La Laguna Tenerife se impuso en un partidazo al Joventut de Badalona en el Santiago Martín. El duelo, cargado de tensión y emoción, cayó del lado tinerfeño, entre otras cosas, por su fe inquebratable, que no se vio alterada ni cuando peor pintaban las cosas, sobre todo, por los problemas en el rebote.
Parcial de 10-2 para los locales y primer tiempo muerto del duelo por parte de Miret. EL juego exterior local funcionaba (16-6) pero los muchos rebotes en ataque visitantes (siete en esta manga) permitieron a los catalanes igualar las cosas (18-15).
El 24-22 del final de la primera manga era el mejor reflejo de lo que ocurría en el parqué: el juego exterior de La Laguna Tenerife era minimizado por los rebotes del Joventut Badalona.
El Joventut Badalona mejoraba en el partido, algo que se reflejaba en el marcador ante un La Laguna Tenerife al que le costaba anotar. Con 35-38, Vidorreta tuvo que parar el duelo.
La dinámica anotadora del Joventut continuó, con los problemas realizadores del Canarias (14) en esta manga. Al descanso mandaban los de Miret (38-41).
El tercer cuarto fue una locura. Dotson llevaba a los suyos a tener 11 tantos de ventaja (42-53) pero Marcelinho daba la réplica (53-57). Una técnica a Robertson permitió a los de Vidorreta igualar las cosas y la tensión le pasó factura a un Joventut que vio como La Laguna Tenerife llegaba al último cuarto perdiendo de solo dos tantos (60-62).
La Laguna Tenerife supo agarrarse al partido. Pese a una nueva renta del Joventut (65-70), el equipo de Vidorreta se encomendó a Marcelinho y luego a Fran Guerra (75-75) en un encuentro algo bronco, con muchas quejas a los colegiados y, eso sí, con el público muy metido en el mismo.
Una decisión cuanto menos controvertida de los árbitros permitió a los catalanes disponer de la última posesión de siete segundos, pero el balón se quedó en el aro para el 82-81 final.





