Centenares de niños, niñas y adolescentes sufren acoso escolar en España cada mes. El pasado viernes, se conmemoró el Día Internacional contra esta lacra para dar visibilidad a todos los menores que la sufren en silencio y que ya no se limita sólo a las aulas o los patios de recreo, pues se ha trasladado también al mundo digital. Recientemente, ha circulado en las redes sociales un escrito redactado por alumnos de ESO del colegio Montessori, de Santa Cruz de Tenerife, en el que se denuncia un supuesto caso de acoso escolar a una compañera que ha llevado a la consejería de Educación del Gobierno de Canarias a proceder al cambio de instituto de la presunta víctima.
En la Montecrítica, datada a principios de abril, con el título Acoso escolar ¿El colegio ha actuado bien?, varios compañeros de esa alumna se han movilizado contra este presunto caso en el colegio, sacando a la luz pública este hecho y, a falta de que la investigación lo confirme, demostrando espíritu crítico, personalidad y valores notables, dado que critican a la directiva del centro, que “en lugar de asumir que cometió un error, sigue buscando excusas para no hacer nada”. “¿De qué sirven los valores que nos enseñan si luego no los aplican?”, se preguntan en ese escrito. Además, exigen que se actúe con “responsabilidad” y “justicia”. “Todos merecemos un lugar seguro donde estudiar, y el colegio tiene que empezar a demostrarlo con hechos”.
El comunicado, también colocado en lugares como los baños del centro, muestra preocupación por el episodio de acoso a esa alumna por parte de otros compañeros de su clase. Asimismo, recuerda que “no es la primera vez que pasa algo así” y relata que la afectada “fue constantemente insultada, se burlaban de su cuerpo y la hacían sentir muy insegura”.
El texto, a su vez, lamenta que la dirección no actuara adecuadamente. Según sostiene, “hicieron una investigación, pero, al final, dijeron que no hubo acoso”, mientras que la victima “se tuvo que ir del colegio porque no se sentía segura, ni apoyada. Esto nos hace preguntarnos: ¿si a alguno de nosotros o nosotras nos pasa lo mismo, también nos van a ignorar? ¿Nos van a dejar que nos vayamos sin hacer nada?”.
Los alumnos críticos indican que los responsables sólo fueron expulsados tres días. “¿Tres días fuera de clase sin un tratamiento e intervención sobre su conducta cambiará algo?¿Qué clase de solución es ésa? ¿Cómo pueden asegurarse de que no se repetirán estos comportamientos?”. También aseguran que la dirección del centro explicó que, para que haya acoso, tienen que haber varios puntos, entre ellos “intención de hacer daño”. Pero, “¿en serio alguien puede pensar que decirle a alguien cosas como puta, zorra… es no tener intención de hacer daño? Comentarios como esos son crueles y afectan a las personas… ¿Y el colegio no lo ve como algo grave?”, lamentan en su escrito.
Los estudiantes de la denuncia consideran que, cuando un acoso “ya es tan obvio, no se puede hacer como si nada pasara. Lo peor es que el colegio, en lugar de asumir que cometió un error, sigue buscando excusas. ¿De qué sirven los valores que nos enseñan si luego no los aplican?”. En esta línea, recuerdan que los anteriores episodios de acoso en el centro “no se resolvieron bien y eso nos frustra mucho. Nos hablan todo el tiempo de respeto, de ser buenas personas, pero, cuando llega el momento de actuar, lo único que hacen es dar respuestas que no solucionan nada”.
Por todo, exigen “soluciones justas”. Como estudiantes, “necesitamos que el colegio tome medidas serias para que el acoso se detenga de una vez por todas. No podemos seguir viviendo con miedo a ser acosados, sin saber si alguien va a hacer algo cuando pase. Queremos que se hagan responsables, que no busquen más excusas y que actúen con justicia. Todos merecemos un lugar seguro donde estudiar (…)”, recalcan.
DIARIO DE AVISOS contactó con la dirección del centro para conocer su versión, pero se amparó en la “protección de datos” para no responder, si bien negó que hayan recibido una denuncia de alumnos o familiares sobre una situación de acoso, y no quiso valorar mensajes anónimos publicados en redes.





