La asociación Costa del Silencio Limpia, formada por una treintena de vecinos, celebró el pasado fin de semana la conclusión de las obras de reparación del histórico minigolf de Ten-Bel, el primero que se construyó en Tenerife, con un torneo y diversas actividades, entre ellas una exposición de pinturas y bocetos de los artistas Olga Lvova y Norbert Pralow y una tómbola que contó con la participación de negocios de la zona.
El colectivo ciudadano, cuya semilla plantó Hannelore Ottevaere recogiendo la basura en el entorno de la urbanización Chayofita, en septiembre de 2023, se ha dedicado a limpiar y reparar, de forma altruista, espacios deteriorados por el paso del tiempo y el abandono de sus propietarios.
Además de arreglar la decena de hoyos del minigolf de Ten-Bel (aunque los usuarios, de momento, deberán llevar sus propios palos y pelotas, si bien se busca ofrecer en breve también ese servicio), este grupo de ciudadanas también se ha ocupado de limpiar, podar y restaurar muros y escaleras en el parque que lo circunda, incluida la antigua estación de tren infantil donde han montado una biblioteca gratuita al aire libre.
“Todavía estamos cansadas de todo el trabajo de estos días, pero muy contentas con el resultado y con la cantidad de gente que vino para pasar un día divertido y, en muchos casos, recordar viejos tiempos”, manifestó a este periódico Hannelore, quien destacó que el minigolf está abierto: “Lo pusimos bonito y está ahí para disfrutarlo”.
La activista belga, que agradeció la presencia de los concejales Clari Pérez y Rubén Delgado, también destacó el éxito de la tómbola gracias a la contribución de los establecimientos: “Teníamos tanto que regalar que estuvimos más de dos horas repartiendo premios”.





