La investigación oficial sobre la muerte de Jay Slater en Tenerife ha revelado nuevos detalles que complican el esclarecimiento del caso, según avanza The Sun. Durante una audiencia celebrada este martes, 21 de mayo, en la ciudad británica de Preston, el forense encargado del proceso confirmó que las autoridades no han podido localizar a dos testigos clave: los amigos que acompañaban al joven en su viaje a la Isla.
Tanto Lucy Law como Brad Hargreaves, quienes compartieron los últimos días con Slater antes de su desaparición, no han respondido a las reiteradas solicitudes para ofrecer su testimonio.
Según expuso el forense en la vista, ambos han sido contactados en múltiples ocasiones, sin éxito. Law se encuentra actualmente en Tenerife, y Hargreaves estaría fuera del país por un viaje previamente programado.
Este silencio ha generado inquietud, ya que podrían aportar información relevante sobre las horas previas a la desaparición del joven, cuyo cuerpo fue hallado semanas después en una zona de difícil acceso en el norte de Tenerife.
El forense lamentó la falta de cooperación, añadiendo que, en situaciones donde se sospecha del consumo de estupefacientes, es frecuente que los testigos se muestren reacios a hablar con la policía.

Un caso marcado por las incógnitas
Jay Slater, de 19 años, desapareció tras asistir al festival NRG en el sur de Tenerife y fue encontrado sin vida en una zona montañosa próxima a Masca, más de dos semanas después. Su caso acaparó la atención de medios británicos e isleños durante semanas.
En la audiencia celebrada este martes, se confirmaron oficialmente la causa del fallecimiento: el joven sufrió heridas mortales compatibles con una caída desde gran altura. La identificación del cuerpo se realizó a través de la huella dactilar, que coincidía con los registros policiales de Slater en el Reino Unido.
El informe toxicológico también reveló la presencia de sustancias como MDMA (éxtasis) y cocaína en su organismo. Esta información refuerza la hipótesis de que el joven pudo encontrarse en un estado alterado en el momento de su desaparición, según The Sun.

Testimonios clave ausentes
Durante la audiencia, el forense advirtió que, en casos donde hay indicios de consumo de drogas, no es infrecuente que testigos eviten cooperar con la investigación por temor a consecuencias legales. A pesar de ello, se ha subrayado que contar con la versión de Lucy Law y Brad Hargreaves podría ser fundamental para aclarar los últimos momentos conocidos del joven en la Isla.
La falta de colaboración de ambos testigos no impide que la investigación avance, pero sí supone una limitación importante a la hora de reconstruir los hechos con precisión. La familia de Jay Slater, presente en la vista, ha expresado su frustración ante la ausencia de respuestas.
Próximos pasos
El forense británico ha dejado claro que, de momento, no hay pruebas suficientes para considerar el caso como un acto criminal, pero la investigación continúa abierta a la espera de nuevos testimonios o pruebas complementarias.
Jay Slater desapareció el 17 de junio de 2024 y fue hallado sin vida el 30 de ese mismo mes. Su cuerpo fue recuperado tras una intensa búsqueda que involucró a la Guardia Civil, equipos de rescate especializados y voluntarios de la Isla.
El caso sigue despertando interés en Reino Unido, donde tanto los medios como los familiares reclaman mayor claridad sobre lo ocurrido. Por ahora, la incógnita de por qué los amigos del joven no han prestado declaración añade un nuevo elemento de incertidumbre a un suceso que aún no ha cerrado del todo sus interrogantes.





