrí de temáticas, crítica a los “pollabobas” que se creen los bulos o canto a la defensa del hombre: “No soy menos por no ser mujer”. Apoyan la salud mental y critican al obispo en un desfase que no se termina de entender, quizás por falta de vocalización o por las dobles voces.

Su segundo tema, “El libro del canarión”, un credo dedicado a los canariones, en los que mezclan clichés, como el de Bermúdez, con la defensa de Tenerife para recordar que somos únicos. Aunque únicos son los Diablos porque, pese a su actuación, ponen al recinto en pie para cantar su despedida.

Mamelucos (1980)

Ya es tradición que los Mamelucos monten presentaciones de esas que levantan aplausos y te dejan con buen sabor de boca. Y así fue como lucieron “De Playa de Regla hasta Antequera, voy pescando coplas murgueras”, un diseño de Javier Torres Franquis. Suenan como un cañón, y se mantienen así toda la actuación. Conectan a medias con el público, aunque cuentan con buenos argumentos.

Son críticos, y así lo demuestran con su primer tema: “Prejuicios”. Un recorrido por las “falsas campañas” de los políticos, mencionando como tienen el municipio sucio mientras suben fotos en recogidas de playa, entre otras. Y así, tras un encargo del Ayuntamiento, mostraron con ironía cómo se ha vendido Santa Cruz, comparándola con lugares emblemáticos del mundo: “Santa Cruz no es una mierda, es una gran ciudad. Es el lugar más feliz de la tierra, como Disneyland”. Hacen un repaso por temáticas como los parques infantiles inclusivos, el servicio de asistencia a domicilio o los desahucios en Añaza, para finalizar, en un juego de metáforas con un grupo de indigentes saliendo de tiendas de campaña para proclamar el lema “Libertad. Dignidad”.

En su segundo tema, “Profesional y con talento, llegamos para organizar tu evento”, aprovechan para criticar el negocio de los quioscos del Carnaval, la contratación recurrente de los mismos artistas, con guiño a Renzzo El Selector, y la reivindicación de la calidad de los músicos de las islas que no se valoran. Los de la Casa del Miedo tuvieron tiempo para recrear un babyshower en directo y para bautizar al hijo de Bermúdez. Su final, lleno de aplausos, con el cartel del Carnaval y la obra de un niño “hecha en 8 minutos” con sello canario como muestra del talento de las islas.

Charlatanas (2024)

A ritmo de la canción 90 minutos de India Martínez y con una voz que te deja con la boca abierta de una de sus componentes, se presentaba sobre el escenario la penúltima murga de la noche. Charlatanas, de la mano de Sary Martín, que vuelve a los escenarios 22 años después, suena bien. Afinan y se les entiende, y eso es de agradecer.

En su primer tema, “Prejuicios”, hacen un recorrido por los prejuicios de la sociedad y, en especial, por los que sufren las mujeres. Con mención a Tania Carballo, la primera mujer policía portuaria de La Gomera. Así continúan homenajeando a las mujeres futbolistas, con guiño al Granadilla, para continuar con la defensa de que las murgas femeninas también pueden ganar. Presencia de Burlonas y Triquikonas sobre el escenario. Su segundo tema, “Violencia estética”, un canto a la imposición de cánones de belleza o normas estéticas que afectan negativamente en la salud mental, emocional y física de las personas.

Diabólicas (2017)

Con el recinto a medio gas, teniendo en cuenta que son las 1:48 horas y acaba de arrancar la última murga de la noche, llegan al escenario las de Tania Siverio, quien dirige esta murga después de que su madre le cediera la batuta. Ahora, comparte dirección con su primo, Tomy Carvajal, en la murga hermana.

Empiezan con el tutorial murguero de cómo manifestarse, en el que trataron dos temáticas principales: la defensa a Canarias y al Carnaval. Así, tocaron también temas como la sanidad, la situación de la vivienda o los bajos sueldos. Un hachazo directo a las murgas que levantan aplausos criticando “al de fuera” pero luego no son empáticos con sus propios compañeros en situaciones complicadas. Destaca el bonito montaje musical de Samuel Pérez y Romén Soriano en formato canon con el que Diabólicas captó la atención del público para culminar con el lema: “El pueblo salva al pueblo”.

“Historias que no se olvidan” es su segundo tema a concurso en el que rescatan cuestiones importantes como la situación de La Palma y todas las promesas incumplidas que aún siguen sin respuesta. Sobre el escenario, Amanda, afectada por el volcán. Mencionan Cuna del Alma y la especulación de Canarias, entre otras historias de las nadie se acuerda. Y para ello, terminan con portadas de películas de miedo para recordar los dramas que se viven en Canarias. Una crítica social muy bien cantada a la que le faltó apoyo en las gradas.