El Ayuntamiento de La Laguna anunció ayer el comienzo del proceso para la restauración de la portada de la Casa del Corregidor, una de las fachadas monumentales de mayor valor patrimonial del Archipiélago, que desde 2017 se encontraba cubierta con un andamio y una lona para proteger su frágil estado de conservación. La intervención, que correrá a cargo de Fundación Canaria General de la Universidad de La Laguna, cuenta con un presupuesto de 133.750 euros y un plazo de ejecución de 7 meses.
El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez (PSOE), celebró “el comienzo de unos trabajos que permitirán conservar uno de los símbolos históricos de nuestra ciudad” y afirmó que “la restauración de la portada del Corregidor es uno de los principales compromisos de este grupo de gobierno en materia de patrimonio monumental”. “Contamos para ello con un equipo técnico altamente cualificado, lo que nos permitirá llevar a cabo esta intervención con el máximo respeto por la autenticidad y el material original”, indicó.
En esta línea, el edil de Obras, Ángel Chinea (PSOE), subrayó “la complejidad técnica que reviste el proceso de conservación y restauración de la portada, debido al avanzado estado de deterioro que presenta el monumento”. Explicó que el deterioro viene dado no sólo por la propia naturaleza del material y su envejecimiento, sino por los agentes climatológicos a los que se ve sometida, con continuos cambios de temperatura y una alta humedad relativa. Orientada hacia el noreste, la fachada apenas recibe la incidencia directa de la luz solar, exponiéndose a humedades y vientos de componente norte que aceleran la erosión de la piedra.
Durante esta semana, se llevará a cabo el desmontaje del antiguo andamio y la colocación de una nueva estructura, antes de comenzar con los trabajos propiamente de restauración a partir del próximo lunes. La intervención se desarrollará en distintas fases, comenzando por el análisis y consolidación de la piedra y la eliminación de morteros de cemento y de elementos no constituyentes de la portada.
También se procederá al desmontaje de uno de los sillares para realizar una nueva adhesión conforme a los actuales criterios de restauración, la adhesión de las roturas de la piedra y el cosido de fragmentos pétreos. Se realizará igualmente una limpieza superficial de la piedra y la eliminación de elementos biológicos. A continuación, se llevará a cabo el sellado de grietas y juntas, el relleno de microfisuras con mortero líquido y la reintegración volumétrica de lagunas y sillares.
El tratamiento de los metales que forman parte del conjunto y la preservación de toda la fachada mediante la aplicación de hidrofugante conforman los últimos pasos del proceso de restauración.
Los objetivos de esta intervención se encaminan a frenar los daños y las causas del deterioro. Al terminar los trabajos de restauración, se elaborará un plan de conservación preventiva, en el que se establecerán los parámetros a seguir y las actuaciones de vigilancia e intervenciones mínimas periódicas necesarias. Como complemento, se elaborará una maqueta a escala y un vídeo divulgativo.
Portada plateresca
La fachada, de piedra volcánica roja, es el único elemento original que aún conserva el inmueble, uno de los más antiguos de la ciudad. Entre sus elementos más característicos, se encuentran tres escudos de alto valor histórico-documental: el imperial de Carlos V, el de la ciudad, símbolo del Consejo, y el de armas de la familia Sotomayor, puesto que, bajo ejercicio del gobernador Jerónimo Álvarez de Sotomayor, se concluyó la obra. La Casa del Corregidor formaba parte, junto con la del Concejo, de las casas de gobierno de la ciudad, máxima expresión del poder político y jurisdiccional, con autoridad sobre todo el ámbito insular. Edificada entre 1540 y 1545, su portada constituye el ejemplo más antiguo del estilo plateresco en el Archipiélago.





