La Laguna amaneció ayer envuelta en olor a incienso. Bajo el repicar de las campanas de la catedral y de la iglesia de La Concepción, la ceremonia de ordenación del nuevo obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago, estaba a punto de comenzar. El exterior del templo era un hervidero de gente que, móvil en mano, aguardaba desde primeras horas para inmortalizar el momento en que la procesión del clero, con más de 200 sacerdotes, hiciera su aparición a las puertas de la iglesia, en la que Santiago caminaba junto a su antecesor, Bernardo Álvarez, entre aplausos de los fieles y curiosos congregados al paso de la comitiva.
A las once en punto daba comienzo la solemne ceremonia de ordenación del nuevo obispo de Tenerife, quien dedicó sus primeras palabras como pastor de la Diócesis a las personas más necesitadas y vulnerables, en especial a los migrantes “que atraviesan la mortífera ruta atlántica” para llegar a Canarias, así como a las víctimas de abusos, incluidos los cometidos en el seno de la Iglesia.
La ceremonia, que duró más de dos horas, fue presidida por el nuncio apostólico en España, Bernardito Cleopas, encargado de oficiar la toma de posesión de Eloy Santiago como nuevo prelado nivariense, convirtiéndose en el decimotercer obispo de Tenerife. En sus primeras palabras, tras la ordenación, monseñor apeló a un corazón “sabio, bondadoso y comprensivo con los pobres, con los inmigrantes, con las personas sin hogar, las que no pueden acceder a una vivienda digna o las que tienen dificultades para llegar a fin de mes. Además de con aquellos que son explotados laboralmente, precisamente en un Primero de Mayo”.
Santiago también defendió la colaboración público-privada para trabajar por los más necesitados, quizás aprovechando la presencia en el acto eclesiástico del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, del alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, y del vicepresidente del Cabildo, Lope Afonso, entre otros representantes civiles y militares.
“A Dios Padre le pido que me ilumine con el don de la sabiduría, para que me asista en mis trabajos y me guíe prudentemente en mis obras, permitiéndome hacer en vida lo que he prometido en esta celebración”, expresó. Asimismo, tuvo un recuerdo para el recientemente fallecido papa Francisco, a quien agradeció su nombramiento.
La ceremonia acogió a unas 1.200 personas en el interior de la catedral, y otras cientos en el exterior, donde se instalaron grandes pantallas para su visualización. En el acto estuvieron presentes dos nuncios, catorce obispos y más de 250 sacerdotes, además de representantes parroquiales y fieles llegados desde toda la Isla.
El nuncio apostólico en España, Bernardito Cleopas, también tuvo palabras de agasajo para el obispo electo Santiago por “transmitir el oficio del amor que ahora emprenderá” y por ser un “hombre de esperanza y un nuevo guía y pastor para designar los caminos de la Iglesia”. Además, también reconoció la labor del antecesor en el Obispado Nivariense, Bernardo Álvarez, a quien le agradeció haber ofrecido “su vida al servicio de la diócesis”.
Cleopas fue el encargado de ejercer la impresionante ceremonia de consagración del obispo, un rito religioso solemne dentro de la Iglesia, en el que se confiere el orden episcopal a un sacerdote, otorgándole la autoridad para gobernar una diócesis y presidir la liturgia. El momento más emocionante llegó tras los votos de Santiago a su nuevo oficio, cuando el electo obispo se tumbó boca abajo en el suelo para, posteriormente, ser ungido y recibir el evangelio, la imposición de manos y la entrega de las insignias episcopales (la mitra, el anillo y el báculo).
Una vez consagrado, Santiago recibió la felicitación de la comunidad eclesiástica y pronunció su primera eucaristía como obispo. A su término, recorrió la catedral y salió al exterior para su primer baño de multitudes entre los fieles que allí aguardaban, muchos de los cuales aprovecharon para sacarse selfies con el prelado.
La diócesis quedó vacante tras la renuncia de Bernardo Álvarez el 16 de septiembre de 2024, aquejado de ELA, tras ejercer 19 años de obispo. El 24 de febrero pasado, el papa Francisco nombró a Eloy Santiago nuevo obispo, cuya bula fue leída en la ceremonia.
El presidente, Fernando Clavijo, dijo que ha sido “un día grande para Canarias, para la diócesis y La Laguna. La relación de la Iglesia con la ciudad y con las Islas siempre ha sido muy estrecha y, desde luego, estamos para rendirle respeto y sobre todo colaboración”. Igualmente, el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, añadió que “somos conocedores de la gran relación que existe entre ambas instituciones y vamos a colaborar estrechamente para que así continúe”.























