Tras haber sido alcaldesa de Santa Cruz de Tenerife, en 2020, la socialista Patricia Hernández lidera en este mandato el grupo de la oposición en el Ayuntamiento capitalino. Un control férreo hacia las políticas municipales que impulsa el actual equipo de gobierno (CC-PP) que, a su juicio, “solo da bandazos al no tener definido el rumbo del municipio”. El próximo marzo tendrá lugar, después de cuatro años, el gran debate sobre el Estado de la Ciudad, en el que la concejala y portavoz del PSOE se enfrentará al regidor, José Manuel Bermúdez. “Tengo muchas ganas de debatir con él”.
-Santa Cruz se enfrenta a proyectos como la red ciclable o la regulación de aparcamientos, con los que el PSOE está siendo muy crítico. ¿A qué se debe?
“Se están dando bandazos en materia de Movilidad cuando es uno de los problemas más importantes que tiene la ciudad, además del acceso a la vivienda. Este equipo de gobierno no respeta ni su propio Plan de Movilidad en cuanto al trazado de la red ciclable o cómo lo han abordado, además de lo que han venido a llamar el Plan Director, que no lo ha aprobado nadie y, en el mejor de los casos, podríamos decir que es arbitrario en cuanto a las medidas que toma, con una finalidad recaudatoria. Por tanto, son acciones que llegan tarde, al igual que la regulación de los aparcamientos, que no mejorarán la ciudad en materia de movilidad, sino que la empeorarán”.
-¿Cuáles serían las propuestas que usted haría al respecto?
“Hay muchas preguntas aún sin responder. Los aparcamientos disuasorios previstos dónde están, al igual que la política de movilidad y de transporte público colectivo que se propuso en su día. Hay que recordar que tenemos menos presupuesto para el transporte urbano, pues este año la ciudad ha programado menos dinero para el transporte colectivo que el que tenía en 2020, a pesar de que las guaguas son gratuitas. Si se pretende que la gente no mueva el coche, lo que hay que decir claramente es dónde se va a estacionar o cómo se va a llegar a cualquier lugar. Eso es una política de movilidad global, que no la están pensando, porque en su documento llamado Plan Director no hay ningún aparcamiento disuasorio. Además, hasta han dicho que el caos circulatorio que se produce es un éxito porque es que la gente quiere venir a Santa Cruz. Mientras esta corporación piense así no nos pondremos de acuerdo”.
-También ha denunciado que se quitarán más aparcamientos de lo que se dicen. ¿En qué se basa?
“En el barrio del Perú, la tarde del pasado lunes, ya han quitado 17 plazas de aparcamiento en la calle Juan Romero, donde dicen en ese Plan Director que van aparcamientos para residentes. Esto demuestra que no saben a dónde van y que están dando tumbos ante un problema que al final lo pagan los ciudadanos. La movilidad de Santa Cruz es complicada e insisto, no sólo se trata de las carreteras y de las calles, sino también de cómo van los ciudadanos a esas zonas, a los barrios en ladera o residen en edificios sin ascensor. La movilidad tiene que ser integral, pero el problema es que están tomando medidas que empeoran la situación. ¿Cómo es posible que se hable de un Plan Director de Aparcamientos en el que no se menciona a Los Gladiolos? Es alucinante y un ejemplo claro de la falta de proyecto y de visión global que tienen de la ciudad.
-Otra crítica del PSOE se centra en la implantación de zonas azules y verdes de pago por estacionar. En cambio en Las Palmas, donde gobierna su partido, lo han implantado. ¿No es contradictorio?
“Una cosa es poner aparcamientos disuasorios y programar zonas azules y verdes en centros administrativos con el objetivo de que la gente no lleve el coche, pero en el caso de Santa Cruz no es lo que se está haciendo. Se quieren llevar zonas azules y verdes al barrio de La Salud, al Perú, Buenavista o la Cuesta Piedra. Zonas para pagar por aparcar donde no existen centros administrativos o lugares de ocio. Esa es una diferencia sustancial entre otras ciudades, como en Las Palmas, cuya actuación ni se parece a la que se quiere implantar aquí”.
-Sobre el problema de la vivienda actual, el equipo de gobierno achaca este problema a las políticas de Pedro Sánchez. ¿Qué opina?
“El alcalde centra su decisión de no declarar el municipio zona tensionada basándose en un estudio de viviendas vacías con datos de 2022. Por ello, es muy difícil que el problema actual derive de la ley de Viviendas. De todos modos, aquí las competencias están claras, lo dice la ley y la Constitución, por lo tanto no puede ser es que el Ayuntamiento, que tiene competencias en esta materia, con independencia de que es un problema complejo y que hay que abordar desde diferentes administraciones, solo haya construido 42 viviendas en El Tablero, donde encima la primera piedra la puse yo, o las 37 que se están construyendo en María Jiménez, con dinero del Gobierno de Canarias cuando gobernó Ángel Víctor Torres. El presupuesto propio que ha gastado el Ayuntamiento desde 2022, de los más de 350 millones de euros, ha sido cero para construcción de vivienda pública. Con independencia de que culpen a Antonio Gutiérrez, a Ban Ki-moon, a Kofi Annan o a Pedro Sánchez la realidad es que no están asumiendo las responsabilidades que tienen. Existe una parcela municipal de 174 viviendas a construir cerca del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria y por encima otra para 100 casas en Barranco de Santos, en el entorno del barrio de Buenavista. Si no las construyen no es porque no tengan suelo sino porque no quieren darle prioridad presupuestaria. Luego, cuando tienen un instrumento para limitar el precio del alquiler, deciden no usarlo por decisiones ajenas al interés general”.
-¿Considera que la política que está haciendo el actual equipo de gobierno en cuanto a materia social es la adecuada?
“Uno de los problemas del área social es el acceso al propio servicio, con independencia de la falta de incremento en tarjetas de alimentos o la conexión entre políticas sociales y empleo, además de la falta de dinero que se está destinando a los planes de empleo social. Hay que recordar que se está haciendo la mitad de lo que se podría hacer si el Ayuntamiento pusiera fondos en el plan de empleo social, que es cero. Otra cosa es el acceso que está reclamando la ciudadanía, pues no nos paran de llegar quejas de que el teléfono para pedir una cita con la trabajadora social está colapsado. Creo que esa es una de las tareas más urgentes por parte de la corporación”.
-En los últimos plenos, el PSOE ha tomado una actitud más beligerante contra el equipo de gobierno. ¿A qué responde?
“En este mandato hemos dejado un margen bastante amplio para que los nuevos concejales se pudieran acoplar al cargo, aunque no es el caso del alcalde que está desde 2011. Ahora estamos casi en el ecuador y nos parece que hay que subir el nivel, ya no de propuestas, sino de petición de rendición de cuentas de las cosas que han prometido desde mandatos pasados. ¿Dónde está las piscinas del Toscal? ¿Dónde están las instalaciones deportivas de Tíncer? ¿Dónde están las de Cuesta Piedra? ¿Dónde están los cientos de viviendas prometidas? ¿Dónde están tantas y tantas cosas? La oposición tiene que ser propositiva pero también fiscalizadora, y ahora es el momento en el que ellos tienen que rendir cuentas y dar explicaciones”.
-Usted ha solicitado en muchas ocasiones que se produzca el debate sobre el Estado de la Ciudad. ¿Lo habrá?
“Desde que soy concejala nunca se ha producido este debate, aunque al final parece que se va a celebrar. Hay que recordar que el reglamento dice que todos los noviembre, excepto en año electoral, tiene que existir un debate del Estado de la Ciudad que, en este caso, no ha existido desde 2021. Por ello, presentamos un escrito de advertencia y responsabilidad al respecto y parece que se convocará el tercer viernes de marzo, lo que espero así sea porque tengo muchas ganas de debatir con el señor Bermúdez. Es una cuestión democrática, no sólo de respeto a las normas, sino porque los ciudadanos tienen todo el derecho a ello. Será un cara a cara donde supongo que participarán los otros grupos y el alcalde tendrá escudero, pero en todo caso no voy a dejar ningún espacio para poder debatir con él”.
-José Manuel Bermúdez y Carlos Tarife no descartan concurrir a las próximas elecciones. ¿Los ve como grandes rivales?
“Hablaré de Bermúdez porque no sé si Tarife se presentará a teniente de alcalde. He de recordar que el actual regidor ha obtenido los peores resultados de Coalición Canaria en su historia y, aunque me parece bien que opte a la reelección, hace cinco años decía que no tenía ganas y hasta en eso da bandazos. Yo sí he ganado las elecciones en Santa Cruz y es evidente que pediré a mi partido volver a ser candidata a la Alcaldía”.
-¿Es decir, que usted se ve de nuevo como alcaldesa?
Sí. Es evidente que se necesita otro rumbo en la ciudad y tras el resultado de las últimas elecciones, que me convirtió en la candidata con más respaldo, con más votos y con el grupo municipal con más concejales, se demuestra que los anhelos de la ciudadanía están por el cambio. Me veo de nuevo como alcaldesa y haciendo cosas por Santa Cruz”.
-¿En su opinión qué le había falta ahora mismo a la ciudad?
“Otro alcalde que sepa a dónde quiere llevar el ayuntamiento o si quiere ser una ciudad para los chicharreros o convertirla en otra cosa. Santa Cruz tiene que ser una ciudad para vivir, en la que se pueda caminar, en la que se pueda disfrutar de sus calles y donde no se obligue a marcharse a mucha gente a vivir a otro municipio. Le falta rumbo y no un gobierno local que hoy dice una cosa y mañana otra, incluso también con el planeamiento. A quien no sabe a dónde va ningún viento le es favorable. Y me parece que es una de las cosas que le está pasando a este equipo de gobierno”.
-Ya que habla de rumbo, ¿cuál tomará el PSOE en estos dos años que restan de mandato?
“Propuesta y fiscalización. Somos una oposición firme, clara a la que no se nos puede decir que no nos movemos, porque las propuestas siguen siendo las mismas, aunque es una pena que solo cojan algunas y la ejecuten parcialmente, como la mejora de la calidad de los espacios públicos, la creación de otros nuevos, la apuesta clara por el desarrollo de políticas de movilidad seria, el asunto de la vivienda, o la conexión entre las políticas sociales y las activas de empleo. Estas deben de ser las prioridades de Santa Cruz y nosotros vamos a seguir defendiendo la convivencia y las infraestructuras públicas. El interés general ha de estar por encima de los intereses particulares de los poderosos, con independencia de cómo se llamen”.
-¿Quiere decir que la política de la oposición va a cambiar?
“Vamos a cambiar la forma en cómo se comunica para que sea más intensa, aunque el resto seguirá igual. Siempre nos acusan de obstruccionistas o de llevar las cosas a los juzgados, donde por cierto no hemos perdido ningún contencioso contra el Ayuntamiento y, cuando así ha sido, lo hemos ganado en recursos. Por ello debemos mejorar la intensidad y apretar un poquito para que el equipo de gobierno se ponga las pilas de una vez”.
-¿En su opinión, hacia dónde habría que dirigir la política municipal?
“A la ejecución de la planificación y al diagnóstico de las necesidades. No puede ser que ahora que han comenzado con la regulación de aparcamientos se den cuenta de que La Salud tiene un problema serio que quieren solucionarlo obligando a los residentes a pagar por intentar encontrar plaza. Esto es solo un ejemplo que demuestra que no existe un análisis claro para programar la ciudad más allá de las siguientes elecciones, porque el alcalde no planifica”.





