El estado del césped del Estadio Antonio Domínguez, en Arona, ha vuelto a ser motivo de preocupación tras unas evidentes deficiencias que afectan a la práctica deportiva. A pesar de los trabajos de mantenimiento, el campo presenta un deterioro progresivo que ya ha originado, incluso, lesiones.
El origen del problema se achaca a una base de tierra agotada y a la falta de consenso municipal para sacar adelante una mejora integral. Desde hace más de un decenio, técnicos y personal del Club Deportivo Marino han trasladado al ayuntamiento el agotamiento del sustrato del campo, que ya no responde a los tratamientos ni a las resiembras temporales.
En el año 2024, se ejecutó una actuación para renovar el sistema de riego del campo, con un coste de 27.000 euros, financiado a través de remanentes municipales. El objetivo pasaba por subsanar pérdidas de agua por fugas y tuberías en mal estado. Sin embargo, el nuevo sistema no ha propiciado los efectos esperados.
Ante estas deficiencias, el estado del césped ya ha derivado en consecuencias físicas. Según ha podido saber este periódico, el pasado sábado, durante un entrenamiento, un portero cadete, que había sido convocado por el primer equipo, se lesionó el tobillo tras hundir el pie en una zona en mal estado. El deterioro de este estadio se agrava aún más debido a la actividad diaria que soporta: un mínimo de 200 niños entrenan a diario en sus instalaciones, entre escuelas deportivas, categorías base (prebenjamín y benjamines) y academias. Según el concejal de Deportes, Luis Sierra, esta alta frecuencia de uso “impide que el césped reciba los descansos necesarios para su recuperación”.
Para paliar esta situación, en el año 2023, el grupo socialista en Arona presentó en dos ocasiones una moción para la sustitución integral del césped, tasada entonces en 400.000 euros. Sin embargo, tras la ruptura interna en el PSOE local, la iniciativa no logró el apoyo suficiente y esta intervención quedó “aparcada”.
Sierra afirma que “intentará obtener los fondos a través de remanentes” o de proyectos europeos (como el EDIL). La propuesta incluye el uso de un sistema de césped ecosostenible y actuaciones complementarias, como la mejora del sistema de canalización y aporte de nutrientes al terreno.
MEJORAS EN EL ANEXO
En este sentido, el ayuntamiento prevé que, en 2025, se lleven a cabo también mejoras en el estadio anexo en sus vestuarios, baños, cantina, graderío y la instalación de 200 asientos de plástico.
El entrenador Willy Barroso resumió la paradoja actual en una declaración que ha circulado ampliamente: “Tenemos el mejor estadio de la categoría, pero el peor terreno de juego”.





