La información y las imágenes publicadas ayer por este periódico con más de 500 turistas británicos agolpados en una sala de la terminal de llegadas del aeropuerto Tenerife Sur, esperando hasta dos horas para pasar el control de pasaporte, provocaron ayer mismo la reacción del Cabildo, que solicitó una “reunión urgente” con el subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, Jesús Javier Plata, y con los responsables de Aena en Canarias.
Tal como informó DIARIO DE AVISOS, a través del testimonio y las fotografías de una pasajera tinerfeña procedente de Bristol, alrededor de medio millar de viajeros británicos, obligados a pasar el control fronterizo por el brexit, sufrieron las consecuencias de la falta de medios para tramitar su entrada en territorio de la Unión Europea, con dos únicos puestos de control habilitados y dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía en cada uno de ellos.
Después de un vuelo de más de cuatro horas, los pasajeros, entre los que había numerosos jubilados y familias enteras con bebés y niños, ya que esta semana hay vacaciones escolares en el Reino Unido, soportaron unas condiciones “inhumanas” -como las calificó la pasajera Lourdes Torrecillas-, que distan mucho de un aeropuerto de un destino turístico de primer nivel: un gentío de pie, con calor, casi sin poder moverse, con niños llorando y ancianos exhaustos.
PUESTOS DE CONTROL
“Son completamente inaceptables las condiciones en el aeropuerto de Tenerife Sur, donde el lunes se constató que no todos los puestos de control estaban operativos ni contaban con la presencia de la Policía Nacional”, manifestó ayer la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila.
“Estamos ante una situación estructural, no un hecho aislado, y no podemos continuar operando con el mismo número de agentes que antes del brexit”, indicó, tras criticar la falta de respuesta del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a una carta enviada desde la Presidencia del Cabildo, en noviembre de 2024, en la que le alertaba de los colapsos en la zona de los controles de pasaportes del aeropuerto sureño.
Por su parte, el vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso, advirtió sobre el impacto en la imagen turística de Tenerife: “No podemos permitir que el primer contacto de nuestros visitantes con la Isla sea una espera interminable bajo condiciones incómodas, después de horas de vuelo. Esto afecta directamente a la experiencia del turista y a la reputación de Tenerife como destino de calidad”.
La patronal hotelera Ashotel ha lamentado en reiteradas ocasiones las largas esperas que sufren en el aeropuerto del Sur los ciudadanos británicos, principal mercado turístico de la Isla, obligados a pasar el control de pasaportes a raíz de la salida del Reino Unido de la Unión Europea el 1 de enero de 2021.
José Fernando Cabrera, empresario hotelero y presidente del Foro de Amigos del sur de Tenerife (FAST), manifestó ayer a DIARIO DE AVISOS que “es lamentable la imagen que damos casi a diario del aeropuerto Reina Sofía”, lo que achacó a la “desidia” de los responsables del control de pasaportes.
MÁQUINAS INACTIVAS
El expresidente de Ashotel, que siempre se ha mostrado muy crítico con el estado actual del edificio terminal, al considerar que no se ajusta a un destino turístico de calidad, señaló que él mismo sufrió, hace un par de semanas, las consecuencias de las colas en el control fronterizo, con un considerable retraso en un vuelo al Reino Unido, “y con la gran paradoja de que todas las máquinas estaban paradas, lo contrario a lo que ocurre, por ejemplo, en Madrid o en los aeropuertos europeos, donde los controles son rapidísimos y todas las máquinas funcionan”.
Javier Cabrera, presidente del Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife (CEST), subrayó la “responsabilidad compartida” del problema en el control para pasajeros extracomunitarios: “Por un lado, Aena, que continúa maltratando a Tenerife con unas instalaciones penosas, y por otro, el Ministerio del Interior, que no ha ampliado el número de efectivos policiales”.
Además, Javier Cabrera reclamó un mayor protagonismo del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife a la hora de reivindicar una solución. “Parece que han quedado anestesiados por el anuncio de las inversiones del Dora 2027-2032, que permitirá que tengamos un aeropuerto en condiciones dentro de cinco o seis años, en el mejor de los casos. ¿Y mientras tanto, qué hacemos?”, se preguntó.





