La joven neozelandesa Dominique McShain, conocida por su labor como influencer en redes sociales, ha fallecido a los 21 años tras luchar contra un cáncer de colon avanzado. McShain utilizó su experiencia personal para concienciar sobre la importancia de la detección precoz de esta enfermedad, compartiendo abiertamente su proceso con sus seguidores.
El diagnóstico llegó poco después de casarse con su pareja, Sean Suso, y supuso un cambio radical en su vida. Dominique se vio obligada a dejar sus estudios de Psicología y su trabajo en recursos humanos para centrarse en el tratamiento y en documentar su día a día. “Dejé de trabajar y de ir a la universidad porque el tratamiento es muy intenso”, relató en una de sus publicaciones.
A través de TikTok, donde superó los 200.000 seguidores, Dominique compartió desde reflexiones sobre la vida hasta vídeos grabados en el hospital, mostrando tanto los desafíos físicos como emocionales que enfrentaba. Su perfil se transformó en un testimonio honesto y valiente sobre la enfermedad y el impacto que tuvo en su vida.
El pasado 6 de abril, la joven publicó un mensaje de despedida en el que informaba a sus seguidores de su ingreso en cuidados paliativos debido al rápido deterioro de su salud. “Mi hígado está fallando rápidamente y el cáncer avanza”, explicó, añadiendo que los médicos le habían recomendado suspender la quimioterapia y centrarse en el control del dolor.







