La posible ampliación del puerto de Los Cristianos, que en las últimas semanas está en boca de todos, ha desatado un encendido debate entre la población y las autoridades locales. Recientemente, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, abogó por un “diálogo sereno y consensuado” con los ayuntamientos y la ciudadanía, mientras que diversos colectivos vecinales y comerciales locales muestran su rechazo al proyecto, que consideran perjudicial para la vida cotidiana y la economía de la zona. La respuesta de los colectivos locales ha sido tajante y no deja lugar a dudas: “Si deciden ampliar el puerto, tendrán el pueblo enfrente”, recalcaron ayer a este periódico.
Dávila apuntó que cualquier decisión se tomará “de manera consensuada y con la participación de la población”, y ahondó en que, “sobre esos datos, se puede ir tomando decisiones que se harán siempre de forma consensuada con los ayuntamientos y, desde luego, con la población”.
Por su parte, Carlos Delgado, presidente de la zona comercial abierta de Los Cristianos, expresó ayer su preocupación por el impacto que la ampliación del puerto tendría sobre la comunidad. “Ya tenemos colapso de tráfico a diario. Nuestra vida está condicionada al tráfico portuario”, recordó.
Delgado también señaló que la modificación de las corrientes marinas debido a obras anteriores ya afectó negativamente a la playa de Los Cristianos y teme que la ampliación pueda causar un daño similar a Las Vistas, otro importante enclave turístico. “El muelle ha perdido profundidad, lo que impide la entrada de cruceros o barcos de gran tamaño que, en otras localidades, generan un efecto económico positivo. Sin embargo, en Los Cristianos, sólo llegan barcos de tránsito que no aportan ningún beneficio económico”, señaló.
Por su parte, Miguel Toledo, presidente de la asociación de vecinos Playeros, expresó su inquietud por la falta de claridad del proyecto. “No hay ningún plan, quieren ampliarlo pero no hay nada más. Si se hace un puerto deportivo, se va a saturar el actual. Más coches, más barcos. A priori, sólo se ve más colapso”, sostuvo. Toledo subrayó también la importancia de un plan de movilidad que, a su juicio, sigue estancado.
INTERESES DE LOS CIUDADANOS
Ambos dirigentes coinciden en que la ampliación no beneficiaría al pueblo. Según Delgado, “el impacto en el pueblo es mínimo y siempre repercuten los beneficios en los mismos bolsillos”. Además, Toledo sugirió que se consideren alternativas como Fonsalía, un proyecto que, según él, podría desahogar el puerto de Los Cristianos y revitalizar la economía local. “Si no llegasen aquí estas líneas regulares de las navieras y se hiciera un puerto deportivo, esto se quedaría aquí. Habría que mirar más opciones, como Fonsalía”, recalcó.
En cuanto a la postura del Cabildo y del Ayuntamiento de Arona, Delgado fue claro: “Esperamos que el gobierno actual (PP, CC, VOX) defienda los intereses de sus ciudadanos. Desde el Cabildo de Tenerife, no miran por nosotros, sino por un interés general, como es el de las Islas Verdes” (La Gomera, El Hierro y Las Palma).
Cuestionó también los futuros estudios técnicos que puedan presentarse a favor del proyecto. “A mí no me van a convencer sobre que el puerto resulta positivo, ni que un ingeniero me diga que no va a afectar a la playa”. Según señaló, en estos casos “el papel lo soporta todo”, ya que “se puede realizar un informe que se incline hacia un lado de forma interesada o de forma negativa”, y siendo la decisión definitiva “la que sea, no me convencerán de que influye positivamente en Los Cristianos”, afirmó.
Los vecinos y comerciantes de este núcleo se mantienen firmes en su oposición, alertando sobre un futuro colapso urbano y económico si la ampliación se lleva a cabo.





