La gestión de los residuos es uno de los mayores desafíos ambientales a los que se enfrentan las sociedades modernas. En una isla como Tenerife, donde los recursos son limitados y el espacio es finito, esta problemática adquiere una urgencia aún mayor. Con una generación diaria de más de 1.800 toneladas de residuos, lo que equivale a unas 670.000 toneladas al año, el modelo tradicional basado en el vertido ya no es viable. Frente a esta situación, el Cabildo de Tenerife ha asumido el reto de transformar radicalmente el sistema insular de gestión de residuos, apostando por un modelo basado en la economía circular, la reducción, la reutilización y el reciclaje.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, afirma que “no hay cambio sin compromiso ciudadano y que es fundamental sumar esfuerzos y seguir sensibilizando, porque reciclar bien es una forma de cuidar la isla”. Bajo esta visión, se han impulsado una serie de proyectos e inversiones que están cambiando de manera estructural la forma en que Tenerife trata sus residuos.
Uno de los principales logros en este camino ha sido la modernización del Complejo Ambiental de Tenerife, ubicado en Arico. Este centro es el corazón de la gestión de residuos en la isla, el lugar donde se clasifican, tratan y, en la medida de lo posible, se recuperan los residuos que se generan cada día.
En 2024, la isla lideró en volumen reciclado, con más de 17.000 toneladas y más de 5.100 contenedores instalados. Los datos del primer trimestre de 2025 indican un crecimiento adicional del 3,9 %, lo que consolida esta tendencia positiva.
En el último año y medio, el Cabildo ha destinado más de 25 millones de euros a su mejora. Esta inversión ha permitido reactivar la planta de bioestabilización, con capacidad para tratar hasta 76.000 toneladas anuales de materia orgánica; poner en marcha una nueva planta de residuos de construcción y demolición, con una capacidad de 50.000 toneladas al año; y modernizar la planta de tratamiento de lixiviados, fundamental para evitar la contaminación de suelos y acuíferos. Además, se han adquirido nuevos camiones especializados para reforzar la logística de recogida y transporte de residuos desde los municipios, y se han incorporado nuevos contenedores para mejorar tanto la recogida general como la selectiva.
Fomentar la reutilización
La consejera de Medio Natural, Sostenibilidad y Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez indica que “estamos impulsando un cambio de modelo que va mucho más allá del reciclaje. Queremos una isla más limpia y una ciudadanía cada vez más implicada. La sensibilización, la educación y la mejora de servicios deben ir de la mano”. En este sentido, señala también que “si no separamos bien los envases, el reciclaje es más difícil, menos eficiente y mucho más costoso desde el punto de vista ambiental y económico”.
El director insular de Residuos, Alejandro Molowny, añade que “estamos dejando atrás una etapa basada en el vertido y avanzamos hacia una gestión moderna, eficiente y con tecnologías limpias. La recogida selectiva de materia orgánica es la pieza que falta para dar un salto cualitativo en reciclaje. Tenemos el conocimiento, la tecnología y ahora estamos facilitando las condiciones para que los municipios den el paso”.
Jornadas de puertas abiertas
El Cabildo de Tenerife ha puesto en marcha diferentes programas de sensibilización y educación ambiental. Uno de los más destacados es el aula móvil sostenible SLAB, un laboratorio itinerante con más de 100 actividades educativas que recorrerá la isla para concienciar a la población, especialmente a los más jóvenes. Se espera que más de 5.000 escolares participen en talleres, charlas y actividades formativas.
En paralelo, se han organizado visitas educativas y jornadas abiertas al propio Complejo Ambiental de Tenerife para que la ciudadanía pueda conocer de primera mano el ciclo de tratamiento de los residuos y la importancia de separarlos correctamente desde casa. Rosa Dávila insiste en que “queremos que todo el mundo conozca cómo funciona la gestión de residuos y por qué es vital implicarse”.





