santa cruz

Los ‘okupas’ abandonan la casa de El Toscal tras la presión vecinal

Los vecinos del barrio santacrucero aprovechan la salida voluntaria de los moradores, entre los que habían menores, para tapiar con maderas las puertas y ventanas de la propiedad

Los okupas de la vivienda número 24 de la calle El Saludo, ubicada en el santacrucero barrio de El Toscal, abandonaron la pasada madrugada la casa que habían tomado desde hacía tiempo, empujados por la presión vecinal y la orden judicial dictada el pasado marzo, mediante la cual la magistrada del Juzgado de Instrucción número 1 de Santa Cruz les instaba a un desalojo voluntario antes del lanzamiento oficial.

Los vecinos aprovecharon durante la noche la salida de los siete moradores ilegales, entre los que se encontraban varios menores inmigrantes, para cerrar con maderas las puertas y ventanas de la propiedad, con el objetivo de evitar nuevas ocupaciones.

Horas más tarde de este desalojo voluntario de los okupas, según confirmó el portavoz vecinal, Carlos Jiménez, llegaron varios de los adolescentes que ahora residían en dicha vivienda para intentar quitar las maderas colocadas por los residentes del barrio y volver a tomar la casa, pero la Policía Nacional procedió a interceptarlos y se los llevó para su identificación y posible reubicación en centros de acogida de menores inmigrantes.
Jiménez indicó que el próximo lunes el dueño de esta vivienda, que ha sido okupada por diversas personas desde el año 2022, cuando quedó vacía tras la riada, procederá a tapiar con bloques y cemento los accesos a la misma. Una casa que, aseveró, “según hemos podido ver desde el exterior se encuentra en unas condiciones pésimas de seguridad e insalubridad pésimas”.

En este sentido, el portavoz vecinal aseveró que tras la salida de estos últimos okupas que habían tomado la casa de El Toscal, los vecinos “por fin vemos luz al final de un largo túnel que ha mantenido en tensión al barrio durante tanto tiempo y que solo ha generado un aumento de la inseguridad ciudadana en la zona por estas personas que solo trapicheaban con droga, bebían, armaban escándalo con fiestas de madrugada y amenazaban a los residentes”.