El Ayuntamiento de Granadilla de Abona aprobó ayer, en una sesión plenaria extraordinaria y como único punto del día, el presupuesto general para el ejercicio 2025, que asciende a 66,13 millones de euros, lo que supone un incremento del 6,17% respecto al año anterior. Las cuentas fueron respaldadas por el PSOE y el PP, mientras que CC y Vox se abstuvieron.
El capítulo de inversiones asciende a 7,82 millones de euros, cifra que la alcaldesa, la socialista Jennifer Miranda, presentó como “la más importante de la historia del municipio”.
Este paquete financiero contempla los planes de accesibilidad en Los Cardones y La Jurada, así como la renovación del polideportivo La Hoyita, la conexión de la zona de La Vaguada con la avenida Abona de San Isidro y la remodelación de parques infantiles y espacios públicos, como el del barranco Cha Joaquina y la plaza de Los Marineros, en Los Abrigos.
El plan también incluye la adquisición del cine Gardi, mejoras en el cementerio municipal y la creación de un aparcamiento modular en El Médano.
Miranda sostuvo que “Granadilla está más activa que nunca y despierta de su letargo”. Por su parte, la concejala de Hacienda, María Luz Fernández (PSOE), destacó que este presupuesto “es una hoja de ruta para mejorar la vida de nuestros vecinos”.
El portavoz de CC, José Domingo Regalado, expuso su preocupación por la ejecución del presupuesto, señalando que el retraso en su aprobación “puede dificultar la puesta en marcha de las inversiones previstas”. Criticó la “falta de transformación y efervescencia” de los barrios y la escasez de personal en el ayuntamiento. Regalado también cuestionó la reducción de partidas en ámbitos clave, como becas (se reduce en 250.000 euros con respecto al año anterior, según denunció), el Tercer Sector (baja en 100.000 euros) y el patrimonio (con 160.000 euros menos), además de señalar la disminución en subvenciones a clubes deportivos y la falta de claridad sobre la financiación del transporte urbano. Pese a sus críticas, anunció que su grupo no votaría en contra, manteniendo una postura “constructiva”.
Ante esta intervención, el edil de Régimen Interno, David Santos, respondió que el retraso en la ejecución de presupuestos “ha sido una constante en anteriores gobiernos” y rechazó la acusación de falta de inversión en los barrios, asegurando que el actual presupuesto “contempla proyectos concretos en cada núcleo del municipio”.
Sobre las becas, afirmó que, “en 2024, el gobierno municipal tuvo que lanzar una convocatoria adicional para regularizar los pagos, ya que en el pasado las familias recibían las ayudas en mayo”, casi al final del curso escolar. En cuanto a la equiparación salarial del personal municipal, Santos criticó que el gobierno anterior “no hizo nada para cumplir el convenio colectivo firmado en 2019” y defendió que, a diferencia de esa etapa, “ahora se están realizando cálculos y estudios para avanzar en su aplicación”.
También defendió que la distribución de subvenciones a clubes deportivos se fundamenta en “criterios objetivos”, como el número de licencias y los gastos fijos de cada entidad, y rechazó la idea de que el asfaltado sea un plan de gobierno en sí mismo, asegurando que, “cuando un gobierno no tiene proyectos, recurre al asfalto”.





